lunes 21 de diciembre de 2009

TREINTA Y DOS MUNICIPIOS SE DAN CITA II TIANGUIS DE ARTE Y CULTURA POPULAR



Fuente: ICY


Con la participación de 38 grupos de artesanos, dentro de los cuales se encuentran Los Grandes Maestros y Maestras del Arte Popular Yucateco; y la ganadora del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2009, fue inaugurado hoy por la mañana, el II Tianguis de Arte y Cultura Populares en el Parque de Mejorada.

Esta feria artesanal organizado por la Dirección de Patrimonio Cultural del Instituto de Cultura presenta una variedad de géneros artesanales como: bordado, tejido de henequén, filigrana, tallado y torneado de madera, labrado de piedra y jícaras, cestería en huano, bejuco, jipi japa; artesanía de cuerno y semillas, de conchas y caracoles, una variedad de objetos de barro y una muestra gastronómica, entre otros.

La ceremonia protocolar estuvo a cargo del Mtro. Enrique Martín Briceño, Director de Patrimonio Cultural del ICY en representación de su Director General, Renán Guillermo González; acompañado de la Mtra. Margarita Zarco Salgado, Directora de la Unidad Regional de Culturas Populares, la ganadora del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2009, Celsa Iuit Moo; Addy Rosa Cuaik Abdelnur, fundadora del Museo de Arte Popular de Yucatán y el director del mismo, Dr. Jorge Victoria Novelo.

El Mtro. Enrique Martín Briceño, agradeció la confianza que los artesanos han tenido en el Gobierno del Estado a través Instituto de Cultura de Yucatán y reiteró el compromiso de apoyar y difundir lo mejor del arte popular. Por su parte, Celsa Iuit Moo, invitó a sus compañeros artesanos a seguir trabajando y esforzarse cada vez más para que logren llegar a ser reconocidos igual que ella.

El tianguis presenta el trabajo de 32 municipios del estado y tiene como participantes principales a los grupos culturales que se han beneficiado con el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMYC), durante veinte años de presencia de este programa en el estado.

Los asistentes podrán disfrutar además de la muestra de artesanías, la comida tradicional de los municipios de Tecoh, Yaxcabá, Maní, Izamal y de la costa de Progreso y Chuburná Puerto. Habrá puestos de medicina tradicional de Ticul y Maxcanú, flores de Maní, hortalizas de Halachó, orégano de Kinchil, miel de xunaan can.

En la parte artística incluye géneros de música popular como el hip hop, la trova en lengua maya y tres grupos de charanga de los municipios de Espita, Quintana Roo, Umán y Maxcanú. Habrá también música para niños y niñas y la participación de grupos jaraneros de Yaxcabá y Maxcanú.
























lunes 24 de agosto de 2009

Soma cambia de sitio web

Estimados lectores, como habrán notado, a partir del número 6 se dejó de actualizar el blog por dos razones: falta de tiempo y consolidación de un nuevo proyecto. Esto es, el cambio de sitio web de su revista Soma, Arte y Cultura. Ahora, todo el contenido lo podrán encontrar en www.revistasoma.com, junto con nuevas y agradables sorpresas, mismas que serán reveladas en la presentación oficial de la página y celebración de nuestro 1er Aniversario, el 29 de agosto del 2009 a las 8pm en el Teatro Mérida. A partir de ese día, ya se podrá consultar el sitio. ¡Estén pendientes!

sábado 28 de febrero de 2009

Soma, Arte y Cultura N° 6 (Febrero, 2009)


Director General
Elfego Sosa

Director Editorial
Ricardo E. Tatto

Diseño
Edilberto Barrero Dávalos

Corrección de Estilo
Ricardo E. Tatto

Colaboradores
Vicente Addiego
Jorge Cervera Ramírez
Miguel Ángel Civeira
Jorge Cortés Ancona
Agustín Monsreal
Rodrigo Ordóñez Sosa
Francisco Solís

CRÉDITOS

Imágenes e Ilustraciones:
Edgar Clement
Javier Covo
Christian Núñez
Ricardo E. Tatto

Portada:
Christian Núñez
“Leucemia para todos”
Collage

Los artículos firmados y las imágenes son exclusivamente responsabilidad de sus autores. Patente del logo, registro de marca y derechos de autor en trámite.

Soma, Arte y Cultura:
Año 01 N° 6 Febrero 2009
Impresión y preprensa en
Mérida, Yucatán, México.

Editorial

Contrario a lo que muchos detractores vaticinaron, Soma está de plácemes por haber alcanzado su sexto número, correspondiente a siete meses de ardua labor (hubo un número doble), por lo que ya vamos por menos en nuestro constante esfuerzo de llegar al primer año de esta su publicación dedicada a los afanes artísticos y culturales.
Y recalco: Soma, Arte y Cultura es una revista totalmente independiente que se sostiene de sus ingresos por la venta de espacios publicitarios. Y aclaro: ninguno de nuestros anunciantes tiene injerencia alguna sobre el contenido de la revista o la postura que asume ante las diversas manifestaciones artísticas en Yucatán.
Lo anterior viene a cuento debido a que en el medio existe una mal praxis congénita entre revistas y patrocinadores, que hace pensar a éstos últimos que todo se encuentra a la venta, por lo que es posible manipular los contenidos textuales y gráficos con fines promocionales que los beneficien.
Pero no. En Soma, cada quién tiene lo suyo, y nuestras secciones y partes comerciales se encuentran bien definidas para que no se preste a confusiones, por lo que –a diferencia de lo que hacen otras conocidas publicaciones del medio- nuestras portadas y encabezados no están a la venta ante ninguna institución o corporativo, si bien todos son bienvenidos a apoyar al arte y la cultura, siempre dentro de los límites de lo estipulado anteriormente, que es estrictamente publicitario. Sin embargo, desgraciadamente muchas publicaciones han malcriado a sus clientes, y con tal de conseguir patrocinios venden o regalan sus portadas para mayor lucimiento de la empresa interesada, lo cual ha permeado en el mercado, al grado de que cuando uno se niega a ello, es percibido como poco dotado para los negocios y, por consiguiente, vetado de la lista de posibles sitios para anunciarse.
Afortunadamente, en Soma siempre hemos aclarado lo anterior, por lo que nos preciamos de tener pocos pero valiosos clientes, que en un ambiente de respeto han fomentado una relación cordial con nosotros, misma que esperamos sea duradera. Asimismo, invitamos a la comunidad a que sean parte de los principios somáticos, inquebrantables y comprometidos exclusivamente para con la cultura y el arte, como nuestros fieles lectores habrán comprobado a través de las 6 revistas ilustradas con arte original realizado por artistas locales, tanto en la portada como en los interiores, por lo que refrendamos el compromiso de divulgación para con la comunidad artística yucateca.
Como les decía, estamos a la mitad. Ya vamos por menos….

Sintonicen la nueva sección cultural “El arte es largo, la vida breve…”, conducida por su servidor todos los jueves a las 5.45PM en vivo por Radio Fórmula en 650AM y a las 10.45PM en Telefórmula, por canal 11 de cable. Nos vemos ahí.

Psicosomáti.Com

Espacio dedicado a los sitios más importantes y eclécticos en Internet así como en la blogósfera, con todo lo concerniente a temas relacionados con la cultura y las artes.

Bajo presupuesto

http://bajopresupuestomusical.blogspot.com/
Un blog de música, para la música y contra cierta música, del periodista Hugo García Michel, ex director de la extinta revista mexicana de rock, La Mosca.


Cine de horror Colombia

http://cinedehorror.blogspot.com/
Reseñas, noticias y artículos que versan sobre el cine de terror contemporáneo y sus diversas manifestaciones de índole horrorífica.

La Corte de los milagros

http://cortedelosmilagros.blogspot.com/
Relación de los "milagros" de lo paranormal, las pseudociencias, el posmodernismo y creencias populares irracionales varias, su explicación y refutación usando la lógica y el pensamiento crítico y científico. Blog creado por Martín Pereyra.

Mi blog tamaño carta

http://monerohernandez.blogspot.com/
Blog del monero Hernández en donde se encuentran cartones, artículos, así como información sobre su trabajo creativo y humorístico.

Revista Mística espiral

http://revista.misticaespiral.com/
Revista en Internet sobre literatura, cine, diseño, deportes y tecnología.

Rock mata pop
http://rockmatapop.blogspot.com/
De Patti Smith a Radiohead, de Slipknot a Fobia, de Muse a Johnny Cash… Blog para descargar álbumes completos de rock y todas sus ramificaciones.

Música/Jorge Cervera*

LOS DISCOS, VERDADEROS MANIFIESTOS MUSICALES

Vivimos en un mundo sometido al masaje de la música. Esta parece estar en todas partes. La música ambiental llena el aire en los supermercados, grandes almacenes, fábricas, tiendas, restaurantes y otros innumerables espacios públicos. Si viajamos por barco, la tenemos allí, si vamos en avión, está allí también, así como en los taxis, autobuses, bicicletas, motos y ¡hasta caminando! Si nos escapamos de todo eso llegamos a casa y nos sentamos para ver la televisión, está allí de nuevo, en cualquier programa. Si decidimos mirar sólo las noticias, no se nos permite ver los titulares hasta que hayamos oído la música. Si giramos el sintonizador de nuestra radio, hay emisoras dedicadas casi totalmente a la música de una u otra clase. Y ni se diga en los tiempos actuales en que la música se ha convertido en un producto, en un servicio más a través del internet, donde una mayoría “baja” y “quema” música a lo bestia archivándola en memorias o “chips” con capacidad para guardar ¡cientos y miles de canciones!
O sea, que la penetración de la música en nuestra sociedad moderna es un fenómeno, algo que produce un impacto imborrable y profundamente significativo en la vida de millones de personas alrededor del mundo, y es por esto que me decidí a hurgar entre mis viejos y nuevos archivos para recordar y hacer un tributo a aquellos años que dieron inicio a toda esta expresión cultural sonora, y que gracias a los discos, a la música grabada, es que podemos disfrutarla, recrearla y seguir aprendiendo hasta nuestros días.
Damos inicio a esto haciendo una breve revisión a la historia, dando un brinco al lejano año de 1877, cuando Thomas Edison investigaba sobre el modo de grabar mensajes telefónicos e inventa el “fonógrafo”, prediciendo acertadamente que muy pronto habría uno de ellos en todos los hogares. Para 1925 ya teníamos el primer disco eléctrico con micrófonos para grabar y altavoces para difundir el sonido y, en 1948, “Ampex” lanza las cintas magnéticas de grabación editables y el primer artista consumidor de las mismas es Bing Crosby. En plenos años 50’s aparecen aquellos gruesos discos de laca negra de 78rpm, entonces, como de la noche a la mañana, todo cambió. Los discos eran ahora mucho más pequeños (45rpm), tenían un gran agujero en el medio y una canción por lado. Entonces aparecen los álbumes conteniendo un LP (Long play/Larga duración) ligero e irrompible de 33.1/3 revoluciones que sonaban mucho mejor, duraban al menos 20 minutos por cara y venían enfundados en elegantes cubiertas con fotos y comentarios que podías estudiar mientras escuchabas la música. Empezaba una nueva era.
Todavía recuerdo –a mediados de los sesenta- cuando apenas tenía 5 o 6 años de edad, cómo miraba con curiosidad a mis primas y a mi hermana, ya todas unas adolescentes, cómo extendían sus revistas en el suelo y se sentaban alrededor de un tocadiscos portátil para oír unas “extrañas tortillas negras” agujereadas por en medio y que ensartaban en un tubito, asentándoles en la orilla, un pequeño brazo de plástico en cuyo extremo había una especie de aguja. Entonces se dejaba oír, durante unos 4 o 5 segundos, un ruido como si estuvieran friendo panuchos o chicharra, y enseguida empezaba sonar una melodía y la música brotaba de las pequeñas bocinas. Mis inocentes ojos miraban azorados y fascinados aquella especie de ceremonia y mis castos oídos eran invadidos por el naciente ritmo de moda: el rock & roll. Cabe aclarar que no fue la primera música que escuché, pues ocasionalmente oía las voces y guitarra de mi padre y mi tío, cuando en plena bohemia cantaban boleros, trova, etc. Y en otros momentos era mi madre la que ponía sus discos de música clásica (Vivaldi, Beethoven y Tchaikovski eran sus favoritos) en la primera consola que pudimos comprar. De una u otra manera crecí entre discos y quedé “tocado” para siempre por la música. Cuando entré a la adolescencia, mi tío Gabriel que residía en el D.F., me regaló “Disraeli Gears”, el Lp que más deseaba después de haberlo escuchado en single de manos del guitarrista Mike Manzur. Se trataba del grupo Cream y créanme que esas canciones se clavaron en lo más profundo de mi alma juvenil. Para entonces ya los álbumes habían dejado de ser usados solamente para recopilar éxitos singles del pop. Los músicos de jazz y rock estaban encantados con las posibilidades que ofrecía la extensión de los elepés y el sonido de “alta fidelidad” y, al igual que los compositores habían creado en su tiempo alegatos en forma de sinfonías, ellos empezaron a usar los Lp para sus personales manifiestos musicales. El álbum “Wee Small Hours” (1955) de Frank Sinatra y el “Genius hits the road”(1960) de Ray Charles fueron los primeros ejemplos de lo que más adelante se conocería como “álbumes conceptuales”. Pronto superarían en ventas los Lp a los singles (6 millones a 4.5 millones). La aparición de muchas estrellas pop en los sesenta, hizo clásico este recorrido: basaban su inicio en los singles de éxito hasta convertirse en artistas creadores de álbumes en la madurez. La gente cuidaba sus adorados Lp como si se tratasen de tesoros, almacenándolos con cariño y llevándolos de un lado a otro en sus traslados de la escuela a sus casas, convirtiéndose en eje fundamental de muchas vidas. Nosotros los escuchábamos y nos mantenían al corriente de los tumultuosos debates culturales de aquellos años 60´s, ya fuera a través de Hendrix, Cream, The Beatles, Bob Dylan o Rolling Stones. Si todavía no entiendes lo que significaba esta albumanía, lee la entretenida novela “Alta Fidelidad”, de Nick Hornby, (o alquila la película) y lo comprenderás.
En ocasiones un solo Lp no podía contener toda la música y los artistas grababan álbumes dobles, algunos meras vanidades y otros auténticas obras de arte popular como el “Tommy” de The Who. Lo cierto es que el Long Play impuso su ley por más de 30 años, tiempo suficiente para ser testigo de la irrupción del rock progresivo, el punk, la música disco o los principios del rap. Entonces, en 1985, surgió un nuevo formato: el disco compacto digital. Los cd duraban una hora o más, no sonaban a “chicharra”, ni se rayaban, ni deterioraban. Sin embargo, tenían dos inconvenientes: en primer lugar eran mucho más pequeños que los Lp, las fotos y las notas de las cubiertas tenían un impacto gráfico mucho menor. En segundo, al igual que los guitarristas preferían los amplificadores de bulbos más que los de transistores, los fanáticos del sonido preferían la calidez que ofrecían los LP, que captaban las ondas de sonido de la música de un modo “analógico” en los surcos del vinilo, a la frialdad del sonido de los cd, que “digitalizaban” el sonido en largas tiras de códigos impresos sobre brillante cristal. Los amantes del vinilo se lamentaron en vano. Los cd mejoraron con rapidez su sonido y empezaron a superar a los Lp en 1988, y a mediados de los 90 los habían hecho desaparecer casi por completo del nuevo mercado discográfico; a pesar de que incontables LP fueron reeditados en formato cd, incluyendo a menudo temas extra. Los amantes de la música terminamos admitiendo que un cd podía ser un marco igualmente bueno para llevar a cabo manifiestos musicales significativos. De hecho, la posibilidad de evitar interrupciones del cd permitía que algunos álbumes funcionasen mejor. Dado que los cd contenían música como información digital, su contenido llegaba a los consumidores en reconocibles formas computarizadas. Ya con los ordenadores omnipresentes desde el 2000, la música podía viajar digitalizada a cualquier parte del mundo a través de internet, y los usuarios empezaron a grabar sus músicas preferidas, descargando melodías de páginas web legales o ilegales y grabándolas en cd para compartirlas con sus amigos, lo cual ha supuesto un corte respecto a la preponderancia del álbum sobre los “sencillos”. Sin embargo (y para fortuna nuestra) muchas bandas conocidas y desconocidas todavía prefieren seguir creando álbumes, y la mayoría de los fans siguen creyendo que para poder apreciar y disponer de un auténtico trabajo artístico, tienen que comprar el cd creado por su grupo favorito.
Los álbumes, con medio siglo de historia a sus espaldas, se convirtieron hace tiempo en un objeto de culto, toda una experiencia, dentro del ámbito de la cultura popular. Podemos comparar a los singles exitosos con las revistas o los programas de TV, y a los álbumes con los libros y las películas, pues atesoran cierto peso e influencia. Para los músicos crear un álbum significa enfrentar el mismo reto que un escritor o un director, exige el mismo tipo de búsqueda de la excelencia y conlleva la misma ambición de fama y fortuna. Al igual que los libros y películas, los álbumes pueden ser de un género muy definido y aún así sorprendernos con contenidos nuevos y estilos originales. Al escucharlo por primera vez un álbum se despliega como el capítulo o escena de un libro o película, nos adentra por pasajes caóticos o tranquilos. Lo exploramos a lo largo de semanas o meses y captamos nuevos destellos cada vez. Y aquí hay una diferencia, pues difícilmente por más que nos guste, leeremos un libro o veremos una película más de 3 o 4 veces. Mientras un disco permanece con nosotros y lo escuchamos centenares, o miles de veces, prestándoles toda nuestra atención. Bailamos, conducimos, reímos, discutimos y hacemos el amor con los álbumes; su música entra en nuestras vidas, en nuestras almas. Tal vez algunos crean que es algo propio de la juventud, pero es que nosotros también fuimos jóvenes. No importa se trate de un álbum de Eddie Cochran, Miles Davis, James Brown, David Bowie, Led Zeppelin, Funkadelic o Nine Inch Nails. Simplemente son diferentes emociones para diferentes personas.

*Jorge Cervera es coleccionista discográfico, productor y ha sido conductor de programas radiales como “Onda de las diez” y “Planeta Rock”, del programa televisivo “Metalmorfosis”. Actualmente es baterista de los grupos In Vitro Music Lab y Fuente de Poder, así como articulista y colaborador de la sección cultural del periódico Por Esto! desde hace 16 años.

Teatro/Francisco Solís*

El Teatro: El arte de la ficción, no de la mentira

“Ahora recuerden, sin olvidarlo, lo que voy a decirles: el teatro, en cuanto a publicidad y a su aspecto espectacular, atrae a mucha gente que no quiere, precisamente, sino capitalizar su belleza o hacer carrera aprovechando la ignorancia del público, sus gustos viciados, favoritismo, intrigas, falso éxito y muchos otros medios que nada tienen que ver con el arte de la creación. Estos explotadores son los peores, los enemigos mortales del arte; tenemos que emplear con ellos las más severas medidas, y si no pueden corregirse, deben ser expulsados de las tablas… usted debe resolverse, de una vez por todas: ¿vino aquí para servir al arte, a sacrificarse en beneficio de él, o a explotarlo para lograr fines personales?...”

Stanislavski en “El trabajo del actor sobre sí mismo en el proceso creador de las vivencias”.

Hace ya más de veinte años, siendo muy joven todavía, tuve mi primera experiencia teatral. En aquél entonces no tenía la más mínima idea de lo que significaba el arte y mucho menos de la gran responsabilidad que, para habitarlo, se requiere. Ahora con algunos años más, muchos montajes encima, primero como actor y más tarde como director, y la afortunada tarea de compartir el conocimiento aprendido, he entendido lo entrañable, delicada, vulnerable y profunda que es la profesión.
A través de los años muchas preguntas han surgido, muchas inquietudes, muchas preocupaciones. Como artista del teatro, sensible por naturaleza, muchas cosas me duelen. No podemos negar en nuestro Estado la ausencia de público, del multi-mencionado abandono institucional, de la escasez de espacios, de la falta de continuidad en las propuestas artísticas, etc. Sin embargo, el mayor de los pesares tiene que ver con lo que todos sabemos y no nos atrevemos a aceptar: la falta de compromiso del artista mismo.
Constantemente escuchamos quejas, inconformidades, pero ¿no será que, al final, tenemos lo que merecemos? ¿No será que el ansiado crecimiento no llega porque lo ahuyentamos y no somos capaces de generarlo? Tal vez en el fondo nos asusta; no olvidemos que crecer duele y nos exige mayores responsabilidades.
Es común escuchar que el instrumento del artista de la escena es él mismo, pero ¿en realidad lo conocemos? ¿Es nuestro cuerpo, nuestra voz, nuestra mente y alma, un instrumento afinado, entrenado para “tocar las notas precisas”, “realizar los trazos exactos”? ¿Cuánto tiempo de búsqueda y exploración se requieren para lograrlo? ¿Las dos o tres horas que, generosamente, disponemos para los ensayos? ¿Es acaso el director un simple “ordenador” de esas primeras, a veces únicas ideas? ¿Dónde quedan los procesos de selección y síntesis? ¿De qué se trata, entonces, la puesta en escena? ¿De velar por que el actor se aprenda lo más correctamente el texto?
Como directores somos responsables de que aquello, ya dicho por el dramaturgo en la voz de los personajes, sea vivido en el aquí y el ahora, por primera y única vez, orgánicamente, honestamente y del mejor modo posible, entendiéndose esto último de una forma bella, estética e interesante para el público, no sólo para nosotros mismos.
Si la labor del director es “llevar el barco a buen puerto” será necesario asumirla con los mejores instrumentos a la mano. Ya basta de que el teatro sea el refugio de seudoactores, explotadores del arte que solo quieren la escena para lucirse un rato, que se la pasan coqueteando de obra en obra y que un buen día entienden que quizá eso no era lo suyo y que mejor, ahora sí, van a dedicarle su tiempo completo a la oficina.
Hoy más que nunca vienen a mis oídos las palabras de los grandes maestros, generadores de teorías, métodos e investigaciones acerca de la naturaleza del arte teatral. Aquellos que dedicaron su vida -Su vida, no sus ratos libres- para lograr hacer que el arte y el artista sean un presencia en esta sociedad cada vez mas deshumanizada.
“El peor enemigo del teatro es el artista mismo y su mayor riesgo el autoengaño”
El compromiso es con la tradición; el teatro no nació el día en que nos conoció. Atendamos las voces del pasado, quizá la grandeza consista en saber escuchar la historia.

*Francisco Solís es licenciado en actuación egresado de la Escuela Nacional de Arte Teatral del INBA. Como director de la compañía Teatro del Sueño ha participado en diferentes festivales estatales, nacionales e internacionales, y también fue becario del FOECAY en tres ocasiones en distintas categorías. Actualmente es maestro de teatro en la Licenciatura en Educación Artística de la ENSY y la Escuela Superior de Artes de Yucatán.

Teatro/Teatro de la Rendija

Teatro de la Rendija:
El alma como laboratorio

Con gratitud para Pablo Herrero

TEATRO DE LA RENDIJA ES UN ESPACIO CONCEPTUAL Y FÍSICO EN EL QUE SE CREAN COMUNIDADES ARTÍSTICAS QUE PROPICIAN LA CREACIÓN DE LENGUAJES NUEVOS O TRADICIONALES DESDE VISIONES INÉDITAS. UN NÚCLEO EN EL SURESTE MEXICANO PARA EL INTERCAMBIO PERIFÉRICO DE LAS ARTES.

Espacio físico y conceptual para la creación, Teatro de la Rendija abrió las puertas de su nueva sede en una casa ubicada en la calle 35 #502 A, entrando por el portón, entre la 60 y la 62 en el centro de la ciudad de Mérida. Esta casa con arquitectura de los cincuenta ha permitido dos espacios escénicos: “Medea” y “Vania”, en los que actualmente se llevan a cabo las temporadas de ambos proyectos escénicos, por un lado una obra de formato de teatro tradicional, y por otro una vertiente de danza performance. En esta sede como laboratorio de creación hemos logrado reunir un equipo de trabajo “multitask”: Mientras Nayelli prepara la comida Ligia y Boby ensayan con los cuchillos de Medea y entretanto, Oscar, Mauricio e Issaí tienden las líneas de cableado para la iluminación de Vania. Raquel ensaya Tío Vania y al rato entra a escena en Medea. Hemos logrado un espacio amistoso, abierto a la experimentación y a la imaginación en el que participan desde actores invitados de larga trayectoria local como Eglé Mendiburu (becaria de creadores escénicos con trayectoria destacada FONCA ‘08), Francisco Sobero “Tanicho”, Paquito Ríos “Zapote”, Silvia Káter y Willberth Paredes, decano del teatro universitario yucateco, hasta jóvenes creadores. Punto de encuentro entre experiencia y nuevos talentos.
De esta manera se crean a su vez tres laboratorios:
1. Laboratorio de Música Electroacústica a cargo del compositor Manuel Estrella. Se impulsa la creación local de música electroacústica y se programarán conciertos en Teatro de la Rendija.
2. Laboratorio de Teatro a cargo de Raquel Araujo. Desde aquí se gestan los proyecto de teatro, danza y arte acción. Se realizarán talleres de movimiento y actuación.
3. Laboratorio de Producción a cargo del cineasta Oscar Urrutia. En este laboratorio se diseñan las producciones de Teatro de la Rendija. Se producirán también documentales y cortometrajes.

Repertorio de clásicos vistos por La Rendija: Continuamos en temporadas de “Tío Vania” de Antón Chéjov, “La importancia de llamarse Ernesto” de Oscar Wilde para teatro escolar y “Medea Múltiple” de varios autores, producciones que nos han traído un amplio abanico de públicos. Pretendemos continuar el ciclo Chéjov en el Teatro de la Rendija, con lecturas de cuentos, conferencias y los próximos estrenos de “El Oso” y “Petición de mano”, para poder ofrecer al público nuevas opciones para que regresen al espacio.

Breve biografía de Teatro de la Rendija

Es una organización flexible y sus colaboradores han sido muchos y diversos artistas bajo la dirección de Raquel Araujo. Ha producido obra en México, Colombia y Estados Unidos y se ha presentado en el interior del país, Japón, Argentina, Indonesia, y Filipinas. Teatro de la Rendija mantiene vigencia en sus dinámicas creativas ampliando aún más el espectro de su trabajo, desde la participación de Oscar Urrutia y Raquel Araujo como creadores de arte acción en Japón y Argentina, hasta el estreno para el Programa Nacional de Teatro Escolar de “La importancia de llamarse Ernesto” o la participación en el XI Festival Iberomericano de Teatro de Bogotá en colaboración con Teatro Itinerante del Sol de Colombia. Nos permitimos el trabajo de laboratorio en el cual las ideas buscan sus propios lenguajes y medios.

Nuestro objetivo principal es la renovación constante de la poética de Teatro de La Rendija para ofrecer al público yucateco una opción alternativa al típico fin de semana en el centro comercial, y que nos den la oportunidad de llenar su tiempo libre de teatro.

“Tío Vania” de Antón Chéjov. Dirección de Raquel Araujo. Con Francisco Sobero “Tanicho”, Willy Paredes, Francisco Ríos “Zapote” y Eglé Mendiburu, entre otros. Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del FONCA.
SÁBADOS A LAS 20:00 HORAS Y DOMINGOS A LAS 19:00 HORAS

“Medea Múltiple”: danza performance. Sobre textos de Eurípides, Anouilh, Müeller y Araujo. Con Ligia Aguilar, Roberto Franco y Raquel Araujo. Con Manuel Estrella creando la música original. Colaboración En_Línea / Teatro de la Rendija.
VIERNES 21:00 HORAS

RESERVACIONES CON ISSAÍ GARCÍA AL 9991 299 486
http://www.rendija.net/

Teatro/Raquel Diana en Mérida

Raquel Diana… desde la tierra Charrúa a la tierra del Faisán y el venado

El próximo 5 de marzo llega a la ciudad de Mérida Raquel Diana, dramaturga, actriz, directora teatral y profesora de filosofía. Es egresada de la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD) y del Instituto de Profesores Artigas de Uruguay. A lo largo de 27 años de actividad artística profesional, ha participado en más de 50 montajes como actriz y directora. Ha sido integrante de Teatro El Galpón durante 22 años. Inicia su actividad como dramaturga en 1997 y desde entonces sus obras han recibido numerosos premios y han sido estrenadas en Uruguay, Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia, Colombia, Cuba, Perú, Francia, España y Estados Unidos. Es docente de arte escénico y dramaturgia; trabaja actualmente en el Departamento de Cultura de la Intendencia Municipal de Montevideo, en política y gestión cultural.
En el marco del día internacional de la mujer, Raquel Diana compartirá con nosotros su historia, su vida y conocimiento de más de treinta años dedicados al teatro.
Una serie de eventos enmarcan su visita, en los que se encuentran talleres, conferencias y la presentación de una de sus más recientes obras ”Los ojos abiertos de ella”, con Elena Larrea y Alejandro Subirats junto a un equipo de creadores de nuestra ciudad.
Amigos del medio artístico de Mérida y sus alrededores, esperamos nos acompañen en las diferentes actividades a desarrollarse en nuestra comunidad a partir del día 5 de marzo del 2009.
Actividades:
5 de Marzo a las 16 Hrs (ESAY): Taller “Escrito en la escena”, dirigido a actores:
1) Desarrollar las posibilidades de creación dramática de los actores.
6 de marzo alas 16Hrs (ESAY): Taller “Las letras y las tablas”, dirigido a directores y dramaturgos:
1) Desarrollar herramientas de escritura, reescritura, dramatización y realización de dramaturgias.
2) Contribuir a encontrar los caminos de imaginación y creación que pueden surgir a partir de un texto teatral, poético o narrativo, a partir de la indagación sobre algunos elementos básicos de “lo teatral”.

7 de marzo a las 12Hrs: Biblioteca José Martí, Parque las Américas. Conferencia “La mujer y el teatro contemporáneo”

7 de marzo 20Hs: ”Los ojos abiertos de ella”, con Elena Larrea y Alejandro Subirats bajo la dirección de Nelson Cepeda Borba. Centro Cultural Mérida Olimpo en el marco del Día Internacional de la Mujer.

Humor/Javier Covo

*Dale click en la imagen para verla en grande

Cómic/Rodrigo Ordóñez Sosa*

OPERACIÓN BOLÍVAR:
LA RECUPERACIÓN DE LA CONCIENCIA HISTÓRICA

El portador de una máscara es él mismo;
y sin embargo es otro.
Anónimo

La conciencia histórica de Latinoamérica yace fragmentada desde la consumación de la conquista y colonialización de América. A la llegada de los europeos al Nuevo Mundo, sometieron a las culturas locales a través de las armas, a la par que comenzaron a borrar la memoria colectiva destruyendo códices, ídolos y templos. Así, los pocos archivos prehispánicos que sobrevivieron a la destrucción, irónicamente, están en manos de coleccionistas privados y museos de Europa y Estados Unidos, dejando en la orfandad histórica a los descendientes de las culturas dominadas. Actualmente, el proceso de suplantación cultural continúa con las grandes industrias cinematográficas y el bombardeo constante de información a través de Internet y los medios de comunicación masivos, creando héroes dependiendo de la política de nación, como Rambo, Terminator o soldados que vencen invasiones alienígenas con una computadora. En medio de esta tragedia espiritual y cultural latinoamericana surge la novela gráfica Operación Bolívar del escritor mexicano Edgar Clement.
A 14 años de su aparición en la revista Gallito Cómics, la actualidad de su historia radica en denunciar que persisten los mecanismos de control social que sofocan la inteligencia y el libre albedrío. La obra está centrada en un juego de máscaras, es el problema de la identidad que tenemos los mexicanos al estar sujetos a un sistema cultural y religioso ajeno a nuestro pasado prehispánico. Con ello, los protagonistas deben conquistar la memoria colectiva y enfrentarse a la dominación cultural. La acción transcurre en la ciudad de Angelópolis, donde el protagonista Leonel Arkángel se dedica al oficio de cazador de ángeles, cuyos miembros son convertidos en drogas, órganos de repuesto y armamento, vendidos al mejor postor. Inmerso en el relato están los judiciales, soldados norteamericanos, narcotraficantes, espías del Cielo y el Infierno y dioses indígenas. Operación Bolívar es un programa puesto en marcha por los capitalistas de Estados Unidos en colaboración con los políticos mexicanos y apoyados por el Arcángel Miguel, para unir a América a través de la santa trinidad actual (la droga, la iglesia y los medios de comunicación), es decir, cumplir el sueño de Simón Bolívar de unificar a los países latinoamericanos, sin importar los medios para llegar a esa meta.
Los personajes principales son Leonel, el narrador y protagonista de la historia; Juan Grande, el más viejo de los cazadores de ángeles; Román, un policía judicial que estudió leyes y tiene el don de matar ángeles, aunque no cree en ellos y quiere obligarlos a confesar que son extraterrestres, además de ser un “Edipo furioso”. Mientras que su enemigo es un norteamericano perteneciente a la CIA y dueño de un rancho ubicado en la región conocida en la historieta como “Paraíso”, y para acceder a él hay que recurrir a los polleros que la hacen de Caronte, cuya única moneda que aceptan es la traición.
La innovación del cómic es plasmar un tiempo mítico a través de la yuxtaposición de textos e imágenes, donde la historia y las tragedias del Siglo XX están inmersas en un presente relampagueante, donde la lucha por controlar la producción del Polvo de Ángel es una batalla a muerte para dominar a sus rivales chinos que comercializan la droga conocida como Escamas de Dragón.
Edgar Clement recurre a la polifonía de géneros para construir el tiempo mítico imperante en su relato. Usa el género negro cinematográfico como punto de partida, recreando los cuadros comunes de las películas: encuentro de dos amigos, enfrentamientos entre bandos, persecución, tortura de los protagonistas y su posterior escape, y que entran en una misión peligrosa sin tener claros los objetivos. De igual forma, utiliza en su narración manuales de tortura de la Edad Media, reproducción de fragmentos de códices, partes militares, anuncios publicitarios y carteles de carnicería, todos ellos fundidos en un sincretismo narrativo y visual.
La arquitectura de las ciudades también tiene elementos míticos, principalmente al crear una red de pasajes subterráneos interconectados en los cimientos de los edificios, los cuales son custodiados por alebrijes, que funcionan como faros para guiar a Leonel a las ruinas de los templos prehispánicos. Las cantinas tienen nombres como Nueva Tenochtitlan con publicidad de refrescos embotellados; son elementos gráficos y narrativos fundidos para resaltar la dominación cultural.
La configuración de lo temporal es construida de tal forma, que el lector permanece sin referencias concretas sobre la fecha en que transcurre la historia, porque todas las épocas se yuxtaponen. Por ello, es posible encontrar anuncios de vitrolas y al mismo tiempo armas de rayos láser y helicópteros. La temporalidad igual es confrontada con los textos y personajes de la narración. En la ficción, el manual que acompaña las descripciones de dos formas de tortura utilizada por la Procuraduría General de la República son tomados del Manual Confesionario del Instituto Mexicano de Criminología, escrito por Fray Tomás de Torquemada, en la ciudad de México en 1968, fusionando al autor del documento con el Inquisidor General del Santo Oficio, en el siglo XV.
Ese efecto de intertextualidad también es utilizado en la tipografía a lo largo de la narración. La escritura de los ángeles, los manuales, los anuncios publicitarios, las caricaturas de Posadas en contraste con las letras utilizadas para destacar los cuadros narrativos. En todas las construcciones visuales y narrativas impera el Barroco; todos los detalles son plasmados en los dibujos arquitectónicos, prehispánicos, las alas de los ángeles o los bordes, acompañados todos ellos con los juegos de luz y sombra para transmitir las emociones de los personajes.
Las viñetas son concebidas desde una técnica inédita en el cómic en México y Estados Unidos. Las imágenes son producto del sincretismo de obras de arte, libros, cómic norteamericano, cine, anuncios publicitarios y fotografía. Por ende, en un cuadro los personajes son dibujados con el estilo del cómic norteamericano, mezclado con códices indígenas, dibujos de Posadas, collage de fotografías y manuales de la Edad Media, particularmente del Santo Oficio. Los cuadros igual utilizan los recursos cinematográficos del close-up, movilidad de las escenas, así como copia las escenas de la crucifixión de las obras religiosas.
Además, retoma los elementos de la tradición católica sobre los ángeles para desmitificarlos, fundiéndolos con los estudiantes muertos en Tlatelolco en 1968. Representa el clímax de la historia con la masacre de los nuevos ángeles, que nacen del asfalto y no de Dios, son seres indefensos que acaban de ver la luz victimados por las armas de los soldados e integrantes del Batallón Olimpia. Convierte el nacimiento de la conciencia política de los estudiantes en 1968 en una metáfora, donde el eterno retorno nietzscheano es una sentencia inexorable, e irremediablemente los ángeles caen otra vez en una trampa impuesta por los intereses del Poder. Todos ellos son acribillados junto con su reina, alusión fugaz a la novela Regina de Antonio Velasco Piña, y, al amanecer, son borrados los rastros de la masacre en los noticieros, que ponen en primera plana los resultados de un partido de fútbol.
El tema central del texto es la mutilación de nuestro pasado. Así, la obra reconstruye el desgarramiento espiritual a través de las imágenes y la narración. Por ese motivo, los protagonistas están fragmentados o mutilados. Despedazados por carecer de un pasado, los personajes son presa de la ideología del capitalismo salvaje, todos son confrontados por la ocupación que tienen (cazadores de ángeles, ángeles, judiciales o soldados), en vez de luchar por un ideario o convicción propia.
La Marina interpreta una función doble en el texto, porque funge como intérprete en el encuentro de Leonel con el Gringo John Smith, así como es una advertencia de la nueva conquista que se avecina. Así como la Malinche con Hernán Cortés, el texto reproduce los diálogos a manera de narración escrita más que visual. El pasado y el presente sintetizado en una figura histórica, en una metáfora que representa la nueva conquista de México, porque sus habitantes prefieren dejar caer en el olvido la memoria histórica, la sumisión, al querer entrar al Paraíso materialista construido por el aparato publicitario de las grandes potencias mundiales.
En el texto, el protagonista nos recuerda que la ideología mexicana está forjada por el cine nacional, donde todos somos: “Pepes Toros que no aprenden ni a punta de nocauts. Preferimos llorar a carcajadas con la casa arrasada y nuestros hijos muertos en los brazos. Al fin nunca faltará una maternal Chorreada que nos consuele y nos diga que no importa que acabemos castrados mientras sigamos siendo puro corazón”. La ideología televisiva como identidad cultural en los mexicanos, donde nos enseñan que la resignación es una virtud, sin mostrar que gracias a ella somos carne de cañón para mantener engrasada las fábricas y comercios de los consorcios internacionales.
Al final de la historia, Román es acribillado al momento de desprenderse de su máscara de Nahual, es decir, al dejar atrás su pasado. En contraste con Leonel que conserva la suya. Las máscaras son los “rostros que hace mucho ya olvidamos, que son la carne de la tierra, la piel de nuestra cara, la corteza de nuestros rostros, una voz que no entendemos”. Representan un pasado con el cual no hay reconciliación posible, porque sus raíces fueron convertidas en cenizas en los autos de fe hechos por los frailes en los primeros años de la conquista. El último diálogo de los personajes frente al televisor, donde anuncian el resultado de la liguilla de fútbol, resume magistralmente el pensamiento mexicano: el Ángel Protector le dice a Leonel “sólo quieres oír lo que te gusta” y sólo recibe por respuesta “cállate y come”. Pan y Circo.

REFERENCIAS

Báez, Fernando. El Saqueo Cultural de América Latina. Ed. Random House Mondadori colección Debate, México, 2008.

Clement, Edgar. Operación Bolívar. Ed. Caligrama, México, 2006.

Vidaurre Arenas, Claudia V. Una Historieta Mexicana. Ed. Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara, México, 2000.

*Rodrigo Ernesto Ordóñez Sosa nació en Mérida en 1979. Está especializado en Lingüística y Literatura y es miembro de la Red Literaria del Sureste (
www.redliterariadelsureste.blogspot.com). Ha colaborado en varios rotativos con columnas de arte y crítica literaria. Asimismo, ha publicado poesía y ensayo.

Artes Visuales/Jorge Cortés Ancona*

Tres expositores del FOECAY

En el Centro de Artes Visuales, del ICY, se expuso el trabajo de tres ganadores de los estímulos provenientes del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Yucatán (FOECAY). Se trata de Bárbara Lobatón, Iván de León y Manuel Ontiveros con tres exposiciones muy distintas en géneros, técnicas, materiales e ideas. Las tres sumamente motivantes para que el espectador confronte diversas realidades espaciales y conceptuales.

Sino
Sino, la exposición escultórica de Bárbara Lobatón, es un conjunto de obras con un remarcado carácter orgánico, elaboradas con materiales naturales como troncos obtenidos en playas o ciénagas, varas o cortezas de coco, arena, conchas y piedras, además de yeso, e integradas con materiales industriales como telas de algodón o malla y alambre galvanizados.
Por supuesto que esta concepción escultórica sigue procedimientos distintos a los acostumbrados del moldeamiento, la talla o el desbaste de materiales. No se trabaja con un material único sino que se integran diversos elementos para formar la pieza. El resultado en este caso es una obra que en su materialidad y en su conformación individual y conjunta simboliza las condiciones humanas, las emociones y otras vivencias.
Ya el título de la exposición remite a la idea de destino pero también a una integración de contrarios (si-no), como se evidencia en la pieza “Sino”, donde se integran la línea recta y la curva, como el todo de lo masculino y lo femenino en unidad. Una figura de color oscuro que nos recibe de frente y nos hace detenernos antes de entrar a las salas de exposición
En todo el conjunto notamos la tensión de opuestos, por lo cual percibimos partes visibles pero también ocultamientos, así como la intención de atar y fijar las diversas partes como si se estuviera en la pugna entre moverse y no poder hacerlo por existir un impedimento. Ya el hecho de que predominen los elementos de origen vegetal habla de esa fijeza a una superficie, a una inmovilidad de las distintas partes que además tienen vendajes, como si se tratara de una herida o se encubriera algún misterio.
A veces cada obra se compone de una sola pieza pero también hay grupos de dos o más elementos, como si fueran reproducciones naturales con variantes o desprendimientos. Hay piezas que sugieren la idea de esqueletos o de fósiles, piezas apoyadas en tres “patas” que es decir que se sostienen por sí mismas, y cuya estructura nos parece de un ser vivo capaz de moverse. Estas esculturas parecen fuerzas que quisieran expandirse en el espacio, con todo y lo que los ancla a la superficie y estar cubiertas.
Toda la exposición impone una sensación de ansiedad, como estar dentro de la fatalidad de la naturaleza, pero también ante la fragilidad de la condición humana. Una pieza que estremece es “Fuerzas en tensión”, donde una piedra y las sogas son la atadura y el anclaje cotidiano, aquello que nos une pero que a la vez nos inmoviliza.
Cada obra es metafóricamente efectiva, como por ejemplo “Naturaleza muerta con autorretrato”, escultura en forma de caja y cuya tapa es un plano inclinado, donde se ve una personalidad en total vínculo con la naturaleza, que obtiene sus materiales en ese contacto vital con las playas, y que aunque se muestra, lo hace con la reticencia de ocultar la cara por medio de otro elemento propio (hemos observado esa tendencia en la autora en sus autorretratos, regularmente con el cabello o las manos sobre la cara; difícilmente veremos su rostro completo).

Doce lunas
Doce lunas, de Iván de León, es un conjunto de fotografías a color donde por yuxtaposición o por contraste se establecen relaciones entre la naturaleza y la arquitectura y entre éstas y determinados objetos. Todo ello como parte de una personalidad que pareciera expresarse a través de la totalidad de estas imágenes.
Lo de Doce lunas remite a una concepción temporal ya que se puede decir que es la equivalencia de doce meses, bajo un carácter cíclico. En los títulos escritos en las tarjetas se ubica las doce lunas en la piel del jaguar, mención que ya indica el carácter metafórico que tienen estas imágenes.
Hay un sentido de recogimiento interior en todo el conjunto. Tal vez ello explique que en varias fotos aparezca una silla vacía, a veces sobre los capirotes o cajuelas de un automóvil, a manera de quien contempla desde una altura no sólo exterior sino también en una actitud de aislamiento y contacto con la Naturaleza. Este lugar inusual para ubicar las sillas constituye una relación inesperada, a la vez que nos hace sentir la sensación de una inestabilidad real (además de que nos recuerda por metonimia la posición de un director de cine).
Encontramos coloridos intensos junto con juegos de luz y sombra, ángulos muy acentuados, perspectivas muy oblicuas, tomas en las que no se ve la totalidad del objeto, pero que son en sí mismos una porción de realidad (como en la serie de la lámpara).
Los autos y las barcas, medios de movimientos, aparecen inmóviles, como si estuvieran a la espera de desplazarse hacia la marea del mundo. Luego de nuestro recorrido por las 31 fotografías nos enfrentamos sorpresivamente a una extremidad masculina en una marcada oblicuidad: la presencia humana luego de que apenas se insinúa en el resto.
En otra sala se proyectan numerosas fotos que por el rápido movimiento de un lado al otro en que se van sucediendo hace sentir al espectador como si estuviera sintiendo el vaivén de una barca. Son trozos de vida que vuelven una y otra vez, una fragmentación que a fuerza de ser reiterada va reconstruyendo una totalidad que vuelve cíclicamente.

Tendejones
Hace 80 ó 90 años pintar el mundo rural yucateco era una verdadera conquista perceptiva, estética e ideológica, Se plasmaba una visión realista del entorno inmediato y esto habría de traer consecuencias diversas en el autorreconocimiento como sociedad, sobre todo en sus orígenes campesinos e indígenas.
Con el tiempo, cuando ya esas plasmaciones no eran realistas sino nostálgicamente idílicas, se fue formando un gusto popular que a la fecha sigue vigente. No hay nada que rechazar de ello, salvo el desacuerdo con presentar esa realidad, casi inconscientemente como inmóvil, incapaz de haber cambiado, lo cual no es justificable en estos tiempos de migraciones incluso internacionales, del imperio del consumismo y de las marcas, de las bandas juveniles, de mezclillas y playeras, de deportes, motos, televisores, teléfonos y toda aquella parte de la tecnología que está al alcance de nuestros sectores rurales y urbanos periféricos.
Yucatán se ha transformado en 80 años pero para muchos de nuestros pintores la vida parece haberse detenido en los años treinta del siglo XX. Como contraparte, es cierto que no podemos negar el ya mencionado gusto extendido en la sociedad yucateca y la necesidad de los pintores por sobrevivir en estos tiempos difíciles.
Han existido algunas críticas a esa situación de inmovilidad, las cuales se han realizado empleando los propios medios artísticos con el fin de procurar una visión que nos ubique de modo más convincente en el fluir de los tiempos. Una interesante propuesta de cambio al respecto es la que ofrece Manuel Ontiveros con su serie de cuadros relativos a tendejones.
La serie es compacta y homogénea, pues los 21 cuadros son acrílicos ya sea de 80 x 100 cm. ó de 100 x 80 cm. Pero ante todo se establece una relación entre el nombre del tendejón y lo que se representa, en un claro ejemplo de integración palabra-imagen, o bien, de palabra-contexto.
Así, el tendejón “La tintinkí” o “La surtidita” muestran a sendas mujeres sensuales vestidas con hipil y vistas de espaldas, una de peso normal y otra rebosante en carnes. “El purux” muestra a un cerdo comiendo a un lado del tendejón, que tiene un letrero de venta de cochinita. También “El Buen Pastor”, que muestra a un niño sonriente visto a través de una ventana totalmente paralela al marco y “No se abre hoy”, el cuadro más diferente de la serie.
Si en dichos caso hay una correspondencia visual con la expresión verbal, existen caso donde lo que funciona es la ironía, es decir, la referencia a algo empleando una expresión justamente opuesta al mismo, como ocurre en “La primera del pueblo” donde lo que vemos es la tristeza de una anciana que pide caridad.
En otros casos la ironía se amplía con otro recurso como “El oro verde” que en efecto muestra pencas de henequén a la puerta, alguna de ellas incompleta, pero hace referencia también verbalmente, a manera de calambur, a un loro verde que posa de modo notorio.
Mención aparte merecen dos cuadros colocados cerca uno del otro, como si fuera una continuidad interrumpida, aunque son claramente independientes. Se trata de “La Municipal” y de “La Estatal”. Este tendejón muestra un letrero del PRI, y el anuncio de que hay leche en polvo y carbón. Asimismo, un anuncio de lucha libre donde se enlista de arriba a abajo a Lizama, Palma y Ontiveros (alegremente, tres apellidos de pintores). En parte se ve una bicicleta roja, y completo un letrero de Pepsi.
“La Municipal” tiene también su letrero pero de Tilán, Traba (sic) y Trejo. El anuncio es de leche líquida y leña; la bicicleta es azul y el anuncio es de Coca-Cola.
En un juego de oposiciones binarias tenemos perros-gatos, Bimbo-Wonder, Sabritas-Barcel, etc. (En cuanto a las marcas no sólo están las de afuera, ya que no falta la Sidra Pino, un icono comercial yucateco en dos de los cuadros). Ojo con la bicicleta, que pareciera ser la misma, aunque dividida en dos partes de diferente color.
Es de agradecerse a Ontiveros el buen humor, este ingenio que lo hace percibir los cambios en este entorno nuestro lleno actualmente de grafitis, postes y cables de luz, anuncios comerciales y propaganda política, a la vez que hacerle un homenaje a esa voluntad de supervivencia a través del pequeño comercio, centro importante de la vida de las colonias populares y de los pueblos.
Se ha visto ese recurso verbal humorístico en chistes, textos literarios y fotografías con los nombres de las cantinas y, en el Centro del país, con las pulquerías, pero estos tendejones tienen mucho sabor yucateco. Estamos en ese “más allá” del inmovilizado costumbrismo.

*Jorge Cortés Ancona (Mérida, Yuc., México, 1964). Ha impartido clases en la Universidad Modelo (licenciaturas en Letras Hispánicas y Diseño) y en la Universidad Autónoma de Yucatán (licenciatura en Artes Plásticas). Colabora regularmente en el periódico Por Esto!. Se desempeña actualmente como Subdirector General de Literatura y Promoción Editorial del Instituto de Cultura de Yucatán.

Cine/Vicente Addiego*

La Cuba cinematográficamente revolucionaria

Pocos meses después de instalado el régimen castrista, en esos momentos llamados gobierno revolucionario cubano, se crearía una de las instituciones cinematográficas más destacadas e influyentes de América latina: el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfico (ICAIC).
Su filosofía pretendía mostrar una nueva sociedad e impulsar a los realizadores comprometidos con la causa. Su creación procuraba cubrir los principios de la ley cultural de la revolución cubana: utilizar las artes como una herramienta clave para el desarrollo de la nación, una institución que pretendía acortar las distancias entre las clases sociales y eliminar la discriminación racial
Esos objetivos ocultaban otros quizá más poderosos. No es casualidad que 83 días después de instaurado el nuevo régimen el gobierno impulsara lo que la Alemania nazi perfeccionó en la Segunda Guerra Mundial, un aparato sistematizado de propaganda ideológica.
El cine encontró, durante la Segunda Guerra Mundial, un nuevo, oscuro y maligno objetivo, el de la divulgación de ideas políticas y religiosas. Esa herramienta, que reducía al cine a ser una simple maquina torneadora que destruía los mismos principios por los que fue creado, ayudó a los ejércitos en la batalla fuera de las trincheras.
Fidel Castro retoma este sentido destructor para conformar el órgano cinematográfico cubano. Es así que los jóvenes como Humberto Solás y los realizadores ya consolidados como Tomás Gutiérrez Alea, estudiado en Roma y marcado neorrealista, comienzan a crear propaganda para el gobierno.
Parecería entonces que el Nuevo Cine Cubano seguiría una marcada línea de estado que lo destinaría al fracaso, pero afortunadamente esto no se acercó ni remotamente a la realidad. En la década de los sesenta eran muy pocos los cubanos que sabían hacer cine, no existía escuela y la lucha revolucionaria no había dejado lugar para la expresión artística.
Los nuevos convenios entre el gobierno de la isla y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas trajeron, entre muchas otras cosas, la experiencia y conocimiento de cineastas rusos que aportaron una gran escuela a los nuevos realizadores.
Es así como lo que aparentaba ser el inicio de un caótico y vendido nuevo cine cubano, se transformó en el comienzo de un cine poético, sensual, inteligente, atractivo y revolucionario, que influyó a todo el cine latinoamericano.
La destreza de los realizadores cubanos logró el perfecto balance entre propagandismo político y estética narrativa. Por su parte, los rusos establecidos en Cuba realizaron obras hermosas y de alto nivel técnico, como “Yo soy Cuba”, de 1964.
Directores como Gutiérrez Alea “Titón” se acomodaban al nuevo régimen, planteando historias que complacían tanto a censores y políticos cubanos, como a los ciudadanos inconformes con las nuevas reglas (La muerte de un burócrata y Memorias del subdesarrollo). Humberto Solás filmaría “La huida” (1959), “El Retrato” (1963) y “Lucía” (1968), cinta que narra la vida de tres Lucías en tres momentos históricos diferentes, una película que es clara representante del Nuevo Cine Cubano.
El cine documental no se quedó atrás, Santiago Alvares, fundador del noticiero ICAIC a principios de los sesenta, se encargo de retratar a la sociedad cubana y de atacar al imperialismo yanqui. Sus documentales utilizaban la fotografía fija, más por necesidad que por estética, revolucionando el género documental hasta ser nombrado como uno de los mejores cineastas a nivel mundial y el padre del video clip.
Entre sus cintas más destacadas encontramos “Now” (1965), sobre la discriminación racial en los Estados Unidos; “Ciclón”, un gran reportaje sobre los efectos del huracán Flora y “79 Primaveras”, sobre la guerra de Vietnam. Su cine ampliamente experimental, se mantiene como un ejemplo más de la sensibilidad innata que tiene el pueblo cubano ante las artes.
Si bien sus orígenes son altamente criticables, aun cuando sus obras estaban dotadas de una creatividad única, eran completamente pretenciosas e imparciales; además, es claro que el nacimiento del noticiero ICAIC intentaba contrarrestar la información no oficial que aparecía en los medios de comunicación como “El Nacional”.
La época de esplendor para el cine cubano fue la década de los sesenta. Sus nuevos esquemas proponían el despertar de la identidad latinoamericana, de las artes en un continente tan golpeado por las guerras y la opresión. El ICAIC no solamente se dedicó al fomento cinematográfico, fue también un espacio destinado a la creación artística y al apoyo de músicos, pintores y artistas. No es coincidencia que el ICAIC haya sido uno de los principales responsables del nacimiento de la Nueva Trova Cubana.
Por su parte, la Cinemateca cubana es hasta nuestros días un ejemplo de preservación y conservación del patrimonio cultural de un pueblo, ya que en ella se encuentran resguardadas miles de obras cinematográficas de toda América latina.
Además, el ICAIC ha conseguido que el cine sea un arte accesible para todo el pueblo, presentando películas de gran calidad a precios bajos, gracias a que el cine se encuentra auspiciado por el gobierno. Por si fuera poco, las autoridades responsables del ICAIC organizan desde 1979 el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en la ciudad de la Habana. Un espacio que reúne las películas y los cineastas más importantes del orbe.
La importancia del festival no radica únicamente en la proyección de películas, ya que desde sus comienzos fue ideado como un espacio de reunión para los pensadores del universo cinematográfico. Un lugar que motivara a la reflexión y el intercambio de ideas.
En las últimas décadas el cine cubano ha sido intermitente. En la década de los ochenta surge la Escuela Internacional de Cine y Televisión (1986), un centro de formación artística integrada por directores en activo y maestros en el área de las artes visuales. Es la gran escuela latinoamericana de cine, debido a que en ella convergieron todas las nacionalidades del continente. Uno de sus principales promotores es el escritor Gabriel García Márquez.
La década de los noventa fue un tanto difícil para el cine cubano, ya que la crisis económica motivó a que el presupuesto del ICAIC disminuyera considerablemente y que los apoyos al cine fueran cada vez menores. Una crisis cinematográfica se vaticinaba, pero al final se logró salir adelante.
Con el nuevo siglo llegó una etapa de reestructuración para el cine cubano; los jóvenes están refrescando la escena cinematográfica cubana, aportando una visión más moderna de la nueva Cuba. Este llamado “Cine Joven” ya ha sido incluido dentro de la categoría de cine nacional por el ICAIC. Se caracteriza por la utilización del videoarte para reducir costos y aumentar la producción.
Películas como “Mañana” y “La Pared” son representantes de otra tendencia que está surgiendo en Cuba… el cine independiente. Por más contradictorio e insólito que pueda escucharse, Cuba está haciendo producciones que utilizan al ICAIC solamente para su distribución.
La cinta “Mañana” del director Alejandro Moya, fue realizada con una nueva fórmula que incluye en la producción a Adriana Moya, hermana del realizador, y como productores asociados al cantante Silvio Rodríguez, al músico Juan Formell y a los artistas plásticos Rancaño y Kcho. Un hecho sin precedentes en la historiografía cubana.
El cine cubano está lejos de su muerte. Es un cine que se adapta, que sobrevive y destaca sobre muchos otros. Un cine apartado del dinero que pretende crear a partir de las propuestas y las ideas. Un cine que buscó consolidar su identidad mirándose en el espejo con humildad, decisión y fuerza. Un claro ejemplo de lo que debería ser el cine latinoamericano.
Que este artículo sirva como un humilde homenaje a la figura de los realizadores cubanos muertos en el frente de batalla, y por supuesto a Humberto SoláS, fallecido el 17 de septiembre del 2008.


*Vicente Addiego es coordinador del Cineclub Goya (www.laesquinadelgoya.com), y por varios años fue conductor del programa radial La esquina del Goya, en Radio Universidad, así como de diversos programas en IMER. Actualmente es integrante de 9 Círculos.

Cine/Vox Populi

HACER EQUIPO

Estimado Miguel Elenes, en respuesta a su texto publicado en el número 4 de SOMA, escrito con una visión muy personal y a nuestro juicio, equivocada, nos vemos en la penosa necesidad de escribir esta misiva. Su artículo demuestra un abierto interés de denostar el trabajo de quienes trabajamos en la promoción y difusión del cine. Nos preocupa que este tipo de declaraciones provengan de alguien que también se dedica a ello, pues lo ideal sería una actitud de compañerismo entre quienes compartimos tan ardua labor.
Nuestro compromiso primordial es forjar espectadores críticos y contestatarios. Compartimos el amor al cine y padecemos las mismas dificultades al enfrentarnos a los problemas educativos de este país. Al igual que usted, nuestros esfuerzos se orientan a acercar al público a ópticas distintas a la promovida por Hollywood y no estamos interesados en señalar con desprecio el trabajo de los compañeros a modo de auto promovernos.
Para empezar, las actividades de cine en el Teatro Mérida, coordinadas por la Dirección de Artes Visuales del ICY, no buscan generar utilidades. La labor del Gobierno del Estado para cubrir los gastos por renta de películas, derechos de exhibición comercial y costos operativos, es vital para mantener la continuidad de los ciclos de cine.
La ausencia de público que señala es el objetivo para el cual se trabaja todos los días, sin dejar de lado que nuestra programación promueve filmes artísticos que no siempre son de interés masivo. Sin embargo, hemos tenido ciclos muy exitosos en asistencia como la retrospectiva de Darío Argento, la Muestra Internacional de Cine, el Festival de Cortometrajes Mexicanos y el ciclo de Cine Erótico, que por supuesto usted omite en su nota.
Si las funciones se redujeron a una sola es precisamente para concentrar al público de ambas y hacer un mejor uso de los recursos. Trabajamos con base en un presupuesto limitado y tenemos que administrarlo bien para poder cubrir todo un año de programación.
Por otra parte, el Centro Cultural Olimpo no es una cantina maloliente como usted quiere hacerle creer a los lectores. Es una cómoda videosala donde se reúne un público variado: extranjeros, estudiantes universitarios, al igual que personas de la tercera edad y demás interesados en ampliar sus conocimientos de cine, que funciona desde hace más de nueve años.
Además, en el Centro Cultural José Martí existe el Cine Foro en donde se promueve el debate y la discusión después de las proyecciones, misma labor que se realiza exitosamente en el Cineclub Goya y que por varios años se efectuó en su programa radial “La esquina del Goya” (recientemente extinto en Radio Universidad). Por lo tanto, lo que usted hace en El Cinito no es “algo que no es muy común”, como asevera en su artículo.
La postura egocéntrica que adopta su artículo de opinión sólo termina hablando mal de usted mismo, y las auto-alabanzas echan por tierra la posible credibilidad de su “análisis” ante el panorama de los circuitos de exhibición no comerciales en Mérida. Ya que el uso reiterado del “yo” también demuestra algo muy poco objetivo.
Es por ello que le hacemos una atenta invitación para hacer equipo y unirse a esta lucha por la exhibición del arte cinematográfico. Somos cada vez más personas las que nos dedicamos a esto y cada quién tiene estilos y formas de trabajo que han funcionado para sus objetivos planteados. No podemos empezar a vernos como competencia, ni a tratar de meternos el pie entre nosotros, pues se supone que somos gente preparada peleando por un mismo fin: el enemigo no es aquel con quien compartimos el trabajo Sr. Elenes, es un monstruo llamado ignorancia.
Atentamente,
Vicente Addiego (Cineclub Goya)
Mario Helguera (Centro Cultural Olimpo y Cine Foro Centro Cultural José Martí)
Raúl H. Pérez Navarrete (co-coordinador en el Cine Foro Centro Cultural José Martí) Aarón Rosette (Coordinador de cine del Teatro Mérida, ICY)

Suplemento Literario/Punto Y Soma

Pintura: Michel Valdés Meleunert

Suplemento Literario/Punto Y Soma

Narrativa/Agustín Monsreal

EL ESCRITOR ANTE EL ESPEJO*

Mi ciudad de Mérida, mi barrio de Santiago, la casa que me vio nacer en la calle 78: esta flor de pétalos perfectos ha sido, es y seguirá siendo hasta la llegada de mi hora suprema el lugar de mi corazón en el mundo, el paraíso insustituible que de forma permanente me bienaventura en los brazos de la nostalgia. Y después, claro, la nostalgia va y se mete -despacita a veces; a veces plena de fervor y entusiasmo- en todo cuanto escribo: los cuentos, los poemas, los ensayos, los artículos periodísticos en los que declaro mis confidencias de Mérida, mis amores por Mérida, mis modos de mirarla, de sentirla, de poseerla, de permanecer en sus adentros aunque adúltero involuntario viva yo aquerenciado en otra ciudad, me acueste en otras ciudades, me rebose de admiración por otras ciudades. Adonde voy ella y sus aternuramientos y cariñosidades van conmigo, y hago que se me note, en ocasiones mediante el orgullo elemental pero insobornable y categórico de lucir una guayabera. Porque me gusta presumir mi ciudad al estilo de un enamorado fiero, me gusta sentirme afortunado de pertenecerle y, tal vez, de merecerla. Tal vez hasta de creer, no sin vanidad, no sin una secreta caricia de amor propio, que ella comparte mi nostalgia. Esto es, que así como yo siento nostalgia por Mérida, Mérida de cierta manera, a su manera, siente nostalgia por mí en alguna de sus arboledas, en un rinconcito de sus merenderos, en sus neverías, en sus atardeceres en la Plaza Grande, en sus jaranas domingueras, en sus portales, en su caprichoso trenecito del Centenario, en el recibimiento amiguero y fresco de cualquiera de las casas donde me detengo a preguntar por mis recuerdos; recuerdos cuya voz misteriosa y múltiple me dicta al oído, por ejemplo:
Que estudié en la Eligio Ancona; me bañé desnudo en la pileta del patio con mi prima la Cuca, a la que ya de grande, cuando se casó, el marido le salió cornudo; trepé muchas veces a la cima de la veleta para contemplar el horizonte a la hora del crepúsculo; dormí en hamaca bajo las estrellas; me enamoré primordialmente de mi tía Zazil; besé más de una vez muy cerquita de los labios a la maestra Chofi; aprendí a fabricar tablillas de chocolate; admiré el carácter alegre y la reciedumbre varonil de mi tío Fausto -cuando yo fuera mayor iba a ser como él-; contemplé la antigüedad de las iguanas sobre la albarrada; escuché decir que don Félix, el vecino de la casa de junto, vivía en pecado mortal con su hermana Evarista, una mujer melindrosa que siempre andaba muy talqueada y era idéntica a una perrita que tenía; fui a meterme al mar; fui a Valladolid, la tierra de la nana Elisa; fui a las pirámides, a los cenotes, a las vaquerías; fui a comprar el pan dulce de la merienda, y en una de las tantas veces que me mandaron a comprarlo, conocí a don Virgilio Marón, el tío Virgilio, como le decían -como le decíamos, corrige mi memoria-, un hombre sabio y sereno que al atardecer acostumbraba juntar un puñadito de infancia a su alrededor para narrarnos racimos de cuentos que se quedaban rondando en el carrusel del sueño y que años más tarde, cuando aprendí a leer por mi cuenta, advertí que eran las versiones que él hacía de las enormes tragedias griegas y de las no menos enormes leyendas mayas. En este inventario de recuerdos habita la honda raíz de mi fortuna literaria.
Llevo 39 años escribiendo, y creo que desde un principio, desde mis primeras páginas, desde que cogí la pluma fuente por primera vez para tratar de exponer mis ideas y mis sentimientos valiéndome de la escritura, supe que el ejercicio creativo es ante todo un acto gozoso, una manifestación amorosa independientemente de que los temas y los asuntos que uno trate no lo sean, ya que a veces la realidad inmediata, la realidad común y corriente, nos exige desnudarnos de enmascaramientos y quitarnos de contemplaciones para expresarla como es debido. Inventar la realidad, que en eso consiste el trabajo del escritor, quiere decir hacerse cargo, apropiarse del riesgo y la responsabilidad de volver visible lo invisible de la maravillosa y compleja condición humana, las situaciones numerosas que vivimos, aquellos pensamientos y actitudes a los que, ora por soberbia, ora por miedo o ineptitud, despojamos de importancia, lo que equivale a apuñalarnos por la espalda a nosotros mismos. Supe también que la literatura, quizá porque mi amor incanjeable por ella así me lo hizo ver, es una de las aproximaciones más prósperas y duraderas a la felicidad.
Y esto es, desde hace 39 años, un asunto de todos los días, lo mismo los días difíciles, tristes, enfermos, que los días alegres, solidarios y luminosos. Todos tienen en su cara sucia o en sus bocas limpias un motivo impagable, una razón minúscula o trascendente para agradecerles el estar vivo, el poder vincularme en cuerpo y sangre con la literatura. Y es que escribir es semejante a respirar, apenas si aguanto cuando no escribo. Pero ocurre que, en no pocas ocasiones, la necesidad lo vuelca a uno en el sumidero vertiginoso de los acontecimientos simples y cotidianos que plantean lo ineludible: hay que pagar el alquiler, el gas, las terapias de la niña. Y esta situación puede prolongarse tanto, de hecho hay tramos de la existencia que parecen eternos a causa del castigo que representa el dejar de lado la pluma y el papel y andar con la cabeza ocupada en otro sitio. A manera de consuelo, respiro con avidez el aire de la esperanza, y la desdicha de la página pendiente pasa pronto y el mundo, a pesar de todas sus cargas, vuelve a ser territorio amigable. Y yo vuelvo a buscarme entre los pliegues de la imaginación, que no se deja intimidar por nada ni prescinde de nada, y me pongo a escribir, a sonsacarle historias a lo que me golpea los ojos y escuece mis entrañas, a inventar la realidad, imaginarla y escribirla a partir de los materiales inauditos, evidentes o insospechados, que me proporciona a manos llenas, incesante, inexorable, el planeta en que vivimos. Entonces, la realidad inventada es la realidad de cualquier día y es, al mismo tiempo, la que va más allá de la simple información que proporcionan los periódicos, las revistas y la televisión; es la que describe y define, recoge y hace suya la fantasía que anida en el fondo de los más apreciados anhelos y secretos del alma. Así como la libertad no tiene sentido en la ignorancia, la vida no tiene ningún futuro sin la imaginación; sin el juego magnífico, vibrante y combativo de la imaginación que explora caminos, conspira experimentos, agrupa cuerpos celestes, comienza civilizaciones, edifica ciudades, funda países, conquista patrias y reinos. La vigilia creativa. El sueño de visión dirigida al horizonte. Lo que soñamos a solas, y aquello que imaginamos en la intimidad, las fantasías comunes. El ideal, el deseo. El sueño cuya meta es mirar hacia atrás para seguir adelante, el sueño que avanza hacia el ayer para arribar al mañana.
Y es que el único mapa que abarca completa la geografía del ser humano es la literatura, ahí se encuentran todas las historias, todos los mundos posibles, y todos los personajes que los pueblan con sus tercos dilemas individuales y colectivos, sus miserias, sus milagros, sus atrocidades, sus alegrías. Si lo vemos como es debido, en el sabucán inagotable de la literatura caben los asuntos que uno quiera: el poder, el dinero, la aventura, la tierra prometida; caben el astuto mar y todos sus enigmas, los molinos de viento vencidos, las formas sutiles de enamorar sin peligro a la Medusa y el ingenio para poseer carnalmente a una sirena; caben la paz, la justicia, la igualdad entre los hombres, la admiración irrenunciable ante un monumento arqueológico y el pasmo frente a la dentellada feroz de la miseria, lo sublime y lo delirante, lo perverso y lo romántico, lo brioso, lo místico, lo sexual, lo nítido, lo apoteósico.
Alguien, ahora no recuerdo quién, dijo que la historia es un suceso que jamás ocurrió escrito por alguien que jamás estuvo ahí. Y otro alguien, que ahora tampoco recuerdo, dijo que si uno quiere conocer más o menos cómo eran, cómo pensaban, cómo sentían, cómo se increpaban, cómo se divertían, cómo padecían o amaban las personas de tal tiempo y en tal sitio, lo más recomendable es remitirse a las obras literarias de esa etapa y de ese lugar, ya que la literatura es memoria y esperanza, y sus protagonistas no son fría materia de estudio sino seres vivos al alcance de las fibras más alertas de la conciencia, a la mano de las partes más sensibles del alma y del corazón, o lo que es lo mismo, la materia prima que da de comer a la literatura, su alimento primordial es la vida, el asombro infinito e irrenunciable que es la vida, la médula y la carne, las venas y los nervios, el rostro y el cerebro, y los sueños, que nos mantienen a salvo del olvido.
Nunca renuncies a tus sueños, me dijo alguna vez mi nana Elisa. Y quizá por eso invento la realidad, y mientras más grande es mi invención, más me sumerjo en la vida, que es su noticia última y su único nutriente. La literatura y la vida, reflejo deslumbrante una de la otra, y las dos, un sueño que echa a andar y es empujado por un viento que nadie sabe de dónde sopla.
En mi actividad de escritor literario, que durante tantos años he desarrollado meticulosamente, con orgullo y contento, he tenido la oportunidad de comprobar, en el día a día, que al escribir no ejerzo un oficio o una profesión, sino que obedezco a un destino, y este destino me ata a la vida, me impulsa y me renueva por medio de sus instrumentos primordiales: las palabras. Vivo las palabras, exprimo sus frutos, palpo sus esencias: en ese placer sin límites consiste mi voluntad de escritor. Como sé que a las palabras se las lleva el viento, mejor las escribo, me comprometo con ellas y con su significado, las planto en mi huerto interior y así las promesas no se traducen en engaño, la esperanza no se convierte en desilusión, el optimismo no se transforma en dolor y arrepentimiento. Amo la canción profunda de las palabras, y sus silencios, y a esto debo, en buena medida, mi felicidad. Amor a las palabras, amor a la vida, amor a la verdad.
Escribo, pues, porque la literatura es lo único que sé hacer, lo único que quiero hacer, y porque en los libros, en leerlos, poseerlos en la más estricta definición del término, encuentro los fines de mi pasión por la vida, de mi fe en el ser humano. Y una de mis aspiraciones más consistentes es la de poder trasmitir esta pasión, esta fe.
Alguna vez, hace muchos años ya, fui a una librería y, como me sucede casi siempre, compré más volúmenes de los que mi presupuesto permitía, debido quizás a que la carencia de libros a mi alcance me produce inevitablemente una sensación de inutilidad y vacío insufribles. Al momento de cargar con las dos bolsas llenas hasta el tope, comenté queriéndome hacer el gracioso: Uf, cómo pesa el conocimiento, y el dependiente, mirándome casi con lástima, dijo: Pero pesa más la ignorancia. Nunca he olvidado esta inmensa lección. Sí, qué peso enorme. Sin duda, el mundo es mejor y muchísimo más completo cuando se destierran de él la humillación y la vergüenza terrible que donde quiera y donde sea causa la piedra de la ignorancia, que suele ser el peor estigma, el desamparo más innoble de una sociedad.
La literatura es una historia que permite todas las historias, que consiente en su seno todas las formas de la creación y las legitima y les otorga sentido. Por eso la gozamos igual si la leemos que si la escribimos. Por eso es tan importante que haya tanto escritores como lectores. Y estos últimos, para nuestra desgracia, cada vez son menos. En efecto, sumido en la extenuación y el infortunio, se encuentra el pariente más menesteroso en el diálogo literario: el lector. Suele afirmarse que no hay sueño que aguante cien años, pero yo creo que deshonrosamente, que dañosamente todavía existe un muy largo sueño incumplido que por incumplido afrenta nuestra integridad humana y ultraja nuestra condición histórica: el grande sueño de que la palabra leída y escrita sea posesión y patrimonio de todos. Porque en fin de cuentas no podemos hablar de literatura -tampoco de cultura ni de identidad auténticas- sin remitirnos a la educación, que es una de las más eficaces maneras de contrarrestar las acciones de los enemigos de la humanidad; la educación, que es un derecho imprescindible y es la gesta fundamental que permite a los hombres, a todos los hombres, privilegiar los órdenes del pensamiento, fortalecer la llama de la conciencia, conocer y modificar la realidad, madurar su capacidad de determinación y elección, ser libres.
Abogo, pues, por una cosa muy simple y profundamente humana: porque todo el mundo sepa leer y escribir, y que todas las personas hagan de estos conocimientos una costumbre indeclinable, una necesidad vital. Poseen el absoluto derecho humano de tener acceso a ellos y luego, por sí mismas, decidir si los frecuentan o se quedan como estaban. La cuestión es que los tengan como una opción fidedigna, que estén en condiciones inatacables de confrontarlos con su propia inteligencia, con su propia sensibilidad y su propia imaginación. Lo que elijan hacer con estos conocimientos habrá de ser cosa suya, es cosa del albedrío de cada quien.
Por lo que a mí respecta, según me voy haciendo mayor, más se amplía en mí la dimensión espiritual de la escritura creativa, más me gusta y disfruto la brevedad del cuento literario, pues mi naturaleza es contigua a la literatura compacta, intensa e insondable, que ambiciona tocar la esencia de la verdad y que late en lo más alto de los corazones. Este solo hecho es ya, para mí, una muy buena razón para colmarme de amorosa alegría y ser feliz. Amo a la vida en general y, en lo particular, amo a mi vida de escritor, a la que he dedicado la mejor parte del tiempo de mis años. En un pasado cada vez más ancho y un futuro cada día más reducido, quiero consagrar lo mejor de lo que me queda por vivir a ser feliz, esto es, a ser útil a mis semejantes desde el amor, desde la fe, desde el espíritu de la justicia y de la libertad.

*Discurso pronunciado en el marco de la entrega de la medalla “Héctor Victoria Aguilar” al escritor Agustín Monsreal por el Congreso del Estado en enero del 2009.

Sátira/Miguel Ángel Civeira*

¡RESISTENCIA CONTRA LA RED LITERARIA DEL SURESTE!

La así llamada Red Literaria del Sureste no es más que un grupúsculo de telediscurso heteronormativo binario, ternario, cuaternario y pleistoceno colonial, precolonial, postcolonial, neocolonial y procolonial que pretende mediante el uso supersedicioso y bioperjuditivo de estratagemas literobélicas, antepretéritas y subjuntivas, coaptar el ambiente supradiversitivo de la heterointelectualidad yucatecomeridana en pos de sus minimezquinas coitoambiciones falopersonales.
El más nefasto de los prohombres que componen este grupúsculo es el protoburgués Joaquín Peón, demoautor omnidoméstico que tiene la etnocostumbre megahomofóbica y pseudotravestita de vestir ginolencería nanosirenaica antianderseniana y prodisneyniana (con arandelas). Además es huach.
En filosegundo espaciolugar se encuentra Juan E. Chávez, empeñado en guíodireccionar la psicomentalidad biblioliteraria yucatecomeridana hacia sus patoficciones extremoabsurdas gigahiperbólicas que carecen de contenido etnoexplorativo y antropovindicativo, elementos que, como todos sabemos, son infinitiescenciales para la ortocreación biblioliteraria de calidad. Además, el tinte botanoverdoso de sus pigmentos oculares y el tono albinopajezco de su cabellera delatan su impío origen hiperbóreo y septentrional y son xenoinsultantes para los morenitos como yo (¿y cómo carajo le hará para estar tan flaco?)
No menos despreciable es el homomisógino exclusivista hipogrífico y quimérico Ricardo Tatto, totalipromiscuo y omnialcohólico, con su litolibelo llamado "Soma". Alejadísimo de la genioticística, Tatto sin embargo ocupa el cronotiempo alardopresumiendo de su patética cuasiintelectualidad, que no es más que una coreoideología procolonial, heteronormativa y vigesimal. Tatto, un italomexicano con evidentes tendoinclinaciones narcomafiocriminales, aún no sabe en qué pose ponerse para apantallar a los incautos. Cómo tiene una novia tan guapa, es un misterio.
De Christian Núñez, ni articular. Es un puerinfante cobardomedioso, ingenuoignaro, pero de buena predisposición cardiobascular. Si en vez de optar por la RLS se hubiera unido a nosotros, habríamos arreglado sus preferotendencias susurrosilenciosas y lo habríamos hecho escribir poesía trascendentalísima veroauténtica, homonormativa, unitaria y anticolonial, como la que hacemos nosotros.
De Isaac Ventura tampoco vale la pena discurrir, por tratarse de un microinsignificante pseudocomediante con un blog farsesco chucknorriseano sin mayor trascendencia que la de publievidenciar su mentalidad falomachista y protoburguesa, pues es incapaz de exorreconocer la plurimportancia del hiperpostestructuralismo recontraposmoderno archifeminista, tan trascendental para comprender la cultura contemporánea.
Y eso refiriéndonos a los prepúberes, porque los geriancianos son atropeores, en especial el pseudopoeta filoexovanguardista jurásico y carbonífero José Díaz Cervera y el insufrible dizquerudito megasabelotodo Jorge Cortés, en los cuales no puedo ni pensar porque me da taquicardia.
¡Levantemos la voz! No debemos garabatoengancharnos en los procesos binarios del pensamiento heteronormativo. Hay que finoacabar con estas jibarizaciones y arqueoconstruir un topolugar para las providenciales generaciones antepostpretéritas pluscuamperfectirijillas.


Atentamente, Rufo.
Artist / Writer / Poet / Bard / Paintor / Sculptor / Curator / Filmmaker / Critic / Scholar / Academist / Alchemist / Scientist / Historian / Professor / Teacher / Psychologist / Psychiatrist / Psychic / Expert / Genius / Rockstar / Dungeon Master / Ninja / Superhero / Top Model / Pauperes Commilitones Christi Templique Solomonici / Jedi Knight / High Priest / Monarch / Demiurge / Messiah / PhD / MD / MFA / INRI / SPQR / SHAZAM / MXYZPTLK / CYE
*Miguel Civeira nació en Mérida, Yucatán, en 1984. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad Modelo. Ha publicado diversos cuentos, poemas y ensayos en distintas revistas, antologías y diarios. Actualmente imparte clases de historia y literatura en la preparatoria Juan Jacobo Rosseau.

Nuestro artista en portada: Christian Núñez

Christian Núñez (Mérida, México, 1981)
Escritor y artista visual. Licenciado en humanidades y filosofía por la Universidad Mesoamericana de San Agustín. Ha publicado los poemarios Aviones y bocetos (Dante, 2002) y Shhh (unas letras industria cultural, 2008). Su trabajo ha aparecido en diversas revistas, el libro Expresiones Emergentes (Instituto de Cultura de Yucatán, 2007) y los catálogos 5 y 6 + 7 de Landings, proyecto a cargo del curador Joan Duran. Recientemente participó en los talleres impartidos por Forrest Gander y Mónica de la Torre dentro del encuentro U.S. Poets in Mexico. Este año, recibe la beca FOECAY en la categoría de jóvenes creadores por The Icarus Project. Actualmente escribe la columna de reseñas Homeless para la revista de periodismo cultural www.unasletras.com.

miércoles 28 de enero de 2009

Soma, Arte y Cultura N° 5 (Enero, 2009)


Director General
Elfego Sosa

Director Editorial
Ricardo E. Tatto

Diseño
Edilberto Barrero Dávalos

Corrección de Estilo
Ricardo E. Tatto

Colaboradores
Alejandro Casanova
Miguel Ángel Civeira
Óscar López
Óscar Muñoz
Álvaro Solís
Igor F. Solís
Fernando Trujillo
Ricardo E. Tatto

CRÉDITOS

Imágenes e Ilustraciones:
Francisco Barajas
Edilberto Barrero
Alonso Maza
Bárbara McClatchie
Tony Peraza
Antonio Serna
Raquid Shaw
Madeleine Sperlich

Portada:
Javier Barrera
“Muelle”
Piezografía de la serie Holística
(60cm x 60 cm) 2008

Los artículos firmados y las imágenes son exclusivamente responsabilidad de sus autores. Patente del logo, registro de marca y derechos de autor en trámite.


Soma, Arte y Cultura:
Año 01 N° 5 Enero 2009
Impresión y preprensa en
Mérida, Yucatán, México.

Editorial

A pesar de la tan temida cuesta de enero, Soma ha llegado a su quinto número en los albores del 2009 con la voluntad intacta en su afán de contribuir al panorama cultural yucateco, en espera de que paulatinamente nuestra revista se convierta en referente artístico para todos los involucrados en el quehacer de las artes y la cultura en nuestro estado.
Como habrán notado, número tras número hemos hecho cambios con el único objetivo de mejorar constantemente -ya que todo es perfectible-, por lo que no queremos aminorar la marcha y devenir en un andar anquilosado, el cual predomina en muchos de los medios impresos que existen en nuestra localidad.

Por lo tanto, seguimos probando nuevas formas –más no fórmulas- de hacer atractivas las artes y la cultura para el grueso de la población. Lo anterior es un esfuerzo pocas veces recompensado, pero la necedad anacrónica del editor se inscribe dentro del ideal romántico de trabajar a como de lugar; es decir, el arte por el arte.
Sin embargo, vivimos en un mundo materialista, por lo que no podemos ser ajenos a las necesidades económicas y comerciales con las cuales se sostiene la revista. Lo anterior lo recalco ya que Soma es una revista cultural independiente, que nace de la iniciativa privada y que mediante la venta de espacios publicitarios ha encontrado los recursos –a veces insuficientes- para continuar bregando contra la corriente.
Esto no necesariamente va de la mano con los intereses de las grandes empresas e instituciones, cuya única preocupación gira en torno a las ventas y al marketing, por lo que no siempre existe la responsabilidad social que en países del primer mundo ya forma parte de la conciencia empresarial, por lo que en Yucatán apenas andamos en pañales a este respecto, en espera de que tanto la gente como los presupuestos, cada vez más volteen sus miradas hacia la cultura y las artes, tan necesarias para construir una sociedad humanista e integral en sus sensibles componentes.
Vaya la primera dosis de Soma del 2009, que ojalá sirva para dejar de lado las constantes crisis que ya forman parte de la accidentada existencia del hombre en las postrimerías de la llamada posmodernidad del siglo XXI.

Felicitamos al amigo, colaborador y miembro de la Red Literaria del Sureste: Manuel Iris Herrera por haber ganado el Premio Nacional de Poesía Mérida 2009. La premiación fue el día 18 en el Teatro Mérida a las 12 horas. ¡Albricias, Poeta!

Ricardo E. Tatto
Director Editorial
www.revistasoma.blogspot.com
somaculturarte@gmail.com

Psicosomáti.Com

Espacio dedicado a los sitios más importantes y eclécticos en Internet así como en la blogósfera, con todo lo concerniente a temas relacionados con la cultura y las artes.

Villarreal
Textos para despues del arte, el amor y la cultura.
www.villareal.blogspot.com

Blog del editor Rogelio Villareal, donde encontrarán artículos diversos sobre la cultura y contracultura del que fuera artífice de la extinta revista La Pusmoderna. Actualmente es editor de Replicante, Ideas para un país en ruinas.


Red Nacional de Estudiantes de Literatura y Lingüística
www.ciudadrednell.blogspot.com

Aquí podrás enterarte de los próximos encuentros y congresos de estudiantes además de concursos literarios presentaciones de libros y/o revistas etc., así como la convocatoria para el VII CONEL en Monterrey.

Frontground
www.frontground.blogspot.com

El Centro de Investigación Artística Frontground es una asociación de artistas e investigadores dedicada a crear nuevas rutas dentro de los paradigmas del arte actual, establecer vínculos entre el panorama local e internacional, y acercar a los públicos locales propuestas artísticas de diferentes disciplinas.

Ojo Avizor
www.valmar1.blogspot.com

El Cine por ser la séptima expresión del arte. La literatura (novela y cuento) porque nos masajean el alma y el cerebro. La Fotografía ya que congela la vida y la hace perenne. Página que nos ofrece diversos panoramas en cuanto a las artes procesadas a través de la visión.

Crítica Y Punto
www.criticaypunto.wordpress.com

Sitio dedicado a la crítica cultural en el sentido amplio de la palabra, abarcando temáticas que van desde la literatura, política, música y sociedad, hasta la gastronomía, los deportes, la historia y la economía.

Tataya
www.galeriatataya.blogspot.com

Espacio surgido desde la Galería Tataya que, al margen de su página web, ofrece una alternativa en cuanto a reseñas de exposiciones, crítica de arte y todo lo relacionado con las artes visuales a nivel local, nacional e internacional.

Música/Alejandro Casanova*

La música durante el 2008

¿Otra lista de los mejores discos del 2008? ¡Pero si hay tantas en las diferentes revistas especializadas en música!; sin contar los numerosos blogs donde se pueden leer los tops de críticos musicales amateurs, saturándonos de recomendaciones “independientes” para terminar de atiborrar nuestras computadoras con álbumes que acabarán en la papelera de reciclaje.
Es por ello que lejos de hacer más listas, lo mejor es señalar algunas características del panorama musical del año que acaba de finalizar y partiendo de ellas, señalar los discos que sobresalieron. Además, son tantos los estilos y géneros actuales que resulta por lo demás pretencioso otorgarles un número hasta llegar al ganador absoluto (enfocándonos únicamente en la música alternativa internacional, ya que la escena nacional es tan amplia que merece un artículo aparte).
Por otro lado, ¿cuáles son los parámetros necesarios para calificar a los discos en números? ¿Será, acaso, por ventas, visitas al Myspace o comentarios en los blogs? Uno de los fenómenos que venía creciendo con los años pero que en este 2008 se acentuó de forma contundente, fue la saturación de discos por parte de las industrias musicales (casi 30 por semana), lo cual contribuyó a la salida de producciones oportunistas que disminuían el valor artístico de la obra en pro del valor comercial; viendo el vaso medio lleno, esto al menos nos ofreció la posibilidad de calificar un disco a partir de la novedad y profundidad de su propuesta.
Podemos decir, en términos generales, que hubo varias clases de discos durante el 2008 que merecen ser mencionados. En primer lugar, tenemos los lanzamientos de artistas que esperábamos con grandes expectativas debido a sus propuestas pasadas y que nos decepcionaron; de los cuales, sí se podría hacer una lista gigantesca y en la que aparecería como ganador absoluto el álbum Donkey de Cansei de Ser Sexy, quienes abandonaron su estilo electro-pop por una especie de Nu Rave con resultados desastrosos. Una escuchada a este disco es suficiente para no volverlo a oír jamás; lejos se encuentran de su debut donde hallabas un equilibrio perfecto entre las canciones: Donkey resultó un álbum oportunista, con muy poca armonía entre las pistas que lo conforman. El segundo y tercer lugar de esta clase de discos, serían para Death Magnetic, de Metallica (aún con los solos de guitarra) y Chinese Democracy, de Guns n’ Roses (18 años de espera tirados a la basura).
Por otra parte, tenemos los discos francamente aburridos que continuaron dándonos más de lo mismo. En este rubro, los británicos se llevaron la medalla de oro ya que aparecieron –por mencionar algunos– el Viva la Vida de Coldplay, con su ya clásica formula de baladas melifluas, pero ahora con pretensiones épicas y conceptuales. Otros que apostaron por la misma receta fueron Keane cuyo álbum Perfect Symmetry (desgraciadamente, un título ad hoc) demuestra que el britpop no tiene la mínima intención de evolucionar. Pero si hemos de otorgar un premio especial llamado “Los Maná británicos”, sería definitivamente para los hermanos Gallagher y su grupo Oasis, con la placa Dig Out Your Soul (una caricatura de sus viejos triunfos), la cual corre sin pena ni gloria, simplemente como un disco más de una banda grandiosa de los noventas que no se cansa de autoparodiarse.
También tuvimos aquellos CD’s que incluyeron tres o cuatro de las canciones que mas escuchamos durante todo el año (los llamados I-pod hit wonders), empezando por Vampire Weekend y su álbum homónimo, cuya mezcla de indie rock neoyorquino y vocales reggae nos atraparon casi toda la primera mitad del año. Temas como “Mansard Roof”, “Oxford Comma” y “A-Punk” se volvieron imprescindibles en todas las fiestas esnobistas del 2008.
Similar suerte corrieron los americanos MGMT con su debut Oracular Spectacular, aunque en realidad, las únicas canciones que se escucharon de ese disco fueron “Time to Pretend”, “Electric Feel” y, por supuesto, “Kids”. Lo curioso de esta clase de producciones (entre las cuales también se incluyen el Party Traumatic de Black Kids; Hold on Now Youngster…, de Los Campesinos! y You Have no Idea What you´re Getting Yourself Into de Does it Offend You, Yeah?) es que esas tres o cuatro canciones famosas fueron ¡las primeras del disco! Dejando la otra mitad del álbum sin escuchar en la mayoría de los casos, lo cual contribuyó a prestarle menos atención a los álbumes para hacer listas de hits en los I-pods.
Este fenómeno no fue solamente exclusivo de los grupos nuevos, como le sucedió a Foals, con Antidotes, o al CD homónimo de Hercules & Love Affair; sino que incluso artistas consolidados fueron alcanzados por esta forma “moderna” de escuchar la música (sólo prestarle atención a las cuatro primeras canciones del disco para después pasar a otro), debido a la calidad mediocre que imperó en las producciones del año. Tal es el caso de Beck, con Modern Guilt; The Verve, con Forth, Nine Inch Nails, con The Slip, Ladytron, con Velocifero; Moby, con Last Night y, finalmente, Weezer, con su Red Album.
Resultó francamente desesperanzador que lejos de recibir trabajos maduros de estos grupos, nos encontráramos ante discos incapaces de competir ante la oferta de músicos neófitos pero con propuestas innovadoras como Black Mountain, con In The Future, o British Sea Power, con Do You Like Rock Music?. Incluso los sencillos de los músicos renombrados no lograron alcanzar el nivel de grupos efímeros, como es el caso de los ingleses Does it Offend You, Yeah? Con su canción “We Are Rockstars”. Vaya ironía.
Y a propósito de Does It Offend You, Yeah? –Klaxons del 2008– los realmente afortunados en este año fueron los consumidores de ese invento mercadotécnico llamado Nu Rave (y por supuesto, los artistas que grabaron estos álbumes). Durante los pasados doce meses vimos desfilar semana tras semana discos que contenían dicha etiqueta asegurándoles el éxito inmediato. La industria musical, a través de diferentes medios, se encargaban de catalogarlos como los mejores del 2008 ¡uno nuevo, cada siete días! Entre estos discos podemos mencionar el homónimo de Crystal Castles, una maravilla del cut-and-paste, de donde se desprendieron temas como “Magic Spells”, “Untrust us” y uno de los sencillos del año, “Alice Practice”. Otros discos nu-ravers que tuvieron cierta importancia, sobre todo con los obsesos de la moda, los adolescentes desinformados y algunos nostálgicos olvidadizos, fueron X Marks Destination, de The Whip; Stainless Style, de Neon Neon; Twenty One, de Mystery Jets; el homónimo de The Black Ghosts; Beat Pyramid, de These New Puritans; Apocalypso, de The Presets; Street Hororrrsing, de Fuck Buttons; Nights Out, de Metronomy y, finalmente, Made in the Dark, de Hot Chip (otro disco que hace honor a su título). Vacía perfección, usando el término de Octavio Paz.
Esta tendencia al reciclaje musical también se vio reflejada en los géneros [sic] Nu-Gaze y [¡recontra sic!] Nu-New-Wave. Este último alcanzo su punto álgido con los discos In Ghost Colours, de Cut Copy y Saturday = Youth, del francés M83 (al que regresaremos más adelante). Ambos discos, una verdadera delicia para los amantes del synth pop y las películas adolescentes ochenteras, fueron de los más representativos de esta corriente y, en cierta manera, si bien es cierto que sus propuestas no resultaron una novedad, a diferencia de la gran mayoría de los álbumes de este año fueron de los pocos que podían escucharse completos debido a la calidad de las canciones. Respecto al Nu-Gaze, el disco Microcastle, de Deerhunter fue no sólo uno de lo mejores del género, sino también del año, y justo con el, entramos en otra categoría de discos: los que escuchamos completos durante varias semanas.
Otra variante de la fauna posmoderna actual, es decir, los esnobistas musicales, también tuvieron un buen año gracias a discos “experimentales” y rebuscados como el Microcastle, de Deerhunter. Estos álbumes tuvieron la virtud de presentar propuestas experimentales que hacían de ellos gratos para escuchar una y otra vez… durante un par de semanas. Porque si bien es cierto que en la forma, o sea, la producción, resultaron sorprendentes, en lo referente al fondo y contenido, no lograron tener el impacto que otras tendencias experimentales (como el Post-Rock/Experimental) han tenido en años pasados.
Discos como Dear Science, de TV on the Radio; Rook, de Shearwater, Alpinism, de School of Seven Bells; A Mouthful, de The Do; At Mount Zoomer, de Wolf Parade; Devotion, de Beach House; Songs in A&E, de Spiritualized y los homónimos de Glasvegas y Flex Foxes fueron las joyas mejor guardadas por todos aquellos esnobs que se jactaban de lo refinado de sus gustos. Si algunas obras musicales tuvieran que ser llamadas las representativas del Rock durante el 2008 –lo que sea que esto signifique-, serían éstas definitivamente. Por desgracia, ante tal avalancha de artistas y álbumes, todos terminaban de manera inevitable olvidados en alguna carpeta de canciones descargadas.
Otra categoría de discos son aquellos que nos animaron a comprarlos originales, los que en la mayoría de las listas oficiales ocuparon los primeros lugares. Entre estos, tuvimos la fortuna de contar con Third, del grupo británico Portishead, que en medio de toda esta fiesta de luces neón y reciclaje a ultranza, nos entregaron un álbum obscuro, lleno de pasión y letras coherentes. De el se desprendieron grandes canciones como “Silence”, “The Rip” y “Machine Gun”. Por momentos, tienes la sensación de escuchar un álbum totalmente fuera de contexto; en ese sentido, resultó ser uno de los pocos discos que lograron alcanzar esa originalidad que tanto ansiaban los demás. Otro de los pesos pesados de este año, fue el Saturday = Youth, de M83, el cual a pesar de apostar por el revival del new wave, el resultado final fue sumamente satisfactorio debido a la intensidad de cada pista que lo integraba.
Pero si hemos de hablar de sorpresas, el que verdaderamente se llevó el premio fue Med Sud I Eyrum Vid Spilum Endalaust, de los islandeses Sigur Ros, quienes por fin lograron salir del bache en el que se habían introducido con sus dos álbumes anteriores. Lo interesante de este CD es que era un disco sin expectativas; incluso muchos al oír la primera canción, “Gobbledigook”, no pudieron menos que expresar resignación ante una canción Folk diferente al Space Rock al que nos tenían acostumbrados. Pero conforme escuchas el disco, te das cuenta que lleva un ritmo progresivo capaz de alcanzar alturas épicas en canciones como “Ára Batur” y “Festival”.
Estos fueron unos de los pocos que lograron brillar entre una oferta musical tan agresiva, nunca vista en años anteriores. Fueron discos únicos que lograron ser escuchados durante casi todo el año. Empero, si bien resultaron de lo mejor del 2008 tampoco implicaron ser los que descubrieron el hilo negro de la música y mucho menos los más representativos de esos artistas, como lo fueron sus trabajos anteriores (dudo que resistan un año más).
Finalmente, podemos añadir una categoría de discos que no habíamos tratado: aquellos trascendentes, los que te hacen olvidar en qué año fueron hechos, porque no importa cuándo fueron realizados, siempre sonarán atemporales y actuales. Esos álbumes que se graban indeleblemente no sólo en la memoria intelectual, sino también en la emocional; los que marcan una generación y se vuelven parte del “soundtrack de tu vida”. Desgraciadamente, ésta clase de discos brilló por su total ausencia durante todo el 2008.

*Alejandro Casanova Vázquez (1984) actualmente cursa el cuarto semestre en la licenciatura en Literatura Latinoamericana de la Facultad Autónoma de Yucatán. Melómano, autodidacta e indeciso por naturaleza, estudió un año de Ciencias de la Comunicación y otro en Derecho antes de voltear sus ojos a los estudios literarios.

Música/Publirreportaje

Primer Concurso Estatal de Intérpretes de Canto Popular y Trova Yucateca
“Nuevas Voces del Mayab”


El Gobierno del Estado a través del Instituto de Cultura de Yucatán y la Dirección de Desarrollo Cultural y Artístico de los Jóvenes durante fines del 2008 presentó el certamen “Nuevas Voces del Mayab”, cuya proceso de preselección se realizó en 11 municipios de Yucatán, tales como Valladolid, Motul, Izamal, Cuzamá, Progreso, Tizimín, Umán, Maxcanú, Ticul, Tekax y Mérida, del 10 de octubre al 18 de noviembre del 2008.
Posteriormente, las semifinales se realizaron en cuatro sedes: Valladolid (19 de noviembre), Maxcanú (22 de noviembre), Mérida (1 de diciembre) y Umán (7 de diciembre), donde después ser seleccionados y calificados por un jurado conformado por los intérpretes Marilú Basulto, Cony Ancona, el cantautor Felipe de la Cruz y Luis Luna Guarneros, director de música del ICY, resultaron finalistas los siguientes concursantes:

Finalistas / Orden de Participación:
1.- María Dianely Rodríguez Moncada (Progreso)
2.- Dianela Guadalupe Arce Osorio (Valladolid)
3.- Pablo David Aranda Aguilar (Chicxulub)
4.- Raúl Fernando Cruz Novelo (Mérida)
5.- Adriana Mezo Gastelum (Tizimin)
6.- Ana Laura Aguilar Flota (Mérida)
7.- Ivone Alejandra Castro Fernández (Mérida)
8.- Rodrigo Eduardo Pérez Mendoza (Mérida)
9.- Yuntzil Donato Ake Martínez (Dzemul)
10.- Jorge Alberto Maldonado Soberanis (Tizimin)
11.- Lilia José Rodríguez Canto (Progreso)

Cabe destacar que los once finalistas recibieron capacitación en distintas disciplinas artísticas, misma que fue impartida por maestros con reconocida trayectoria artística como Jorge Chablé y Luis Luna Guarneros, con miras a la Gran Final a realizarse el 20 de enero en el teatro José Peón Contreras, cuya premiación constará de un estímulo económico de $20,000 para el primer lugar, $15,000 para el segundo y $10,000 para el tercero, respectivamente.
Así mismo, los finalistas han ofrecido una caravana de presentaciones previa al concurso final en teatros como el Daniel Ayala y el Café Peña K'aay T'aan. La última parada de dicha caravana será el 27 de enero en la Feria Tradicional de Valladolid, ya con los tres finalistas ganadores del certamen.
Como vemos, el Gobierno del Estado a través del ICY está cumpliendo con su labor de difusión y descentralización de la cultura, y nuestras próximas Voces del Mayab son una prueba de ello.

Teatro/Óscar López*

La vida en el arte

A las siete sonó el despertador, Héctor mira al techo desde su cama y piensa en el día que le espera. Desayunar, llenar una mochila con ropa de trabajo, libretos, un libro y su desodorante, otra con folders, fotocopias y un video sobre la guerra de Troya.
EL autobús pasa lleno. Se acomoda entre los demás ciudadanos proveedores de impuestos y votos, que como él, usan esa lata para ir al centro de la ciudad para encontrar el sustento diario.
Mientras camina de la parada del autobús al teatro donde ensaya de nueve a doce del día, Héctor repasa sus líneas y en algunos momentos las manos lo traicionan y las mueve según lo marcado por el personaje, la gente que camina junto a él lo mira, el se da cuenta y les devuelve una sonrisa. “Soy actor”, piensa, y sigue con el repaso.
Llega al teatro y se integra al ensayo. Cuando saca su libreto se encuentra con el texto de la obra que ensaya de tres de a cinco; inicia el ensayo pero su mente está en la otra obra. Al finalizar, es reprendido por su falta de concentración. Se disculpa y sale lo antes posible porque a las doce con treinta empieza su clase. Llega a las doce treinta y cinco, la directora le reclama: “¿Y así quieres que te demos permiso para que vayas a ese festival?”, le hecha en cara la mujer y se mete a la oficina. Héctor guarda silencio y se dirige al salón donde varios jóvenes lo esperan para escuchar sobre la historia del teatro.
Suena el timbre y el tema aún no concluye, por lo que Héctor se toma unos minutos para terminar su clase. Tocan a la puerta, es el maestro siguiente. Héctor se disculpa y da por terminada la clase; mientras guarda sus cosas tiene que soportar la mirada del maestro de actuación que lo presiona.
Sale de la escuela, se sube al autobús y ya sentado Héctor saca el libreto de la siguiente obra. Durante su regreso al centro estudia para el siguiente ensayo; son las dos treinta, apenas con tiempo suficiente para llegar. Al bajar le quedan diez minutos, por lo que hace una escala en una tiendita y se compra un sándwich y un refresco, que consume al caminar.
Cuando llega, sus compañeros calientan mientras el director revisa notas con el asistente, se viste con ropa de trabajo y empieza el nuevo ensayo. A las seis de la tarde se despide. Una compañera le da un aventón a otro teatro en donde tiene función a las ocho de la noche. Llega a tiempo, en el escenario los tramoyistas preparan el escenario. Empieza la función, “el escaso público está algo tibio esta noche”, piensa. El aplauso es obligado, casi no dura, el telón se cierra y Héctor recuerda que tiene que estudiar, ya que en dos semanas estrenará otra obra.
Al desmaquillarse, el director que además es el técnico y productor de la obra, se acerca y le entrega un sobre. “Salió muy poco hoy compadre, a ver si la otra semana nos recuperamos”, le dice mientras Héctor ve que en el sobre hay doscientos pesos.
Llega a su casa a las once de la noche. Intenta estudiar pero los ojos se le cierran, finalmente se mete a la cama. Entonces deja de pensar; se da cuenta que ya son las siete treinta de la mañana, está retrasado, sale corriendo de casa sin desayunar.
He aquí un día en la vida de un actor. La mayoría de la gente de teatro debe actuar en dos o tres obras, dar clases, y algunas veces incluso vestirse de algún personaje de televisión, para salir al paso. Después de cuatro o cinco meses de ensayo se pueden realizar cuatro o cinco funciones, que probablemente serán mal pagadas, porque además del trabajo artístico y la producción de las obras, deberá también hacer publicidad, logística y de encima aportar un porcentaje de la taquilla.
No se pagan ensayos, por lo que en el balance final, los actores pagan más por los pasajes de autobús, taxi o gasolina, que lo que pudieran ganar por las funciones.
Parecería que el único camino para sobrevivir en el arte es convertirse en funcionario público, para obtener una quincena segura y tiempo de sobra para poder estudiar o permisos para salir de viaje. Sin embargo, los artistas que se convierten en funcionarios públicos al poco rato se olvidan de sus compañeros, se dedican a cuidar su trabajo y evitan cualquier confrontación con sus jefes.
Tal vez estos funcionarios tengan buenas intenciones pero las buenas intenciones no son suficiente, hacen falta acciones para poder levantar el ya muy vapuleado teatro yucateco. Acciones para que el festival anual “Wilberto Cantón” produzca nuevas propuestas y no sea sólo la vitrina para exhibir las obras que produjo el Ayuntamiento, que ya fueron vistas en enero. Acciones para que se creen nuevos espacios, para que las propuestas locales no se queden en cuatro funciones, para que la publicidad de teatro no se limite a unos cuantos carteles y unos pendones que nadie ve. Acciones para que los creadores escénicos puedan acceder a una remuneración justa por su trabajo profesional. Hacen falta acciones para poder crecer profesionalmente en el teatro, para que los funcionarios públicos dejen de tratar a los artistas como si les hicieran el favor de atenderlos, para que los encargados de la administración en los departamentos de cultura sean más sensibles y menos ineficaces a la hora de pagar el trabajo. Los artistas no son proveedores, no se tiene el capital para dar crédito.
No se puede esperar que el teatro sea de mejor calidad si un actor debe dedicarse a tres o cuatro cosas para poder pagar las cuentas; tampoco se puede producir de manera independiente, porque las temporadas son tan cortas que generalmente el productor acaba pagando de su dinero.
Ya veremos que nuevas sorpresas nos dará este 2009. Por el momento, el Festival de la Ciudad ha producido una gran cantidad de espectáculos que, como ya dije antes, probablemente veremos en el “Wilberto Cantón” y, sin temor a equivocarme, tal vez hasta en el Otoño Cultural del ICY, que dicho sea de paso, no dio ninguna sorpresa en el 2008.

*Oscar López es director de teatro. Nació en Mérida, Yucatán, en 1974. Ha dirigido varias obras, entre las que podemos mencionar “La controversia de Valladollid”, de Jean Claude Carriere (2004), “La historia de la Oca”, de Michell Marc Bouchard (2007), “El veneno del Teatro”, de Rodolf Sirera (2007) y recientemente estrenó durante del Festival de la Ciudad 2009 “CRACK o de las cosas sin nombre”, de Edgar Chías (2008).

Humor/Tony Peraza

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Cómic/Fernando Trujillo*

Frank Miller y el mito del Superhombre

Introducción

Según el filosofo alemán Friedrich Nietzsche (1844-1900), el Superhombre es aquel individuo mas allá del bien y del mal, un hombre que se ha alejado de la masa para crear sus propias leyes, resumiéndose como un ser que ha dejado de ser un hombre común para convertirse en un ser superior.
Dentro de las novelas gráficas del escritor norteamericano Frank Miller podemos ver este mito reflejado en muchos de sus personajes, ya que dentro del mundo del cómic hay muchos ejemplos del mito del Superhombre (desde los superhéroes de distintas editoriales de la Edad de Oro del cómic pasando por Jodorowsky y sus Metabarones o Alan Moore y su obra Watchmen), pero por el momento nos concentraremos en Frank Miller y tres de sus obras capitales: Sin City, 300 y El regreso del Caballero Nocturno.

Dios está muerto y el Superhombre ha ocupado su lugar

Comencemos con El regreso del Caballero Nocturno por ser la obra cumbre de Miller, ya que en ella nos encontramos con un Batman más oscuro y violento totalmente distinto al Batman “light” de esa época (si vieron los Súper Amigos ya saben a lo que me refiero).

El Batman de Miller es un hombre atormentado y violento, un hombre que impone su propia ley en Ciudad Gótica. Desde los lúgubres edificios de Ciudad Gótica el caballero nocturno vigila las calles, castigando a los criminales a su manera sin importarle lo que la policía o la opinión pública piensen de él. Batman es un proscrito, un justiciero por su propia mano pero que ante todo es un hombre con un alto sentido de honor y justicia; es aquí donde se presenta al Superhombre. Batman crea sus propias leyes, se rebela contra la masa, contra el mediocre y corrupto sistema; es un hombre incomprensible para todos (un superhombre) y es aquí donde se diferencia de su contraparte de Metrópolis quien a pesar de autonombrase “Superhombre” es en realidad un parte de la masa.
Sobre este punto, Batman es la respuesta antagónica a Superman, pues el mensaje de este último es pseudo-comunista y de esperanza para todos, ya que Superman es de origen campesino y humilde, cuyo principal enemigo es Lex Luthor, un poderoso industrial. Los oprimidos se rebelan contra los poderosos, mientras Batman conlleva un mensaje jerárquico, puesto que el es un aristócrata. Ensalza al individuo por sobre las masas, al representar el tope de la perfección humana. (1)
Para finalizar con Batman, pasemos a ver las tres transformaciones que Nietzsche señaló en “Así habló Zaratustra” (1883), las cuales sufre el personaje de Batman:
Primero tras la muerte de sus padres el pequeño Bruce se encuentra con la figura del camello, un simbolismo que representa la sumisión, el alma que lleva las grandes cargas y sufrimientos con resignación.
Segundo, al iniciar su entrenamiento Bruce adopta sin saberlo la forma del León; un camello rebelado que impone su voluntad frente a las adversidades, destruyendo sus anteriores cargas. Finalmente y tercero, el león debe convertirse simbólicamente en niño, esto es un ser capaz de crear sus propios valores, de vivir para sí mismo y empezar de nuevo sin que la moral colectiva o “del rebaño” lo afecte. (2)
Ahora, pasemos a Sin City. Aquí se nos presenta una ciudad corrupta, viciada e hipócrita, un mundo poblado por borregos idiotizados por el sistema. En este mundo sobresalen tres variantes del Superhombre: Marv, Dwight y Hartigan. Tres personajes diferentes, un mismo héroe.
El primero, protagonista de la primera historia de Sin City (bautizada como “El Duro Adiós”), es un Conan moderno -como su autor lo define-, un bárbaro que jurando venganza sobre el cadáver de su amada Goldie (una prostituta que le ofreció cariño y amor), se embarca en una sangrienta odisea enfrentándose a la ley y a la sociedad hasta cumplir con su juramento cumpliendo la máxima de Nietzsche: “Un acto de amor va mas allá del bien y el mal”, expuesta en su obra “Mas Allá del Bien y del Mal” (1886). Marv aniquila a todo el que se cruza en su camino, torturándolos para calmar su ira y su sed de venganza; al final en una escena cumbre, asesina de manera espantosa al cardenal Roark (el Superhombre mata a Dios). Por todo ello, es condenado por una sociedad borreguil que lo considera un “monstruo” y termina pagando con su vida al ser enviado a la silla eléctrica.
Dwight, por otro lado, es un hombre común y corriente que se ve envuelto en una intriga pasional cuando es traicionado por su amante, que casi lo mata a tiros. Dwight es salvado por Marv y las prostitutas de la parte vieja de la ciudad, de las cuales se volverá amigo. Dwight en ese momento cambia su apariencia tras ser desfigurado por su pérfida amante, su apariencia cambia completamente como un renacimiento, de un hombre común a un Superhombre. Acusado por la policía del asesinato del esposo de su amante, Dwight al igual que Marv se involucra en una sangrienta cruzada hasta completar su venganza, pero a diferencia del anterior él escapa volviéndose un proscrito.
En La Gran Matanza (donde volvemos a ver a Dwight) somos testigos de cómo tras el asesinato de Jackie, un policía violento, se avecina una guerra entre las prostitutas y los policías (una lucha entre amazonas que viven bajo su propia ley y los lacayos del sistema). Dwight se convierte en general de las primeras con ayuda de su amante, Gail, y juntos logran derrotar a sus enemigos. Esta es otra variante del Superhombre, el cual deja de ser un bárbaro para convertirse en un líder, luchando contra el sistema y sus injusticias.
Hartigan, protagonista de la historia titulada Ese Bastardo Amarillo es un policía honesto que tras salvar a una niña, Nancy Callahan, de las garras de un repugnante pederasta -al que le aplica la golpiza de su vida-, es traicionado por el sistema en el que cree, puesto que el pederasta es hijo de un importante senador (de la familia Roark) y por ello es encerrado acusado de los crímenes de éste. Hartigan es el superhombre incomprendido por una sociedad idiotizada por el gobierno y los medios de comunicación (que injustamente lo presentan como un “monstruo”). Tras ser liberado después de muchos años, se enfrenta otra vez con el pederasta Junior Roark, ahora físicamente convertido en un monstruo hediondo para resaltar más su maldad -el amarillo era un color que simbolizaba la decadencia en el siglo XIX-, el cual desea vengarse del policía que lo destrozó físicamente y de la niña que escapó de su perversidad. Pero Hartigan, tras acabar con él, comete suicidio para salvar otra vez a esa pequeña niña -ahora convertida en una sensual mujer- de la persecución del corrupto sistema.
En 300, el superhombre es Leónidas, rey de Esparta, un hombre que ama a su pueblo y a su esposa, un guerrero fiero y honorable que se ve enfrentado contra el imperio persa y su rey Jerjes (lo opuesto a Leónidas), con ningún apoyo a su favor, desde el parlamento espartano hasta los viejos sacerdotes, que son tentados por las riquezas ofrecidas por Jerjes. Entonces, Leónidas se alza con un puñado de guerreros para enfrentarse a los invasores. He aquí al superhombre que con todo en contra guía a un reducido grupo de seguidores en la lucha con un enemigo aparentemente más poderoso. La voluntad es la única arma a favor en un mundo hostil.
Al igual que Batman, Leónidas es un aristócrata. Nietzsche expresó que los aristócratas eran “unos hombres, dotados de un carácter muy cercano a la naturaleza, bárbaros en todo el sentido de la palabra, hombres de presa en posesión de una fuerza de voluntad y de un ansia de poder aún intactos”. (3)
Con esto, Nietzsche nos dice que el ser aristócrata no significa ser un “junior” que vive para comprar autos de lujo o estar todas las noches de antro en antro, sino que ser aristócrata es ser un guerrero. En las historias de Miller tanto los aristócratas de sangre como Batman o Leónidas como los aristócratas de espíritu (Sin City) son individuos bárbaros, de voluntades enérgicas, que se alzan contra un mundo vil y podrido gobernado por un sistema hipócrita para crear su propia ley, todos ellos regidos por un código de honor indestructible, todos ellos una raza de héroes los cuales crean su propia moral y valores (honor, valor, fidelidad, entre otros) frente a la moral de los plebeyos y los resentidos.
Pasemos a los villanos de dichas obras que serían la representación de la moral de los plebeyos que acabo de mencionar; Nietzsche califica de plebeyos (o esclavos) a aquellos que repudian todo lo que es puro y hermoso pero que ante todo desprecian a los aristócratas y lo que su moral conlleva. Villanos como Joker o Dos Caras en Batman, la familia Roark en Sin City o Jerjes en 300 son representaciones de una sociedad enferma y cada vez más inhumana, una sociedad que tras los valores de “tolerancia”, “humildad” y “caridad” esconde un rostro vil y sádico que devora todo lo que sea opuesto a ella (moral de los esclavos), una sociedad con dos caras como el popular enemigo de Batman y lo que vendría siendo su arquetipo.
Entre los villanos de Batman aparte del famoso Joker (representación de la locura y el caos) tenemos al clásico Pingüino, un mafioso elegante pero que es lo opuesto a la idea del Superhombre ya que el Pingüino no va hacia lo alto sino hacia lo más bajo, como un animal (corrupción, violencia, materialismo).
La familia Roark en Sin City representa la apoteosis de la hipocresía social y la involución hacia lo más bajo de los valores humanos; está compuesta por el senador Roark, un político despreciable que utiliza su poder para hacer su voluntad, cuyo hijo es un violador de niñas que gracias a la influencia de su padre es impune; el hermano del senador es el cardenal Roark, que viene a representar ese cristianismo que Nietzsche tanto despreciaba y que plasmó de manera tajante en su obra El Anticristo (en dicha obra los sacerdotes vienen a representar esa moral de los resentidos y los borregos), un hombre influyente y malvado cuyo hijo adoptivo es Kevin, un psicópata caníbal y fundamentalista cristiano.
Jerjes, a pesar de ser un aristócrata en la sangre, su espíritu viene a ser plebeyo, como dije antes es lo opuesto a Leónidas, ya que Jerjes es un hombre materialista (lleno de joyas y lujos), megalómano que se considera un dios, que desprecia a sus sirvientes que le temen, un cobarde que siempre está en su trono rodeado de oro y rameras mientras su opuesto lucha al lado de sus camaradas para derrotarlo. La derrota de Jerjes en 300 viene a ser simbólicamente la muerte de Dios en la obra de Nietzsche, mientras que la muerte física de Leónidas viene a ser el nacimiento del Superhombre.
Entonces tenemos como villanos a burgueses (la familia Roark), sacerdotes (los traicioneros sacerdotes en 300), criminales (el Pingüino y Dos Caras) y a un dios mismo (Jerjes); frente a todos ellos están los Superhombres que pueden ser perdedores como Marv, reyes como Leónidas o vengadores como Batman, pero en todos ellos está el superhombre de Nietzsche, aquél que se alza contra el mundo como un dios en sí mismo, en una batalla interminable entre la moral de los plebeyos frente a la moral de los aristócratas, entre la masa y el individuo, entre valores como el honor y la verdad frente a la mentira y el odio, una lucha que trasciende de las viñetas de un cómic a la historia de la humanidad (o viceversa). Y la lucha se seguirá repitiendo como un Eterno Retorno, ya que todo lo que muere renace y todo lo que renace tiene que morir.

Referencias

(1) Revista Comic Zone No.8: “Verdades del Mito de Batman (Parte 2)”, por David Álvarez Guzmán.

(2) Revista Comic Zone No.7: “El Caballero Oscuro Mito de las sombras (Parte 1)” por David Álvarez Guzmán.

(3) Mas Allá del Bien y el Mal, por Friedrich Nietzsche.

*Fernando Trujillo nació en Merida Yucatán el 4 de noviembre de 1985. Ha escrito para la revista Alterarte y el blog de Comic Zone. Es estudiante de preparatoria abierta y escritor por convicción propia. Seguidor de la filosofía de Friedrich Nietzsche y la poesía de Baudelaire y Ezra Pound. Es aficionado a los cómics y a los libros de fantasía épica, así como al café y al helado de chocolate.

martes 27 de enero de 2009

Artes Visuales/Igor F. Solís

Hybridism on Court Times, from India’s polymorphism to cultural restraint.
Brooklyn, NY. As if a preposterous yet sizable fairy tale, Raquib Shaw solo show at the Metropolitan Museum invites to avert feelings entirely absorbed by his representation of horrendous beasts, classical ruins, zoomorphic creatures, animals, insects and flora. This fusion, distinct and mythical characters, framed by a decaying Greek structural design has a direct connotation to the old master, Hans Holbein the Younger (acknowledged for introducing northern Renascence into Britain). His hybridism parallels that of Holbein’s own mixture of artistic trends happening during his lifetime. The intrinsic relationship in Mr. Shaw’s work with Renascence in Northern Europe is emphasized in his works leitmotif. When we have to take in account that Kashmir, where Shaw was raised and where his family’s business was set on carpet trade, exists itself in a constitution of ancient beliefs, crossroads of distinct faiths represented by powers that oppose to each other as well as peasantry that lives similar to the Europe of the seventieth century. To resume his background, a melting pot of cultures that in many ways echoes today’s London cosmopolitism and cultural reorientation. His work is itself a crossroad of specific themes and techniques and is well versed by his interest in represent enamel-like pieces that allures to Persian carpets ornamented in a manner that depicts metallic industrial paintings. In his process and skill is that Mr. Shaw succeeds by delving his phantasmagorical world yet, freedom in the rendering bestows caution on accuracy and repetition to never make our eyes bored all through out the experience in this show. Consequently heightening on confusion and anxiety.
While death and destruction is ornately erotic, pompous of the anthropomorphism gets digested all through the great sense of balance and color he exercises, overshadowing at times, the subject matter behind the appeal; a fact hard to assess on pictures of his work but feasible in-detail show. Reviewing on and off the scrupulous handwork in which his detail oriented duels, folkloric elements of ancient and familiar preconceived references occur naturaly.
The only issue left apart subsequently is the balance of death and sexuality for us to wander upon beneath cautious movements as those represented in Absence of God 1. Here, a triumph-like gate, where black winged-feline-men entreat a pink allegorical skull surrounded by zoomorphic-winged creatures that far from scary is more cheerful and flaunting. In the top of the structure there is 5 other monsters face-like, crowned by human-like legs, harbors a ritual bowl, two wild boar heads asserts upon him. This is to me the second piece of importance due to the iconic construction of the piece, the logic of choices.
Absence of God IV . . . The Blind Butterfly Catcher, doesn’t differs much from the rest of the pieces in the show except for his conceiving composition; two horizontal panels backed up by cool colors that allows to integrate all sources of aerial creatures in the top, whereas underneath provides cohesive positioning of contours juxtaposed to Shaw’s choice for archetypical structure. Winning amid two-sided canvas breaks in a blindfolded-zoomorphic figure trying to catch on butterflies (broken net). Crammed with textural passages and a mix of decaying references, which due to scale and unpleasing lyrical irony is by far the less challenging, most appealing artwork.
There is a small collection of Holbein’s engravings in the show that apparently Mr. Shaw has never see but works perfectly to reference a macabre imagery constructed to render a sicken society in early steps of recovery. Effectively, this collection mirrors an instilment to break the self-contained intensity of Shaw’s palette.
It is interesting that Shaw’s sexual orientation isn’t matter of concern whether in reviews of his show or within the work itself. He rather stirs questions on how does he mean by the art critics or efficiently display a position within the contemporary, out bounded art world. That is, without losing touch or identity but always referencing the great masters.

Born in Kashmir, Raqib Shaw studied for both his BA and MA at Central St Martins School of Art in London. The most remarkable shows are ‘Without Boundary’, MoMA New York, ‘Around the world in Eighty Days’, ICA London, ‘6th Gwangju Biennale’, South Korea and a solo exhibition at ‘Art Now’, Tate Britain in 2006.
White Cube, London, represents him.

Artes Visuales/Óscar Muñoz*

Mosaico de imágenes abstractas

Entre las diversas exposiciones de artes visuales más recientes realizadas en la ciudad de Mérida, destacan algunas que corresponden al estilo abstracto. La primera de ellas, titulada “El viaje de regreso a la memoria”, del pintor Francisco Barajas, destaca por la profundización en la existencia del mundo que nos rodea en sus condiciones básicas: el tiempo y el espacio. Por lo general, en la creación del arte abstracto se parte de la realidad y se extrae el color, la luz, la geometría de las formas, los elementos que se encuentran en los objetos o sujetos del mundo tangible. Sin embargo, a Francisco Barajas no le importan los cuerpos de la naturaleza sino sus condiciones existenciales. Posiblemente el pintor haya realizado un viaje a la memoria de la existencia misma, y de ahí haya obtenido las imágenes que nos muestra.
Los cuadros que componen esta exposición presentan asuntos difíciles de ser abstraídos de los objetos, como el tiempo. En las pinturas “Vuelo detenido” y “Figuras en espera”, por ejemplo, el tiempo adquiere presencia a través de la composición, o mejor dicho, de la descomposición de los diversos tiempos que han quedado en la memoria de los objetos o de los hechos. Es posible observar en estos cuadros la diversidad temporal capturada en los colores y sus disposiciones en un mismo espacio. En otros casos, como el biombo “El tamaño del tiempo I y II”, el artista consigue capturar la temporalidad en dos tiempos. El anverso y reverso de esta creación permite la evocación de momentos idos en un solo instante. Los colores que componen esta obra parecen materializar los tiempos evocados más que invocar los objetos a los cuales pertenecen.
Otros cuadros de Barajas presentan como tema el espacio, la otra condición de la existencia, por ejemplo “Espacio en crecimiento”. En este cuadro, crecimiento implica la otra condición: el tiempo. Esta situación del espacio-tiempo podrá observarse en la mayoría de los cuadros de esta exhibición. Si se quisiera descubrir los objetos o sujetos de los que se han abstraído sus colores y sus formas, seguramente nadie podrá reconstruirlos. Lo que sí será posible detectar es el movimiento, el paso de un estado a otro de las cosas, sin que importe cuáles sean.
Otra de las exhibiciones relevantes de arte abstracto son las fotografías de Bárbara McClatchie, las cuales son creaciones logradas a través de la manipulación de las imágenes. En estas fotografías, la artista ha conseguido crear paisajes oníricos que sólo sería posible encontrarlos en la imaginación. La fotógrafa ha ido más allá de lo que un ojo podría captar a través de una cámara. Seguramente antes de disparar la cámara, ella imagina lo que quiere encontrar del otro lado de la lente, como si realmente existieran tales imágenes. De ahí que, más que ver fotos, el espectador bien podría contemplar la imaginación de la artista, sus sueños, sus paisajes imaginarios. Ante estos trabajos fotográficos se podría creer que se trata de pinturas abstractas. La armonía de las imágenes y el manejo de las tonalidades que Bárbara les ha impreso a sus fotos han originado emotivos paisajes minimalistas, que bien podrían pasar como pinturas. Se trata, en efecto, de fotografías digitales, pero ello no le resta magia a las imágenes.
Hasta el día de hoy, la fotografía no ha logrado liberarse de la gran influencia de la pintura. Desde los años veintes del siglo XX, artistas del movimiento Dadá emplearon por primera vez la técnica de la manipulación fotográfica, con lo que consiguieron imágenes impresionantes. Algunos de ellos crearon fotogramas o rayografías, para lo cual tomaban imágenes abstractas disponiendo los objetos sobre superficies sensibles a la luz. Otros más experimentaron la solarización de las fotografías, que consiste en la re-exposición de una foto a la luz durante el revelado, con lo que lograban cambios de las tonalidades. Años más adelante, los artistas de la época desarrollaron una fotografía manipulada más abstracta, que respondía a los sueños de las generaciones jóvenes que experimentaban con el LSD y otros alucinógenos. Ello significó que la fotografía artística lograra sacudirse un poco la influencia de la pintura, al grado de predominar sobre los pintores neorrealistas, que incluyen fotos reales en sus cuadros. Así como la fotografía había liberado a la pintura de su papel tradicional, los nuevos principios de la pintura permitieron a la fotografía artística utilizar técnicas manipuladas.
A pesar de lo sucedido tanto en la fotografía y la pintura, en las imágenes de Bárbara McClatchie la manipulación está reducida a ciertos refinamientos, con la intención de permitir que las imágenes reflejen más puramente la imaginación de la artista. Bajo esta aclaración, los “Paisajes soñados”, como se titula la exposición, ofrecen un boleto para ir más allá de los paisajes cotidianos y mundanos. Las fotografías representan, de algún modo, los viajes que su creadora ha realizado por el mundo real, pero también por el mundo de la imaginación. Son fotos de viaje, sí, de dos mundos en uno, el que todos compartimos y el que ella ha querido compartirnos.
La tercera exposición es del plástico Antonio Serna, constituida por treinta pinturas bajo el título “Luz de casa sosegada”. La característica del trabajo de este artista es la transformación mágica de la luz, energía inasible, en materia tangible. Por ello, la totalidad de los cuadros de esta exhibición son de carácter abstracto. En lugar de expresar sus visiones sobre los objetos o sujetos del mundo material, Antonio Serna muestra la energía luminosa captada por el ojo humano a través de luces y sombras, colores y formas, muchas de ellas con cierto volumen. Este pintor ha sido capaz, en lugar de desfigurar lo visible, de figurar lo invisible. Ha conseguido dar cuerpo a la luz.
En varios de los cuadros de Serna, el tratamiento de la luz parece alquímico: el pintor cambia la energía por materia. De ahí que estas pinturas pueden resultar caleidoscopios, en los que sea posible apreciar diversos colores en un juego de luz y sombras, y que cada cuadro presente diferentes situaciones cromáticas originadas por la intención del pintor. Por ello, es posible observar rojos en penumbra o azules en la sombra. En la pintura de Antonio Serna no sucede la descomposición de los objetos en sus aspectos físicos, sino la integración, a partir de la luz, de componentes abstractos de la materia. En este caso, se trata de un proceso creativo en su más elevada pureza, como si el artista lograra de la nada fisonomías que no pertenecen a ningún objeto. Además de crear aspectos visibles de la luz, como los colores dispuestos en pequeños cuadros, este pintor logra enfrentarlos con la luz misma, de modo que consigue crear ambientes iluminados o sombreados, según se aprecie.
Según algunos teóricos del arte, los artistas parten de la realidad tangible para descomponerla en sus elementos o sus aspectos y, a partir de ellos, recomponer los objetos, recrear la realidad de modo personal, subjetivo. En cuanto al trabajo de Serna, éste no descompone objeto alguno, y tampoco lo recrea, sino que tan sólo crea los elementos o apariencias que bien podrían pertenecer a objetos imaginarios, no tangibles ni reales. Es por ello que los títulos de sus cuadros remiten a los aspectos de la materia o sus condiciones de existencia: color, luz, penumbra, textura, dimensión. Otra característica de la obra de Antonio Serna es la profundidad. Es posible que, a simple vista, se observe tan sólo la disposición de los colores y la luz y las sombras. Sin embargo, el artista logra crear volumen, que consigue a través de las texturas aplicadas en varios de sus cuadros. El hecho de disponer texturas voluminosas permite percibir los colores y la luz en primer plano y las texturas tenues permiten dejar atrás los demás tonos y luminosidades de la composición. Esta situación de profundidad, no de objetos precisamente porque no los hay, produce un efecto visual interesante, como si se tratara de una imagen en tercera dimensión. De esta manera, el pintor logra dar a la luz un volumen, permitiendo que los colores parezcan suspendidos en un espacio virtual.
Francisco Barajas es mexicano, nacido en Michoacán. Antonio Serna, aunque nació en Barcelona (hijo de inmigrantes) ha vivido en México desde niño y por siempre (digamos nacionalizado). Bárbara McClatchie es canadiense, aunque vive en Mérida desde hace tres años. Los tres artistas exponen aún en las salas del Macay, pero pronto serán retiradas sus imágenes por tratarse de exhibiciones temporales (ya están por ser inauguradas las exposiciones de este año).
*Óscar Muñoz es maestro en lengua y literatura españolas. Ha sido colaborador en los Libros de Texto Gratuito de la SEP, y escritor y editor de libros para niños del Conafe. También ha sido académico en el Icsmac y la Universidad Modelo. Actualmente escribe artículos sobre arte y literatura para la revista Camino Blanco y la columna El Macay en la Cultura del Diario de Yucatán.

Cine/Miguel Ángel Civeira*

Dos Comedias Inteligentes (Para Variar)


El cine hollywoodense pasa por una terrible crisis de ideas. De la fábrica de los sueños salen carretadas de refritos y secuelas, junto con adaptaciones fílmicas de videojuegos, cómics y caricaturas y, en el mejor de los casos, de best sellers medianamente entretenidos. Los resultados son, en su gran mayoría, películas que no pasan de ser de pastiches de efectos especiales sin contenido, como anuncios comerciales de juguetes que duran dos horas.
En este panorama, el cine independiente norteamericano se presenta como un oasis refrescante, en el que los amantes del buen cine pueden disfrutar de sólidas actuaciones e historias de profundo contenido humano.
Dos cintas en particular me dejaron gratos recuerdos del finado 2008. Se trata de dos comedias que presentan historias sencillas, retratos de la vida real, con sus momentos intensos y sus situaciones absurdas. Ninguna de las dos películas llegó a las salas de cine comercial de esta ciudad y tampoco se encuentran en todos los videoclubes. Sus títulos son Charlie Bartlett y Smart People, dos filmes en los que sobresale lo que parece escasear estos días en Hollywood: buenos guiones.
Charlie Bartlett es el primer trabajo del director Jon Poll. Es una entrañable comedia de adolescentes que se centra en la figura de Charlie (un genial Anton Yenchil), un joven con problemas psicológicos que encuentra la clave para ser aceptado en el difícil mundo de la preparatoria cuando descubre que puede vender sus medicamentos psiquiátricos a sus compañeros. Pronto Charlie pasa de ser un dealer adolescente a convertirse en el psiquiatra de toda la escuela, cuando los demás chicos se acercan a él, le hablan de sus problemas y siguen sus prescripciones.
Junto al joven Yenchil destaca la participación de Robert Downey Jr., quien interpreta a Nathan Gardner, director de la preparatoria y padre de Susan, (interpretada por Katt Dennngs), la chica de quien Charlie se enamora. Para colmo, Charlie tiene que sobrellevar una difícil relación con su madre (Hope Davis), una mujer empática, pero inmadura, y que no tiene verdadera conciencia de lo que pasa con su hijo.
Excelentes actuaciones y un guión genial hacen de esta película de rebeldía adolescente una entrañable comedia que recuerda a clásicos como The Breakfast Club. Por otro lado, aunque esta comedia tiene mucho de original, no evita caer en varios lugares comunes de las típicas comedias adolescentes.
Smart People es el debut como director de Noam Murro. Cuenta con las actuaciones de Dennis Quaid, Sarah Jessica Parker, Thomas Hadden Church y la joven revelación de los últimos años, Ellen Page, quien saltó a la fama por su magistral actuación en Juno.
La cinta trata sobre una familia de individuos brillantes, pero disfuncionales e infelices. El padre Lawrence (Quaid) es un pedante y egocéntrico profesor de literatura incapaz de relacionarse con otras personas. La hija Vanessa (Page) es una jovencita emocionalmente avejentada, ultraconservadora, con una arrogancia que oculta su inseguridad. Con ellos vive Chuck (Church), el fracasado hermano adoptivo de Lawrence, por quien Vanessa se siente extrañamente atraída. A esa familia llega de pronto Janet (Parker), una exalumna de Lawrence quien en secreto estuvo siempre enamorada de él y que le hará ver que a veces las personas más inteligentes tienen aún mucho que aprender.
Es una película con memorables actuaciones, sobre todo de la genial Ellen Page. El guión presenta una historia con momentos de mucha intensidad emocional mezclados con situaciones humorísticas (tal y como es la vida), diálogos brillantes y referencias cómicas a la alta cultura.



*Miguel Civeira nació en Mérida, Yucatán, en 1984. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad Modelo. Ha publicado diversos cuentos, poemas y ensayos en distintas revistas, antologías y diarios. Actualmente imparte clases de historia y literatura en la preparatoria Juan Jacobo Rosseau.

Suplemento Literario/Punto Y Soma

Ilustración: Madeleine Sperlich

Poesía/Álvaro Solís*

UN PASO ADELANTE

Me imagino más viejo
caminando por ciertas calles
con el cabello cano, camino a casa
y la barba de tres días y la mano en el bolsillo
en el juego de llaves, fumando
el último cigarrillo de la noche.

Seré el mismo para entonces
y me pregunto
si alguien me estará esperando
camino a casa.


QUÉ DETESTABLE AQUEL QUE LLORA EN PÚBLICO

Abundan en funerales
o en esquinas llorosas novias, que sin decir palabra,
esperan retener al que ya desde antes, y aún estando, se ha ido.
Y los niños que lloran sus primeros días de kinder
sin saber que no se debe desperdiciar el llanto,
porque el amor reclamará esas lágrimas
y la muerte exigirá su cuota
de dolor podrido, de dolor a sombra,
cuando el sepulturero comience a cavar la fosa de quien más se ama.

Que detestable aquel que llora de hambre
pidiendo dinero en una esquina
exhibiendo el brazo mutilado,
tocando horriblemente la armónica
que llora de pena ante su mal sonido.

Yo prefiero la soledad de mi casa para llorar a gritos,
enjuago mis lágrimas con kleenex, me tiro a la cama,
pataleo y hasta rompo algún tiliche que hace tiempo no uso.
Lloro, sí, lloro con elegancia,
y mi dolor no es menos
de aquel que llora en público.


COMO DESPUÉS DE UN DÍA DE FIESTA

Nunca la vida más amarga
que a la mañana siguiente de la fiesta.
Agrio el sabor del primer aliento,
es inmensa la sed con que se nace,
el espasmo del vómito que niega el beneficio
de comer algún bocado.
Y la memoria inconclusa, incendia,
echa a andar la tripa hasta el siguiente vaso,
hasta la tarde, hasta asomarse por la ventana al mundo,
a la calle a prisa
que hace tiempo amaneció.

Y la casa tirada, todo inmóvil oliendo a tabaco.
Toda la casa,
toda la memoria
ceniza.

* Villahermosa, Tabasco, 1974. Licenciado en Filosofía y Maestro en Literatura Mexicana. Premio Tabasco de Poesía José Carlos Becerra 2003, Premio Nacional de Poesía Amado Nervo 2006, Premio Clemencia Isaura de Poesía 2007 y Premio Nacional de Poesía Jóven Gutiérre de Cetina 2007. Becario de la Primera Generación de la Fundación para las Letras Mexicanas, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Tabasco.

Entrevista/Ricardo E. Tatto

Cómo contar un cuento
Entrevista a Agustín Monsreal

Ahora que la medalla “Héctor Victoria Aguilar” otorgada por el Congreso del Estado al maestro Agustín Monsreal ha sido entregada, el 11 de enero para ser exactos, viene a cuento rememorar un pequeño fragmento de la entrevista –todavía inédita- que sostuve con él una tarde otoñal del año pasado:
Mientras afuera del hotel el bochorno y la lluvia forcejeaban entre sí, cuando entré al restaurante un mediodía de principios de octubre del 2008, al preguntarle al mesero “¿y el maestro Agustín?”, por toda respuesta su mirada se dirigió a una mesa contigua, donde un caballero con gruesos lentes de aumento y cabellos entrecanos comía distraídamente con la servilleta en el regazo sobre una bermuda color gris, dejando al descubierto unas piernas vestidas por unos calcetines altos y estirados al máximo.
El maestro Agustín no era otro que el señor Monsreal. Ya me esperaba, así que me acerqué a saludarlo, le pedí una limonada al mesero y nos dispusimos a charlar.

¿Cómo se inicia en esto de la literatura?
Esto empezó en los sesentas, aproximadamente un año después de haber estado estudiando y haciendo teatro popular y asistencial, donde me inicié sensiblemente a ciertas realidades que para mí prácticamente no existían, donde pude vislumbrar el mundo de las cárceles, los centros de salud atestados de enfermos terminales y otras situaciones poco humanitarias, donde las personas eran tratadas como objetos.
Posteriormente ya estando en la escuela de Bellas Artes me adentré en la lectura, sobretodo de autores clásicos los cuales los jóvenes suelen aborrecer por la forma educacional en la que son transmitidos, como Sófocles, Esquilo, Eurípides, etc. Creo que esto se debió a que entendía muy bien a los personajes femeninos griegos, ya que durante mi vida infantil siempre viví rodeado de mujeres, ya fuera mi mamá o mis tías, la nana o las primas, por lo que Yocasta, Medea, Clitemnestra, Fedra y compañía siempre formaron parte de mi vida cotidiana.
Posteriormente entré al taller de Julieta Campos y luego al de Augusto Monterroso; a partí de ahí y cuando obtuve una beca del Centro Mexicano de Escritores asumí la literatura en forma.

Y en cuanto a literatura joven, ¿a quiénes le gusta leer?
Pues leo prácticamente a todos los que van surgiendo, ya que estoy en contacto con las nuevas generaciones como tutor del FONCA y por los talleres literarios que imparto. Procuro estar si no al día cuando menos enterado de lo que pasa a mi alrededor con los jóvenes escritores. En general hay mucho movimiento; en ocasiones acelerado y exagerado. Siento que tienen demasiada prisa, que están trabajando con una rapidez que les cuesta mucho en cuestiones como la corrección, ya que requiere un proceso y no se dan el tiempo para madurar. Quieren figurar, el éxito y la fama inmediata, pero no es el fin estar en los medios, no es lo primordial en la literatura.

Entonces, para usted, ¿cuál es el objetivo fundamental de la literatura?
Trasmitir la experiencia humana. Para mí ese es el propósito fundamental y se vale de tres elementos: entretener, emocionar e instruir acerca de la condición humana. Señalo estos tres porque siento que en ocasiones lo que nos falta es porque atendemos sólo a uno de los tres, y hacemos a veces meramente literatura de entretenimiento que se pierde rápido, o intentamos emocionar y transmitimos algo que nos dolió mucho, pero como lo estoy escribiendo únicamente bajo el imperio de la emoción pues igual se queda en el camino. Y cuando hablo de instruir sobre la condición humana quiero decir sobre las pasiones, si no toco esa fibra esencial de una de las pasiones del hombre pues estonces estoy perdido, no sé de lo que estoy hablando.

Ya que hablamos de esto, ¿cuáles diría que son las exigencias para hacer un cuento breve, un cuento corto o una minificción? ¿Cuál sería la cuestión fundamental que debe tener todo buen cuento?
Componer un orbe cerrado que esté conformado por tema, asunto, personaje, atmósfera, lenguaje y tiempo narrativo. Encontramos en ocasiones un cuento que es únicamente de personaje o atmósfera, o solamente del lenguaje, un juego verbal; o bien, confundirnos al no integrar todo esto, pues quedan textos que son meras estampas o anécdotas, sueños, viñetas, pero no escritos que contengan esos elementos que para mí son indispensables para todo buen cuento.

En un género tan difícil como lo es el cuento, existe una tendencia en los talleres de leer decálogos o reglas para escribir cuentos -como los de Borges y Cortázar-, ¿qué me puede contar de su experiencia impartiendo talleres para jóvenes?
De acuerdo a lo que he vivido tomando talleres, he notado que nos gusta ese tipo de citas o frases célebres para estarlas repitiendo muchas veces sin siquiera detenernos a analizar qué es lo que quiere decir un determinado autor cuando nos habla de algo que es indispensable para escribir un buen cuento. Por ejemplo, Cortázar nos dice que el cuento gana por nocaut y la novela por decisión dividida, y ahí están todos los cuentistas repitiendo que el cuento gana por nocaut. Considero que tendríamos que pensar que efectivamente así es, pero ¿en qué round gana?
El nocaut no es nada más el golpe con el que se derrumba al contrario en la lona y se le pone fuera de combate, la cual me parece una buena definición con respecto al trabajo que hace el escritor con el lector: aplicar ese golpe que termina con la contienda. ¿En qué round se produce el nocaut? Lo mismo puede ocurrir que uno agarre al contrario con la mandíbula fría y que con un buen golpe -no muy potente, pero certero- termine con el contrincante en la lona a los 30 segundos de iniciado el combate. En otras ocasiones en el quinto, sexto u octavo round; otras veces, como en alguna pelea célebre de Julio César Chávez, se va perdiendo la pelea y de repente en el último round ya faltando unos segundos para que termine el duelo aplica un buen gancho, tumba al otro, que trata de levantarse y resulta tremendamente dramático porque no puede hacerlo. Una pelea que tenía ganada la pierde.
Entonces, ¿en qué round vamos a derribar al lector? ¿En qué round y como lo vamos a tumbar? ¿Dándole un gancho al hígado, un golpe en la mandíbula, o lo vamos a desfondar a base de golpearlo en las zonas blandas? ¿Cómo se va a producir ése nocaut?
En el fondo, ¿de qué me está hablando esto que voy diciendo? Hablo de las reglas básicas del cuento: la tensión. Estar tensando verdaderamente el cuento por medio de las emociones del personaje, de la atmósfera, del lenguaje, del tiempo narrativo, etc. Estamos creando e inventando una tensión que finalmente es lo que nos va a llevar al momento climático del cuento y a su desenlace efectivo. Una cosa tan sencilla que todo mundo repite así nada más sin pensar qué es lo que quiere decir. No es nada más quedarnos con la frase y ponernos a buscar el efecto del nocaut, el puro tumbar al lector saliendo a veces con una sorpresa completamente estúpida. El mero efectismo.

Ahora que hablamos sobre los andamiajes en la construcción del cuento, quisiera que me platique un poco sobre su disciplina de trabajo como escritor.
Yo siento que el escritor está trabajando siempre, permanentemente, aunque no siempre lo hace con la pluma y el papel. No sé si a usted le pase…

…a mí me pasa que estoy escribiendo mentalmente en los momentos menos pensados…
Exactamente, a eso me refiero. Creo que la mayor parte del tiempo el escritor está escribiendo mentalmente, cuando ya lo lleva a cabo es porque tiene una idea bastante aproximada de lo que quiere hacer. Entonces procura que eso que ha pensado y elaborado tanto pueda ser parte de un hecho literario. Ser escritor es un hecho casi permanente, me gusta compararlo con el amor: cuando uno verdaderamente está enamorado, apasionado por otra persona, sucede que está pensando todo el tiempo en esa persona, si no la puede ver quisiera hablarle por teléfono, mandarle un recado, escribirle una carta, se encuentra planeando cómo le va a decir tal o cual cosa, cómo va a actuar cuando la vea y la tenga enfrente, cómo la va a tocar y mirar, cómo la va a gustar… En fin, ese pensamiento hasta cierto punto obsesivo, ideático, que se tiene de una persona cuando está enamorado, pues es lo que pasa cuando está la idea del cuento ahí, que empieza uno a elaborarla y no quiere pensar ni hacer otra cosa más que estar pensando y haciendo lo que haya que hacer con ese texto determinado que nos ocupa la mente.

¿Qué temas o situaciones son los que busca abordar en su escritura?
Me interesa el tema de la pareja, creo que es uno de los que más se me da. Y en este asunto de la pareja, pues están implícitos temas universales como lo son el amor, los celos, la entrega, la compasión, el perdón, la culpa, el remordimiento, la vergüenza, la lujuria, el erotismo, etc. Ahí hay una gama enorme de temas bajo el paraguas de la pareja. Ahora, si voy a hablar del amor, pues qué tema más frecuentado y sin embargo se sigue escribiendo de eso. ¿Por qué? Porque de lo que voy a hablar no es precisamente de la flor, sino de la experiencia amorosa y de cómo la vive cada quien. La forma en que usted ama a su mujer no es la forma en la yo amo a la mía. Nos podemos sentar a platicar de cuando lo agarran a uno los celos y usar todos los lugares comunes: “me muerden los celos, siento la rabia de los celos”. ¿Qué quiere decir eso? Cómo vivo en el fondo esa experiencia, cómo me trastorna, cómo me conmociona y me vuelve la vida de revés una situación de esa naturaleza. Y esas son experiencias sin par, no hay dos personas en el mundo que vivan eso de la misma manera. Ahí es donde hay que hincar el diente, en esa vivencia que puede ser única, porque finalmente eso es lo que va a quedar. También están los otros grandes temas, la libertad, la justicia, Dios, etc. Cómo los manejo desde la experiencia de cada uno de los personajes, ese es mi proceso creativo.

Sobre la literatura yucateca, ¿qué me puede decir?
En Yucatán hay una enorme cantidad de personas que se dedican a la literatura, lo cual es previsible o no, pero la sensibilidad creo que marca la diferencia muy significativa con respecto a otros lugares de la república. Quizá el pelo en la sopa que yo encuentro en ocasiones es que la mayoría quieren ser poetas, aquí tiras una piedra y le das a un poeta en la cabeza. Y eso no sería lo grave, lo grave es que en muchos casos quieren seguir escribiendo poesía a la manera de la primera mitad del siglo pasado, con influjos escalofriantes de la trova yucateca, todavía con imágenes, con metáforas como “de tus labios de rubí”. Esa es la parte que a mí me preocupa, y por supuesto, la cuestión de la notoriedad local. Tanto de la realización del trabajo y sus consecuencias, como en la aceptación de lo que proviene de afuera. La sociedad literaria yucateca en muchos sentidos es una sociedad cerrada a los influjos externos, muy poco dados a aceptar lo que viene de afuera o lo nuevo. Lo que en un momento dado pueda romper los esquemas propios, los valores que tienen proyectados, y yo siento que tratándose de un trabajo creativo uno tiene que buscar todo tipo de experiencias posibles provengan de donde provengan, en especial en el terreno literario donde hay obras a nivel mundial que hay que recoger y poner en práctica.

¿Usted diría que por ello hay un estancamiento?
No, porque por supuesto hay quienes sí lo hacen, que son los menos, que están buscando salir de esta especie de comodidad que proporciona en un momento dado empezar a ser parte de la gloria local. Entonces si ya tengo un cierto nombrecito y me publican por aquí, pues como que me empiezo a conformar con eso.
Incluso, ni siquiera es un sólo grupo, son como dos o tres grupúsculos generalmente confrontados entre sí, y eso es terrible, porque deberían buscar no la confrontación pero sí la contaminación del trabajo que están haciendo. El reconocer el valor del otro creo que es una de las cosas mas difíciles de poder lograr y sólo se da cuando verdaderamente uno está seguro de sí mismo en cuanto al trabajo que está realizando, que no necesita competir con nadie más que consigo; si permanentemente está compitiendo con el otro, es porque no tiene la confianza y la seguridad en su labor y entonces siente que el otro le va a quitar el lugar importante que tiene, pero ninguno lo tiene. El mérito ni siquiera es de uno, es del trabajo, del resultado del trabajo.
Cuando me hicieron un homenaje en la feria del libro organizada por el Ayuntamiento de Mérida, no fue un reconocimiento para mí, sino para el género que frecuento y para el trabajo que he realizado. No es tanto porque yo sea “uyuyuy”, sino la realización de un trabajo y eso no implica ser mejor que algún otro compañero: simple y sencillamente es el trabajo que hago al que se le hace el homenaje. Puede ser a mi obra, a la de Raúl Renán o a la de Joaquín Bestard; vaya, puede ser a la de cualquiera de mis contemporáneos, porque todos estamos haciendo siempre lo mismo. Los méritos ni siquiera nosotros mismos podemos saberlos, no podemos manejar esa situación de quién es mejor o quién es peor, no, estamos trabajando con un mismo propósito que es el de conseguir que la literatura tenga alguna aportación que pueda quedar para la posteridad. Ni siquiera sabemos quién de nosotros, cuál de nuestros trabajos va a trascender, igual el día de mañana ni quién se acuerde de nosotros, entonces para qué andar peleando, para qué andar compitiendo, metiéndonos zancadillas o tratando de minimizarnos, no tiene sentido.
Todos estamos en lo mismo, entonces dejar de lado la mezquindad y poder reconocer el valor del uno y del otro es sumamente importante porque finalmente lo que nos une en esto es la literatura. Tratemos de conservar en buen estado nuestra relación con la literatura para que nuestras relaciones personales puedan ser mejores cada vez. Si no, pues estaremos tanteando y tonteando en el vacío.

Y siendo así, ¿qué le recomendaría a cualquier escritor novel que quiera dedicarse de lleno a vivir la literatura?
Un tip de cuates es borrar de su vocabulario las palabras éxito y fracaso. Hay resultados y consecuencias del trabajo, a veces los resultados son favorables, a veces las consecuencias son positivas y a veces no. Pero eso pasa en cualquier tipo de situaciones, no necesariamente tienen que ser considerados con esos términos de éxito y fracaso, ya que inclusive la palabra éxito, exit que es salida, nos dice todo: para hacer una valoración real de si somos exitosos o no, eso se hace al final del trabajo, cuando ya se realizó una obra y entonces se puede tener una perspectiva y decir si se lograron las cosas o no. Generalmente eso ya no le toca hacerlo a uno. Entonces como que estamos a veces saliéndonos de la hondura de pensamiento y sentimiento que requiere nuestro trabajo por estar pensando en cuestiones exteriores.
Hay que tener mesura, que no quiere decir que uno no se cimbre de emoción desbordante cuando pasa algo con una publicación. Pero lo que podría considerarse como éxito, el que nos publique una editorial de prestigio, el que un crítico renombrado hable bien de nosotros, que hagamos una presentación de un libro y haya 500 personas ahí, es lo que consideramos como éxitos, pero son cosas extraliterarias, tan efímeras, tan intrascendentes en realidad.
Los premios, por ejemplo, no modifican la obra: la obra tiene un valor y el premio es un agregado que no le va a dar nada en lo absoluto a la obra. Más allá del éxito, lo que yo considero un acierto es poder trasmitirle algo al lector, que en un momento dado una persona desconocida se acerque y te diga: “yo leí un libro suyo y sentí esto, me pasó esto con lo que escribió usted”. Ahí es cuando siente uno que está cumpliendo con el propósito, esa comunicación que se da entre el escritor y el lector, para lo que finalmente escribes, para tocar una fibra humana del receptor invisible que es el lector.
El chiste no es publicar y salir en revistas, está en ese ser anónimo al que nos estamos dirigiendo y con el que esperamos establecer algún tipo de vínculo afectivo. Yo escribo para transmitir algunas de las experiencias que para mi son vitales, si esas experiencias logran tocar de alguna manera la sensibilidad de otra persona, el propósito está cumplido; pero no lo hago pensando en eso. Mientras más auténtico, más fidedigno sea conmigo mismo, mejor podré alcanzar esa parte de las demás personas.

Nuestro artista en portada: Javier Barrera

*Da click en la imagen para ampliarla

miércoles 31 de diciembre de 2008

Soma, Arte y Cultura N° 4 (Nov-Dic, 2008)


Director General
Elfego Sosa

Director Editorial
Ricardo E. Tatto

Diseño
Edilberto Barrero Dávalos

Corrección de Estilo
Lourdes Flores
Ricardo E. Tatto

Colaboradores
Miguel Elenes Inchaúrregui
Gildo González Angulo
Salvador Lemis
Brenda López
Carlos Martín Briceño
Christian Núñez
Joaquín Peón Íñiguez
Igor F. Solís

CRÉDITOS

Imágenes e Ilustraciones:
Manuel González
Brenda López
Alonso Maza
Christian Núñez Negrita
Tony Peraza
Børre Sæthre

Portada:
Manuel González
“Peje delirando todo el día”
Acrílico sobre tela, 150 x 150cm

Los artículos firmados y las imágenes son Cursivaexclusivamente responsabilidad de sus autores. Patente del logo, registro de marca y derechos de autor en trámite.

Soma, Arte y Cultura:
Año 01 N° 4 Nov-Dic 2008
Impresión y preprensa en
Mérida, Yucatán, México.

Agradecimientos 2008

A los colaboradores y personas que han apoyado esta revista:
Gracias por ser parte de nuestros primeros cuatro números.

Lizette Abraham
Gerardo Alejos
Ricardo Andrade Jardí
Edilberto Barrero Dávalos
Virginia Carrillo
Edgar Caamal Martín
Héctor Cabañas Marrufo
Juan E. Chávez Trava
Leonor Chávez
Pedro César Beas
Jorge Carlos Cortazar
José Ramón Enríquez
Nadia Escalante Andrade
Miguel Elenes Inchaúrregui
Wendy Farías
Lourdes Flores
Jerónimo Freymann
Gildo González Angulo
Manuel González Díaz
Mario Helguera Bolio
Manuel Iris
Salvador Lemis
Brenda López
Felipe Mazzeo
Gerardo Martínez
Carlos Martín Briceño
Armando Martín Briceño
Alonso Maza
Mario Renato Menéndez
María Teresa Mézquita Méndez
Eugenia Montalván Colón
Alejandro Mora
Christian Núñez
Karina Ortiz Varela
Joaquín Peón Íñiguez
Ana Pedro Bastarrachea
Tony Peraza
José Luis Preciado
Juan de Dios Rath
Rubén Reyes Ramírez
Aarón Rosette
Carlos Rodríguez
Børre Sæthre
Omar Said Charruf
Igor F. Solís
Camilo Solís Pacheco
Manuel Tejada
Ugggo

Editorial

Con motivo del fin de año y debido a que la edición de octubre salió a fin de mes, decidimos hacer un número doble de Soma que abarcara los meses de noviembre y diciembre, con artículos más extensos y permitiendo de esta manera que algunos de los colaboradores tuvieran más tiempo para realizar sus textos.
Tal es el caso de Miguel Elenes, que escribió un reportaje sobre las distintas opciones en el panorama cinematográfico en cuanto a espacios alternativos para poder apreciar el séptimo arte en nuestra ciudad.
Así mismo, Salvador Lemis en su artículo sobre teatro pudo discurrir largamente sobre la labor y el quehacer en los escenarios meridanos, con o sin el apoyo de las instituciones culturales gubernamentales, enumerando a un buen número de creadores que se desempeñan en las lides de esta forma de expresión artística.
A ello debemos sumarle la colaboración de Gildo González, quien sin afanes condescendientes, nos lleva de la mano en un paseo museográfico por los pasillos de la percepción de las artes visuales, recomendando formas de aproximarse al arte, así como sugerencias para un posterior análisis introspectivo de lo visto en exposiciones y galerías.
En el área musical, dos melómanos locales que curiosamente también se desempeñan como artistas visuales abordan la música desde dos diferentes perspectivas: Christian Núñez a través de una amplia reseña y Brenda López a partir del enfoque periodístico de un evento acaecido recientemente. Es decir, música y estilos para todos los gustos.
En cuanto a los afanes literarios, en el suplemento Punto y Soma, tenemos un acucioso comentario de Joaquín Peón, con lo que refrendamos nuestro compromiso de reseñar y criticar la literatura que se viene haciendo en Yucatán, como nuestros lectores han podido constatar en las tres ediciones pasadas.
En fin, sin más preámbulo, les dejo para que solacen con una doble dosis de Soma, en espera de que el efecto dure lo suficiente, al menos hasta pasar los festejos decembrinos. Nos leemos el próximo año…

Ricardo E. Tatto
Director Editorial
www.revistasoma.blogspot.com
somaculturarte@gmail.com

Psicosomáti.Com

Espacio dedicado a los sitios más importantes y eclécticos en Internet así como en la blogósfera, con todo lo concerniente a temas relacionados con la cultura y las artes.

Caballo Negro
http://www.caballonegro.cn

CABALLO NEGRO es un webcomic de Jorge Cavazos acerca de sexo, tolerancia, el apocalipsis y el amor no correspondido, recomendado para audiencias maduras. Se actualiza dos o tres veces por semana y se divide en "temporadas" de cien tiras cada una, con breves períodos de espera entre el final de una y el inicio de la siguiente.

OngakuBaka
www.ongakubaka.blogspot.com

Blog donde se pueden descargar álbumes de música, con lo más reciente de las producciones internacionales, ideal para melómanos acuciosos y en busca de las últimas novedades y rarezas del mercado.

Redacción sin Dolor, el blog...
Para los fanáticos, los apasionados del idioma y su escritura en todas sus formas
www.redaccionsindolor.blogspot.com

Blog dedicado a resolver dudas e incorrecciones del idioma, mediante del uso de ejemplos tomados de la vida cotidiana y con soluciones amenas, sencillas y humorísticas, con el fin de evitarnos el sufrimiento al redactar.

Los Elementos del Reino
Ojalá un ángel te preste una de sus plumas, para que escribas lo que ahora lees.
www.loselementosdelreino.blogspot.com

Revista electrónica actualizada mensualmente con artículos de cultura general. El mes de diciembre está dedicado a John Lennon. El editora es Ezra Michelet y los colaboradores son Carolina Cruz, José Luis Cerdán, Arturo García Niño, Ignacio García y Roberto Blaga (co-editor).

Tiempo (s) Muerto (s)

Galería de posibles reciclajes del deseowww.reciclajedeldeseo.blogspot.com

Blog de la poeta Karla Marrufo donde discurre y digresiona sobre diversos temas relacionados con la literatura y el arte de una forma lírica y marcadamente poética.

Música/Christian Núñez*

Une cascade de prénoms pour une mer de noms:
epílogo

Bajo el mando del guitarrista Billy Howerdel, la agrupación californiana A Perfect Circle, definió su propuesta sonora en el circuito del rock alternativo gracias a tres placas lanzadas por Virgin Records en el primer lustro de siglo XXI: Mer de noms, Thirteenth Step y Emotive. Pese a sus desconcertantes cambios de alineación y reacomodos, APC configuró una trilogía aceptable, de la cual haré una reseña no necesariamente circular.
En el primer álbum, Maynard James Keenan (vocalista tanto de esta banda como de Tool) se orientó hacia temas como la muerte, las relaciones interpersonales, el cristianismo, el sentimiento de fragilidad y las rupturas amorosas. Mer de noms (2000) fue un debut exquisito gracias a sus atmósferas trágicas, la lucidez creativa de sus integrantes y la sospecha de que estábamos ante un monstruo. Judith, video dirigido por David Fincher, captó la virulencia del grupo durante sus inicios. Esta rola cuestiona la fe religiosa de Judith Marie Keenan –madre de Maynard– en un Dios que la ha confinado a una silla de ruedas a causa de un aneurisma cerebral.
El grupo compone canciones agresivas, como si fueran hachazos: The Hollow y Magdalena plantean la desesperación del amante que ha perdido su amor propio y desciende para conseguir sexo, cama y misericordia. Orestes es un trasunto de la tragedia griega en términos de redención y purificación emocional. 3 Libras (con video de Paul Hunter) cuenta el desenlace de una relación amorosa con símbolos que remiten a los barcos de la niñez y al útero materno. La instrumental Renhölder demanda un retorno a la calma primigenia.
Con Maynard James Keenan en la voz, el círculo se abre para tragar a Billy Howerdel (guitarras, voces secundarias, bajo, programación, teclados, piano, producción y mezclas); Josh Freese (batería, percusión); Paz Lenchantin (violín, arreglos de cuerdas, voces secundarias, bajo en Sleeping Beauty), Troy Van Leeuwen (guitarra principal en Sleeping Beauty y Thinking of You); Tim Alexander (batería en The Hollow) y Alan Moulder en la producción.
Una serie de transformaciones llegan después de la primera embestida. Para el segundo álbum, notamos ausencias. Paz Lenchantin abandona el grupo y hace parada en Zwan (nuevo proyecto de Billy Corgan tras la disolución de The Smashing Pumpkins) y Troy Van Leeuwen se marcha a Queens Of The Stone Age (y graba con ellos el estupendo Songs for the Deaf). Entran Jeordie White (alias Twiggy Ramirez, exmiembro de Marilyn Manson), y James Iha (antiguo guitarrista de los pumpkins).
Si comparamos el Thirteenth Step (2003) con su predecesor, observaremos detalles significativos: no trataron de repetir viejas fórmulas, aunque hubo una notable influencia del Lateralus de Tool, sobre todo en rolas como The Package y en la creación de atmósferas etéreas y “suaves” (Vanishing, Stranger, The Nursed Who Loved Me, Lullaby). La emotividad de Maynard & Howerdel desciende en espiral –como en Nine Inch Nails– a tal grado que el furor, la angustia, la melancolía y el deseo de recibir cariño son expresados con despecho (The Noose, Weak And Powerless, Blue, Gravity). La banda se renueva y acumula dramatismo, se procuran pasajes instrumentales, matices vocales y contrapuntos rítmicos. El video de Weak And Powerless demuestra la salud musical del conjunto. Producen Howerdel y James Keenan.
Si la mano que traza el círculo fallara en algún punto, debido a una probable artritis, éste sería el momento. Emotive (2004), alegato furibundo contra la guerra de Irak iniciada por el gobierno de George Bush, falla desde sus intenciones políticas que nada tienen que ver con la estética de la banda. ¿De dónde sale esa conciencia civil, y qué aportó al edificio? Nada y nada, en ese orden. Nuevos cambios, además. Paz Lenchantin regresa (pianos, cuerdas) y se integra Danny Lohner (bajo, guitarra, teclados, programación, voces, mezclas, instrumentación, productor e ingeniero). El álbum no despega por múltiples factores. Salvo el perturbador cover de Imagine, de John Lennon, el resto parece el soundtrack caprichoso de un noticiero televisivo. Gran parte del repertorio viene de antiguas rolas que se vinculan temáticamente al asunto de la paz mundial, la hermandad entre naciones y los besos mutuos. Únicamente Passive y Counting Sheep to the Rhythm of the War Drum fungen como novedades, y esto es un decir, ya que la primera viene de Tapeworm, un proyecto inconcluso que involucraba a James Keenan, y la segunda es un refrito de Pet, del disco anterior.
A las dos semanas de la salida del Emotive, se editó un DVD + CD con los videos de la banda y remezclas de sus canciones anteriores, titulado aMOTION, plus que no salva la medianía del alegato antibelicista. El tercer círculo no cierra, ni con People Are People (original de Depeche Mode) ni con nada. La música no remueve sentimientos agudos y la linealidad es apabullante.
La tercera grabación en estudio cerró el contrato de APC con la trasnacional EMI. Después del 10,000 days de Tool (2006), Maynard grabó un proyecto en solitario, Puscifer, y grabó con varios invitados el CD "V" Is for Vagina (2007). Al año llegó el "V" Is for Viagra: The remixes.(2008). Billy Howerdel desarrolló un proyecto, Ashes Divide, y lanzó el CD Keep Telling Myself It's Alright en el 2008.
Entre los discos-homenaje, se salva uno, The String Quartet Tribute to A Perfect Circle (2004). El otro, A Tribute To A Perfect Circle (2004) flota como un recuerdo desagradable, difícil de borrar, no muy redondo, por cierto.

A Perfect Circle
Mer de noms (2000)
Thirteenth Step (2003)
Emotive (2004)
aMOTION (2004)
Todos editados por Virgin Records


*Christian Núñez (Mérida, México, 1981). Escritor y artista visual. Licenciado en humanidades y filosofía por la UMSA. Ha publicado los poemarios Aviones y bocetos (Dante, 2002) y Shhh (unas letras industria cultural, 2008). Su trabajo ha aparecido en diversas revistas, el libro Expresiones Emergentes (Instituto de Cultura de Yucatán, 2007) y los catálogos 5 y 6 + 7 de landings, proyecto a cargo del curador Joan Duran. Actualmente escribe la columna de reseñas Homeless en www.unasletras.com.

Música/Brenda López*

Mandorla

La noche del pasado sábado 15 de noviembre, en el patio central de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), un visitante distinguido ofreció un exquisito concierto de música experimental. Me refiero a Manrico Montero Calzadíaz, artista, productor y director del colectivo discográfico Mandorla, conocido a nivel nacional e internacional, el cual conjunta artistas que dentro de sus diferentes actividades musicales y visuales, trabajan piezas musicales exclusivas para el sello experimental, desarrollándolas bajo una directriz estética muy específica.
En entrevista, Manrico Montero explicó que Mandorla “es una voluntad acústica dentro de un contexto de supremacía electrónica”. Señaló que el sello es un sitio en Internet que busca que la música experimental sea accesible a todo el público, por lo que desde su página web:
www.mandorla.com.mx, puede accederse al arte sonoro contemporáneo de más de 100 artistas de 30 diferentes países.
La música puede descargarse completamente gratis, gracias a acuerdos que Manrico sostiene con los artistas para que las piezas lleguen a cada rincón, en una voluntad de compartir y extender el trabajo artístico a todos los oídos.
Indicó que como artista musical pretende crear una metafísica del sonido y sus piezas son muestra de ello, ya que a través de sonidos de agua, viento, aves; además de vibraciones de instrumentos y una que otra distorsión, logra crear una atmósfera que cabalmente sumerge al escucha en el espacio-tiempo, sin otra idea que la de extenderse junto a los sonidos, llevado de la mano a través de un Paisaje Sonoro, tal como se titulan algunas de sus piezas y el concierto en general.
La noche de la presentación, antes de la actuación de Montero, animaron al nutrido público asistente, una pareja de músicos que creó piezas “in situ”, improvisando en el contrabajo Juan García, integrante de la Orquesta Sinfónica de Yucatán y Leonel Traconis, en la guitarra acústica, quien también es un reconocido músico del circuito jazzístico y experimental de Mérida.
Al término, el invitado de la Ciudad de México comenzó a trasmitir sus paisajes sonoros, pero desafortunadamente comenzó a llover y la presentación sólo duró 40 minutos, ya que el escenario se encontraba al aire libre y había equipo muy costoso que pudo dañarse.
Los organizadores del evento, eCursival colectivo yucateco Peripherial, prometieron presentar de nuevo a Manrico en próximas fechas, además de que algunos grupos quedaron pendientes por tocar, algunos de ellos fueron Sirius Trío, Renegado, Nave Tierra y Ghostly Rural Ensamble & Pedro Hernández, todos conformados por músicos locales que enriquecen la escena de música experimental en Yucatán.

*Nacida en el Distrito Federal en 1981, Brenda López Montiel vive desde hace varios años en Mérida. Es Licenciada en Literatura Latinoamericana por la Universidad Autónoma de Yucatán y actualmente trabaja como editora y colaboradora del periódico TRIBUNA. También es pintora autodidacta que ha realizado exposiciones individuales y colectivas en los principales centros culturales y galerías del Estado.

Música/Publirreportaje

TALLERES REGIONALES DE INSTRUMENTOS DE VIENTO PARA BANDA SINFÓNICA 2008
Con el financiamiento de la Coordinación Nacional de Bandas (COBANDAS), del Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM) de CONACULTA y el apoyo del Instituto de Cultura de Yucatán a través de la Dirección de Música, se llevarán a cabo los Talleres Regionales de Instrumentos de Viento para Banda Sinfónica del 18 al 21 de diciembre en las instalaciones del Hotel Misión Panamericana.
Se trata de un encuentro de músicos ejecutantes de instrumentos de aliento (madera y metal) y percusiones de la zona sur-sureste, para asistir a talleres de estudio técnico instrumental y para ejercer la práctica en la Gran Banda Sinfónica de Vientos del Sureste que se integrará con todos los talleristas participantes provenientes de los estados de Veracruz, Tabasco, Chiapas, Campeche, Quintana Roo y Yucatán, estableciendo a Mérida como foco de este tipo de actividades lo que redundará en la consolidación de futuros proyectos.
Estos talleres permitirán a los instrumentistas entrar en contacto con especialistas de instrumentos de viento y al mismo tiempo conocer las características del repertorio para banda sinfónica, facilitando en este ambiente, el intercambio de conocimientos y experiencias sobre repertorio, técnica y ensamble.
Sin duda alguna este tipo de encuentros fortalecen el desarrollo creativo de los ejecutantes de música de viento que poco a poco han ido creciendo en número en nuestra entidad, gracias, principalmente, al impulso que han recibido por parte del Instituto de Cultura de Yucatán a través de talleres y programas de educación musical.
Hoy en día nuestro estado cuenta con dos importantes bandas de viento como son la Banda de Música del Estado que dirige el Mtro. Carlos Uicab y la Banda Juvenil del ICY dirigida por el Mtro. Luis Luna Guarneros. Ambas agrupaciones integran a más de 70 músicos los cuales realizan presentaciones en diversos foros de la ciudad y del interior del estado.
Gracias a la política de descentralización cultural impulsada por la actual administración del Instituto de Cultura de Yucatán, cada vez son más los municipios que se benefician con la activa presencia de estos grupos artísticos, estimulando con ello la participación y el interés de la comunidad.
A través de los Talleres Regionales de Instrumentos de Viento para Banda se pretende estimular la actividad de las bandas en Yucatán, sensibilizando a la niñez y la juventud en este tipo de expresión musical la cual forma parte de una rica tradición cultural en varios estados de la república, entre las que se distinguen las bandas de Oaxaca, Chiapas y Puebla.
Además de ser una fuente de trabajo y esparcimiento, la importancia de las bandas de música juega un papel fundamental en la preservación y difusión de valores tradicionales cultivando la música regional como elemento de identidad cultural y sirviendo, a su vez, de acercamiento al repertorio de los clásicos universales.
Hoy en día podemos encontrar importantes organismos de apoyo a bandas como el Centro de Capacitación de Música de Banda (CECAMBA) con sede en la ciudad de Puebla y del cual han salido talentosos niños y jóvenes ejecutantes de clarinete, corno, trompeta, trombón y percusión, cualidad que los ha llevado a ser los primeros atriles de la Orquesta Sinfónica Infantil de México y a conformar un quinteto de metales en el año 2005 que los llevó a representar a Puebla durante un festival realizado en Berlín, Alemania.
Otro ejemplo es el pueblo indígena Mixe de Tlahuitoltepec, en el estado de Oaxaca, que se ha caracterizado por sus bandas filarmónicas de niños, jóvenes y adultos y recientemente la Banda Femenil Municipal, que ha sido conformada para abrir espacios a las mujeres y que tengan una opción para desarrollar su creatividad en esta área. Las bandas de música de Tlahuitoltepec están presentes en toda festividad de la comunidad y de la región y han tenido presentaciones fuera del estado y del país.
Yucatán es uno de los estados de nuestro país que cuenta con mayor riqueza en tradición musical, desde la trova yucateca y la jarana hasta la balada romántica. Estamos seguros de que a través de este tipo de talleres, nuestra entidad se afianzará en breve como una de las más sólidas en cuanto a bandas de música se refiere. ¡Enhorabuena!

Proyectos Artísticos
Dirección de Música del ICY

Teatro/Salvador Lemis*

El teatro en Yucatán se debate entre el ser o el no ser

“La tecnología nos acerca a los más lejanos y nos distancia de los más próximos.” Michele Norsa.

Si muchos ya hemos adquirido cierta conciencia de que estamos en el fin de las utopías modernas, no podemos estar ajenos al comienzo de nuevas utopías. Esquemas observables del disparate moderno se pueden sufrir en casi todas las instituciones actuales, edificios, modos de regulación dentro del sistema educativo, dentro del sistema legal, dentro del sistema médico y qué no decir del político. Modos ridículos de comportamiento social, de interrelaciones entre profesionistas de cualquier ramo, de trueques de conveniencias, de ineptos en sitios directrices, etc. A lo que se añade el aderezo provinciano, que muchas personas no logran sortear. En este ámbito se desarrolla el teatro. Con sus dos vertientes: la decadencia y degeneración de formas desde un realismo agobiante y la vertiente de los que intentan generar formas novedosas, que no nuevas. Y todo dentro de una ciudad de gente amable, de niveles gratísimos de convivencia. Todo es paradójico. Y todo gracias a la incertidumbre.
¿Dónde estamos parados los teatristas? Sobre un pantano de disquisiciones sin base. No existe la crítica y si aparecen ciertas notas, carecen de fundamento profesional. Se limitan a comentarios impresionistas acerca del espectáculo, partiendo ante todo del gusto del que escribe. No hay festivales competitivos, que siempre funcionan sobre la base de generar un intercambio de opciones de crecimiento cualitativo del movimiento artístico presente. Hay escasos concursos (uno de Dramaturgia) y ya. Lo cual no implica proyectos de continuidad regenerativa del arte teatral desde el texto. Las producciones son escasas y siempre tendenciosas. Por amistad o por insistencia, que a su vez, ambas, implican sumas irrisorias que más bien parecen relaciones de mendicidad de ambas partes.
No hay temporadas y, si aparecen, para un máximo de cinco a diez funciones, falla la promoción. Se malacostumbra al público de provincia a asistir a funciones gratuitas o a un cobro mínimo que ni siquiera alcanza para incentivar la labor de los técnicos… Invitaciones o tickets al por mayor para funciones que implicaron un gran esfuerzo de todos los implicados. No hablo del recién descubierto filón de oro del Teatro Escolar, que siempre funciona y funciona bien, que genera una fuente de trabajo para los artistas del medio y que es una tajada en manos de quien gane en la arena de los gladiadores.
Desde hace casi veinte años vengo observando el mismo fenómeno. Los teatristas envejecen sin que se cambien los patrones de supervivencia. Por allá están los municipios, adonde se ha llevado más teatro que electricidad o nuevos negocios de prosperidad: pequeños Macondos o Comalas hundidos en el polvo de los años. Y así sigue la rueda de las artes escénicas en Yucatán. Sin salas activas exclusivas para estrenos teatrales: más enfocadas a ganancias intermitentes de mediocres Academias o Colegios. Sin salas experimentales para desarrollar el foco de un teatro nuevo que genere ideas y formas posmodernas. Con virus ocasionales durante todo el año: los espectáculos ridículos de Televisa o TV Azteca que viajan por todos los estados vendiendo en oro los estrenos más deplorables y revistillas cómico musicales que el público que va al Circo, deglute y vomita después, para olvidarlos al instante.
Con tan excelentes actrices y actores con que cuenta la península. Nombres como Madeleine Lizama, Eglé Mendiburu, Conchy Roche, Paco Marín, Ligia Barahona, Xhaíl Espadas, Patricia Ostos, Pancho Solís, José Antonio López Lavalle, José Ramón Enríquez, Gladys Cervantes, Luis Pérez Sabido, Wilberth Herrera, Miguel Ángel Canto, Roberto Franco, Oswaldo García Ferrer, Francisco Sobero “Tanicho”, Ulises Vargas, Silvia Káter, Bertha Merodio, Santos Pisté, Betty Yáñez, Alejandra Argoytia, Analie Gómez, Miguel García Minaburo, Marilú Bolívar, Carlos Niebla, Aurora Aceves, y tantos otros que han llevado una vida en el escenario o aprenden la técnica del teatro de su época, dan fe de que ha habido una constancia grata de alta creatividad a pesar de todo…
Reinterpretar los lenguajes dancísticos y teatrales, asumir la multidisciplinariedad, los ecos minimalistas, las artes performáticas actuales, la nueva crítica, el pensamiento teatrológico post 2000, el tratamiento de la imagen ultramoderna, las interrogantes de la liminalidad, el arte transgénico, las provocaciones estéticas, la mezcla afortunada de lo tradicional con las nuevas exigencias escénicas, las creaciones colectivas, las confrontaciones texto-imagen-performance text, etc, ¿importan en el terreno de análisis y creación de los artistas de la escena yucateca? Los artistas visuales siempre están inmersos en contiendas neo estructurales y de revoluciones del pensamiento y de la plasmación concreta sensorial de las formas. Tienen un qué decir y un qué explorar. Informados, hurgan en el arte internacional la renovación de las fuentes que les permiten obtener un discurso deconstruido y reconstruido. ¿Y la gente de teatro? ¿Se cuestiona si no está repitiendo esquemas archicopiados de viejas posturas ante el arte y ante la vida? ¿Hay una noción de renovaciones filosóficas? ¿Hay una seriedad profesional en las propuestas ideoestéticas de sus espectáculos? ¿Retoman en escena viejas puestas que ya nada tienen que ver con el estado actual del arte en el mundo? ¿Hay atraso seudo-creativo? Vamos a verlos en escena. Todo eso se demuestra en lo que se hace, se proyecta y se estrena hoy.

*Director del Centro de Investigaciones Escénicas de Yucatán. Tiene licenciatura en Artes Escénicas y especializaciones en Teatrología y Dramaturgia. Tiene estrenos de sus obras y guiones como dramaturgo en más de quince países como Italia, Suiza, Cuba, USA, Argentina, Chile, Ecuador, Guatemala, Honduras, Alemania, Turquía, Japón, entre otros. Ha sido catedrático en Cuba, España, Alemania y México. También obtuvo numerosos premios, incluyendo Premio Nacional en su especialidad en México (INBA), Cuba, Venezuela, USA. Es poeta, investigador y novelista.

Humor/Tony Peraza

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Artes Visuales/Gildo González Angulo*

Algunos consejos para visitar una exposición

Muchos tienen la idea errónea de que visitar una exposición es una actividad un tanto aburrida, poco interesante, soAbre todo ahora en que los sistemas de diversión para los jóvenes significa entrar a la red o platicar virtualmente con los amigos o ver los videos del momento, etc.
Sin embargo, las exposiciones pueden resultar mucho más interesantes e ilustrativas que cualquiera de estos novedosos inventos, tan es así que ha pasado mucho tiempo desde que comenzaron a celebrarse y todavía tienen un público que disfruta mucho de estos eventos.
Y no se trata de un simple goce estético o de una visita para conocer el mundo de las artes plásticas o visuales; se puede también adquirir conocimiento y hasta ser un modo de vida, ya que si se aprende bien a descubrir obras de arte se puede incursionar en el mercado con muy buenos dividendos. Una obra de arte no se devalúa; por el contrario, mientras más pasa el tiempo y el autor obtiene cada vez más reconocimientos a su trabajo, los precios de sus obras van aumentando y es entonces cuando se puede hablar de un buen negocio en términos del comercio de obras de arte.
Pero no existe otra forma de aprender a distinguir que asistiendo regularmente a las exposiciones de todo tipo, formato o expresión. Ver lo bueno y lo malo, lo regular y lo que de plano no funciona, porque también en el arte existen todos estos parámetros.
Existe un tipo de arte que sólo tiene como objetivo el decorar y ser vistoso, atractivo, bonito en términos de un gusto poco refinado. Este tipo de arte es muy aceptado en la comunidad y por consecuencia tiene muchos seguidores. Casi siempre es figurativo, entendiendo por esto que tanto se puede remitir a las personas con su consecuente narrativa, como a la naturaleza y el paisaje. En últimos años, también la abstracción ha sido objeto de decoración.
Hablar del término decorativo para nada significa algo peyorativo o discriminatorio, siempre y cuando se ejerza con la debida propiedad y el control que exige esta rama del arte. Sobre todo si pensamos que en sus inicios todo arte tenía la consigna de ser o servir a los intereses de la decoración.
Pero volviendo al tema central, vayamos adentrándonos en cómo disfrutar mucho más de una exposición:

Para comenzar el recorrido sugerimos despojarse de todo tapujo, trauma o prejuicio. Éstos solamente le perjudicarán en su recorrido y no le permitirán aceptar y disfrutar lo que los artistas han realizado especialmente para ser visto. Es bien sabido que muchas personas no logran identificar la historia o los mensajes que contienen las obras de arte. Aquí la complicación está ligada a los conocimientos que la persona posea en relación a la cultura en general. El saber un poco o mucho de literatura, historia, mitología, filosofía y ciencias exactas, ayuda en la interpretación de las obras, ya que los artistas en ocasiones basan sus estructuras en los temas anteriores.
Pero si no se poseen estos conocimientos, sugerimos tomar nota de las pequeñas tarjetas (llamadas cédulas) que se colocan a un lado de las obras. Estas contienen el nombre del autor, el título –que siempre nos dará una pista para entender o asimilar los contenidos—, la técnica empleada, las medidas y el año de realización. Estos datos complementan las tareas de identificación y relación con otros artistas, estilos, agrupación generacional y todo aquello que nos acerque un poco más a su realizador.
Una vez que sabemos qué estamos observando hay que entrar en contacto con la experiencia sensorial, aprender a detectar si lo que estamos viendo altera nuestros sentidos, si nos emociona, nos conmueve, nos interesa y atrae, o nos desagrada, repulsa, o nos parece intrigante. Todo esto puede suceder y a veces ni nos damos el tiempo para experimentar tales sensaciones.
Como habrán notado también podemos sentir emociones poco o nada agradables al observar una pieza; eso forma parte de la comunicación y pudo haber sido intencional por parte del artista para “despertar conciencias”. Aunque habrá quienes no se arriesguen a este tipo de confrontaciones.
Si las obras de determinado artista han captado su atención, le sugiero consiga algo más de literatura sobre el tema (folletos, catálogos, currículum, notas de prensa, ediciones o, en su caso, páginas web provenientes del internet), esto permitirá que continúe su introspección y consecuente conocimiento del autor, facilitando así su reconocimiento y convirtiéndolo en un futuro conocedor.
En efecto, el convertirse en un cómplice del arte es una tarea que requiere de un esfuerzo. Sin embargo, no se pretende unificar a los espectadores y cada quien está en libertad de seleccionar el grado de complicidad que le convenga. Seguimos el recorrido.
De pronto nos enfrentamos a objetos que no poseen una figura reconocible, no existe una historia o narración que se refleje, se trata de colores y formas que se mezclan para establecer supuestos diálogos con los espectadores. No es una contradicción; también lo abstracto posee una dinámica, una composición y una poesía que requiere interlocutor. Elementos que hacen que uno enfoque su interés por los colores, las texturas, ritmos, veladuras, etc. Un poco de literatura al respecto también le ayudará a identificarlos mejor.
Otro importante elemento que se adquiere al visitar galerías y museos es la educación. Estas instituciones son el equivalente a las mejores instituciones educativas en sus vertientes históricas, de preservación y conservación, así como de la promoción de sus colecciones.
Comencemos a hacer los primeros ejercicios y vayamos a visitar alguna exposición o todas las que pueda en el tiempo que tenga disponible. Ponga en práctica los consejos anteriores. Si funcionaron en algo le agradeceré su comentario, de lo contrario inténtelo de nuevo. A continuación, una lista de galerías y sus respectivas exposiciones para disfrutar esta semana.

Palacio Cantón:
Piezas de alfarería maya

Universidad Interamericana: Colectiva de pintura casi toda decorativa

Centro de las Artes Visuales: Propuestas vanguardistas de jóvenes artistas yucatecos y artistas con trayectoria de Yucatán. Una interesante confrontación

Galerías del teatro José Peón Contreras: galería del vestíbulo, espléndida colección de “Pago en especie”, artistas de toda la República que han contribuido al patrimonio cultural. Galería del Callejón del Congreso: Exposición de autorretratos de 27 artistas contemporáneos de Yucatán.

Museo de Arte Contemporáneo MACAY: exposiciones temporales y una gran exposición colectiva de arte mexicano.

Centro Cultural Olimpo: tres exposiciones individuales por Israel León, Óscar Ortiz y El Columnista (Efrén Maldonado)

Museo de la Ciudad: Colectiva de artistas yucatecos y una individual de David Sierra.

*Gildo González Angulo (Mérida, Yucatán, 1954) Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas tanto en el estado como en el resto de la Republica. Es artista visual, curador de exposiciones, museógrafo, periodista y crítico de arte. Anteriormente también fue director de artes visuales del ICY.

Artes Visuales/Igor F. Solís*

Greetings to Futures Past
El trabajo de Børre Sæthre en PS1, Contemporary Art Center


Aparentemente el concepto futurista fue planeado en el pasado y en el presente se manifiesta esta situación a través de la reivindicación de artistas que reverencian sus impresiones desde donde parten a creaciones de híbridos sintéticos que satisfagan nuestro apetito infinito.
Informados en la iconografía de los 70´s, susceptibles a su momento histórico, coherentes con los mitos de occidente, las relaciones cinematográficas y de cultura popular son pruebas fehacientes de una época que proporciona la habilidad de creer en utopías ulteriores, cápsulas del tiempo para escapar de la bipolaridad del siglo pasado.
Børre Sæthre profundiza en los elementos sintácticos de un lenguaje que inmediatamente reconocemos como previamente construido cultural y cinematográficamente, pero que en las manos del artista noruego no reconstruye, sino que provee y provoca.
Así, una sensación repulsiva nos absuelve por lo ya quizá obsoleto de la estética de su escultura, su reformulación inorgánica de los espacios interiores, la manera en que usa la luz artificial y su adjunto paisaje sonoro.
Lo más desquiciado de esta experiencia es saberte en un espacio no humano pero profundamente humanizado, como si pudiésemos tener acceso al lado B de la escenografía de La Naranja Mecánica y 2001, Odisea en el Espacio, exactamente como Kubrick la concibió. Pero también la Expo ´70 de Osaka, el más moderno resumen de su época, refuerza su esteticismo histórico.
Cierta plasticidad inherente empuja al visitante a jugar al voyeur por todo lo que dura la travesía, abandonar su persona hasta el punto de ser tomado por sorpresa y, sí, ante las vitrinas donde cohabitan objetos recurrentes con su entorno ecléctico, no dejamos de ser asechados por la fantasía mítico-taxidérmica de Sæthre. Greetings to Futures Past, amén del espectador, quizá es más interesante por el "cómo cobra vida el espacio" cuando todos se van, cuando del museo sale el último empleado.
No hay respuestas filosóficas, nada que podamos llevarnos a casa mas que las impresiones y la precariedad con la que nos entendemos frente a los escenarios híbridos: máquina-quimera, el onanismo titilante, la sensación de pertenencia-repulsión a este escenario-arquitectura de finales del Siglo XX.
Y aún ahí, este creador de ambientes nos remite directamente a espacios específicos donde estamos sujetos cuando menos lo deseamos a la yuxtaposición de elementos decorativos, muebles, un unicornio como plato principal de su exposición. Son estos elementos los que influyen en la sensación placentera de su esteticismo mientras que al mismo tiempo habilitan una inconmensurable ansiedad psicológica.
Es la capacidad del artista para presentar sus escenarios de manera apremiante, estéticamente satisfactoria, consecuente con una estética preconcebida en donde hiperboliza cada escenografía dentro del espacio que, como describe Lia Gangitano en "Located Near the Symbol Zone…", sueños y miedos de generaciones orientadas al futuro, sugieren la intransigencia en la que el presente existe.
Sin el mito, la posibilidad de entender hoy la estética futurista seria poco probable. Sæthre nos prepara como en una tienda de productos para adultos, pasando de un lobby a un segundo plano, entre juegos de luces de neón congruentemente organizados como lo que sería la fantasía que queremos tener y estamos por concebir.
Børre Sæthre es un artista Noruego, vive y trabaja entre Nueva York, Berlín y Oslo. Lo representa la Galería LoevCursivaenbruck, en París, Francia. Su obra ha sido incluida en exposiciones colectivas que incluyen Nordic, Museum Küppersmühle/Sammlung Hans Grothe, Duisburg, Düsseldorf, Germany (2004); Todos somos pecadores (We are all sinners), Museo Rufino Tamayo, ciudad de México, México (2002).

**Igor F. Solís (1975) Es artista visual, principalmente enfocado a la pintura, dibujo y video. Su educación en el arte fue en el Pratt Institute, en Brooklyn, Nueva York y en The Arts Students League con Larry Poons, siendo también asistente para Julie Mehretu, pintora de la corriente Abstracta Contemporánea en su estudio. Expuso individualmente en Manizales, Colombia, en 2007 y colectivamente en la galería Inspire Fine Art, en la ciudad de Chicago el mismo año. En julio del 2008 realizó la muestra “Nuevos dibujos y pinturas” en Mérida en la Galería Quid y una de sus obras ilustró la portada de Soma correspondiente al mes de agosto.

Cine/Miguel Elenes Inchaúrregui*

¿A quién le importa el cine?

A mi regreso a Mérida en noviembre del 2007, luego de varios meses de ausencia, me encontré con que la Dirección de Artes Visuales, a cargo de Manuel May Tilán, había determinado que debían cerrarse tres de las cuatro funciones que tradicionalmente se ofrecían en las salas Manuel Barbachano Ponce y de Arte, de la cineteca ubicada en el Teatro Mérida, porque se requería “ahorrar gastos” ya que el número de asistentes era muy pobre, según May Tilán. Si lo vemos fríamente, se trata de una reducción del 75 por ciento del tiempo/pantalla del recinto más importante de cine no comercial de nuestra ciudad. Esta medida no solamente empobreció la oferta cultural disponible para el público emeritense, sino que además no resuelve el que en mi opinión es el problema de fondo: la falta de público.
Hasta donde entiendo, el propósito de una cineteca no es generar utilidades, sino difundir la cultura a través del cine y, por otra parte, en relación al “gasto”; los derechos que se pagan por la proyección de las cintas no estipulan, en la mayoría de los casos, un número de funciones específicas por día, de forma que cuesta lo mismo proyectar una película una vez, que dos o tres o más veces el mismo día. Por lo que no entiendo plenamente en qué consiste el “ahorro” aludido por las autoridades. ¿Se referirá a la energía eléctrica utilizada para enfriar las salas, el sueldo de un operador u otras minucias? En cualquier caso, creo que debería quedar claro para todos (no olvidemos que se trata de recursos públicos), en qué consiste este supuesto ahorro.
Por otra parte, considero que el asunto de los “costos” no es en verdad el problema a resolver, ya que cualquier costo estaría justificado si un número suficiente de personas disfrutara de las funciones, el problema radica en que cada vez menos gente asiste a la cineteca. Los últimos tres domingos en que he asistido a ver el tributo a Jorge Fons me ha tocado compartir la helada sala con no más de cinco personas. En este sentido, considero que se podrían poner en juego estrategias mucho más proactivas para atraer más público, sobre todo al segmento de los jóvenes, pero he ahí donde encontramos fuertes limitaciones en el aparato cultural oficial, que ha sido incapaz de desarrollarlas.
Es la sociedad que ha contado con otros elementos y factores que tienden a llenar los vacíos que se van formando y, curiosamente, mientras los espacios de cine oficiales se cerraban, durante este año los espacios independientes, por iniciativa de los ciudadanos, se abrían. Sin embargo, el panorama es más complejo de lo que parece.

Los espacios independientes

A raíz del cierre de funciones, luego de la desilusión y enojo, por supuesto, me propuse hacer algo para tratar de “compensar” la falta de espacios donde disfrutar buen cine, por lo que me alié con Ricardo Andrade y Amanda Quezadas, fundadores y directores del Centro de Investigación Escénica El Teatrito, A.C. (espacio de difusión cultural sin fines de lucro que opera desde hace nueve años en los rumbos de Chuburná de Hidalgo), para instituir un espacio donde ver y reflexionar sobre el cine. El resultado fue El Cinito, que empezó actividades en julio de este año, ofreciendo ciclos mensuales en torno a temas de relevancia para la sociedad o sobre ciertos directores o actores importantes en el quehacer cinematográfico mundial.
El Cinito opera con una base promedio de asistentes de siete personas y cuando se presentan estrenos, la audiencia ha alcanzado hasta las 20 personas. Se trata de números modestos pero razonables para un espacio ubicado fuera del Centro Histórico, que es tradicionalmente el enclave exclusivo de la cultura yucateca. Por otra parte, El Cinito ha logrado algo que no es muy común; al final de las proyecciones se desata un intercambio de opiniones con el público que usualmente dura no menos de 30 minutos y en ocasiones se ha prolongado hasta una hora y media. Nada mal para una sociedad que privilegia el silencio y la conformidad.
También en el verano de este año, con el apoyo de la Secretaría de la Juventud --en donde había ofrecido un taller de apreciación cinematográfica--, abrí un segundo espacio que denominé Planeta Joven con el propósito de atraer al público joven de la ciudad. La programación de este espacio responde a una sola condición; proyectar películas en las que los protagonistas sean jóvenes, de cualquier parte del mundo y de cualquier tiempo. La respuesta en este espacio ha sido menos entusiasta. Sólo un par de veces se ha logrado convocar a más de 10 personas, usualmente se tienen de tres a cinco personas en la audiencia.
Cabe señalar que tanto El Cinito como Planeta Joven son de entrada libre y cuentan con una difusión limitada a una lona y la distribución de invitaciones semanales vía correo electrónico. Sin embargo, considero que la asistencia no se vería incrementada por colocar anuncios en los periódicos o tener spots en radio o televisión, ya que la cineteca ha tenido esas vías de promoción a su alcance desde siempre, sin resultados positivos. Tal vez los medios tradicionales no sirven para convocar nuevos públicos, tal vez la solución está en encontrar nuevas formas de presentar la cultura y nuevas formas de promoverla.
Un buen ejemplo de estas nuevas formas de presentar la cultura lo encontramos en el espacio de cine del Centro Cultural La 68, ubicado en el barrio de Santiago, que en forma entusiasta dirigen Paula Haro y Lorenzo Hagerman. La 68 encontró, para decirlo en términos mercadológicos, un nicho desatendido por la cultura oficial y que ha sido dejado de lado por la propia industria cinematográfica; la exhibición de cine documental. A principios de este año se aliaron con Ambulante, esta especie de mini festival de documentales que cada año se proyecta por todo el país, y abrieron un espacio al aire libre donde se puede cenar mientras se ven excelentes películas. La programación es de primer nivel y se debe al contacto que Hagerman, cineasta de profesión, ha entablado con productores y directores de todo el mundo para lograr un gran nivel de calidad en las proyecciones y hasta la presencia de los realizadores, en forma personal o vía telefónica, provocando el contacto con el público, que se traduce en una experiencia siempre enriquecedora.
Esta combinación de calidad y ambiente casual ha tenido una gran respuesta del público, que cada semana se ha ido incrementando. Hasta donde sé, La 68 no contrata espacios publicitarios tradicionales, únicamente envía su programación vía correo electrónico, además de contar con la recomendación boca a boca de los asistentes frecuentes. En mi opinión, la permanencia de este espacio está asegurada y se está convirtiendo en el lugar de elección para la presentación de obras de estudiantes de cine, artistas visuales y hasta sede de festivales, como el de cine y video Geografías Suaves que se realizó del 13 al 29 de noviembre.
El otro espacio de cine independiente que se mantiene es el que inició La Quilla en forma intermitente hace tres años, pero que desde febrero de este año adquirió carácter de permanente y que, en palabras de Raúl Peraza, su coordinador, “tiene como objetivo promover la cultura del cine en general, pero dándole cabida a aquel cine un poco desconocido, olvidado, marginado y extravagante”. Con programas mensuales que han transitado por ciclos de cyberpunk japonés, cine contemporáneo y de zombies, La Quilla se posiciona como un espacio vanguardista para los que gustan de emociones fuertes, como lo deja ver su ciclo del mes de noviembre dedicado a lo mejor del género Cursivagore.
Mención aparte merece el espacio de cine que depende de la Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, que tiene como sede la video sala del Centro Cultural de Mérida Olimpo. Ofrece de jueves a sábado ciclos de cine de época y contemporáneo con una selección de películas muy amplia y variada. Sin embargo el éxito de asistencia en esta sala se debe principalmente a que es gratuita y que tiene aire acondicionado, lo que atrae a una gran cantidad de vagabundos y demás bichos raros que orbitan en los alrededores de la Plaza Grande y que asisten específicamente para escapar del agobiante calor. De forma que si no te importa el mal olor o los ronquidos que de vez en cuando se dejan sentir, esta es una buena opción para ver películas clásicas.
Desafortunadamente, no todos los espacios han corrido con la misma suerte. A lo largo de este año se dio una especie de boom de espacios de cine que parecían indicar que existía una necesidad de la sociedad por ver buen cine. Al investigar un poco más, con motivo de este reportaje, me pude percatar de lo complejo del problema. La Galería Mérida, en su nuevo espacio cerca de la plaza de La Mejorada, anunció en el mes de septiembre la apertura de lo que sonaba como un excelente espacio, con debate incluido y cash bar al final de la proyección. La programación estaba orientada al cine independiente y se proyectaron cintas que difícilmente se pueden ver en las salas comerciales, sin embargo, el gusto duró solamente un mes. Israel León, director de la galería, comentó que al parecer la gente ya no se conforma con ir solamente al cine, sino que también quieren que al final haya fiesta. No creo que la solución sea poner un DJ en todo lo que se presenta, como ha sucedido en el mundillo de las exposiciones de artes plásticas, donde si no hay coctel y “performance”, la gente no va.
Otro caso similar es el de la Galería La Periferia, un espacio independiente creado por estudiantes de la ESAY, en el que de acuerdo a su desplegado de objetivos habrían de celebrarse “Ciclos mensuales de cine y videoarte, los cuales tienen lugar todos los jueves a partir de las 6 de la tarde en un maratón de tres películas consecutivas alternadas con propuestas nuevas de realizadores locales.” Este esfuerzo no logró sobrevivir por falta de público. Sin embargo, Omar Góngora (responsable del espacio) dice que lo volverá a intentar. Por el bien de todos, ojalá así sea.

A manera de conclusión

El fracaso para convocar a un número elevado de público en espacios oficiales e independientes y la escasa asistencia a los que han logrado permanecer me hacen pensar que tal vez el problema no esté del lado de los exhibidores, sino del de los espectadores. ¿Habrá gente a la que le importe más su espíritu que los dictados de la moda y la publicidad? ¿Habrá gente que piense que en la vida es más importante el sentido, que el estilo? ¿Será acaso que la gente prefiere quedarse en casa a ver el reality show del momento, el partido de futbol, la telenovela de moda o las noticias manipuladas por Televisa y TV Azteca? Incluso si ese fuera el caso, habría mucho que hacer todavía (tanto por los promotores culturales oficiales como los independientes), para atraer a un público cada vez más alienado, que vive en un mundo cada vez más complejo. Ahora más que nunca se requieren estrategias y programas nuevos y eficaces para no solamente hacer atractiva la cultura, sino formar espectadores conscientes de la importancia que la cultura y el arte tienen en la vida de todos. La cultura, no la economía, es lo único que puede liberarnos.

Directorio

El Cinito:

Todos los jueves a las 20 horas en el foro de El Nuevo Teatrito, Calle 25 no. 91, esquina con la 14, Chuburná de Hidalgo, www.elteatrito.com. Entrada libre.

Planeta Joven:

Todos los martes a las 19 horas en el auditorio de la SEJUVE, Calle 64 no. 460, por 55 y 53, Centro Histórico, www.sejuve.gob.mx. Entrada libre.

Centro Cultural La 68:

Todos los jueves, viernes y sábados a las 21 horas, Calle 68 esquina con la 55, Barrio de Santiago, Centro Histórico, teléfono (999) 924.9540. Entrada: $20 general, $10 estudiantes.

La Quilla:

Todos los jueves a las 20 horas, dependiendo del ciclo una o dos películas por noche, en la Calle 60 no. 414 por 45, Barrio de Santa Ana, Centro Histérico, http://laquilla.blogspot.com/. Entrada libre.

Centro Cultural de Mérida Olimpo:

Todos los jueves y viernes, 18 y 20 horas, sábados, 17 y 19 horas, Calle 62 por 61, a un costado del Palacio Municipal, www.merida.gob.mx/capitalcultural/. Entrada libre.

*Miguel Elenes Inchaúrregui se autodefine como incitador cultural independiente. Es un cinéfilo consumado y coordinador de ciclos de cine tales como Planeta Joven (SEJUVE) y El Cinito (El Teatrito A.C.)

Suplemento Literario/Punto y Soma

Ilustración: Brenda López

Reseña/Joaquín Peón Iñiguez*

Esbozo sobre la carne y la caricatura

Extrapalapaquete… feriándose… mercadotecnológicamente… enturbantado… apalancándose… toleteando una sonrisa… cacarea consignas de salubridad… tambonches… arbitrónico… tertulias de robots en ciudades futuras… carajiza… recontrademandar… su ego, como kit de autoayuda… y claro, como olvidarlo: se frota las manos con maquiavélico Palmolive.

Estas son las evidencias que hoy pongo sobre la mesa para demostrar lo que muchos ya sospechábamos: Juan Esteban Chávez Trava es un narrador original. Y en este caso, no entiendo original como sinónimo de distintivo -porque bien puede sobresalir el corriente sobre el mediocre-, sino como la cualidad de iluminar con la poesía los rincones oscurecidos y telarañosos de lo humano.
El estilo en la narrativa mexicana suele fungir como escudo protector, la forma más fácil de evadir el reordenamiento emocional de lo material, la representación hipersensible de las relaciones, los hilos finos de la comunicación. El autor ha encontrado una voz propia, que se siente honesta; una aspiradora de lenguaje, que igual se traga los catálogos de fontanería, los libros de Carpentier, las onomatopeyas de los cómics, refranes, frases hechas, neologismos, coloquialismos, todos los santos santísimos ismos que se puedan imaginar. Al no comprometerse con una forma de lenguaje, todas se validan mutuamente. Tampoco hay que perder de vista la importancia de su labor, tantas, tantísimas expresiones que se utilizan hoy en día en Yucatán se irán perdiendo irremediablemente con el paso de los años. La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura, en ese sentido, es un documento de rescate.
La pluma de Juan Esteban está neurotizada. Lo sé porque un neuras reconoce a otro, como una pantera reconoce a otra pantera en la ciudad. La atención al detalle no es casual, resulta imprescindible para la representación de la totalidad ambientativa. Las pequeñas obsesiones desencadenan golpes de elegante humor, aunque claro, también hay lugar para lo chusco: “Lolita está reportando un tiroteo entre narcotraficantes y autoridades Federales en Tijuana mientras Dzereco y Nohoch se tiran pedos en otro canal.” Aunque la novela se siente de carne y hueso, su sombra, que se extiende sobre el suelo, parece ser una caricatura que va bailando guapachosamente mientras el cuerpo trota en línea recta hacia el final de un túnel.
El estilo del autor sobresale por su neonesca luminosidad; sin embargo, hay que leer con atención, saltar esa primera capa para descubrir el gran logro de La continuación: sus personajes. Todos y cada uno de ellos caminan, son verosímiles, sus actos, sus contradicciones, tienen un sentido irrefutable. Esta cualidad que podría parecer tan obvia, es una rareza en Yucatán, sobre todo cuando se aspira a crear personajes complejos. Dentro del Cuartel Mondragón habita Amelia, la protagonista de la historia, joven con alrededor de veinte años, piel morena como para tener pesadillas, siempre con una tristeza lejana, como si no le perteneciera. Amelia se encuentra atada a una de esas relaciones que viene y va, que entre la manipulación y la comodidad, termina prolongándose durante nueve años. El novio es un gañán con billullo, un estudiante de la Universidad del Mayab incapaz de leer El Principito y escribir un párrafo al respecto, un yonqui de fin de semana que percibe la vida como un gran videojuego.
Complementan el cuartel la hermana mayor, Galia, y el menor, Juan. La primera es una maestra de prepa recién graduada de la licenciatura en letras que se esfuerza por mantener el orden de la casa mientras prepara sus clases del día siguiente. El segundo es una especie de rockstar provinciano, menor de edad, que se pasea por la casa bailando en calzones, evitando la escuela a toda costa y buscando a toda hora la pachanga. Los acompaña el perro Satán, una de esas ratitas ladradoras que mantiene a los personajes en un estado perenne de tensión. Además están los amigos, vampiros cumbiancheros que sólo se aparecen de noche cuando la mera-mera gozadera se arma en casa de los Mondragón. Aunque todos son personajes arquetípicos, poseen cualidades humanas propias. Creo que hace un retrato atinado de una generación en constante evasión, habitantes de un pueblo con infraestructura de ciudad. Al fin y al cabo, a quién no le ha tocado, sea como anfitrión o invitado, despertar en una hamaca de una casa desconocida con un hijo de puta dormido debajo de ti, recostado sobre una sudadera encharcada en cerveza, abrazando una caguama vacía como si fuera su último aliento de vida.
El elemento integrador que le da sentido a la novela es el viaje. No un viaje como En el camino de Kerouac, ni siquiera un viaje como en Lolita de Nabokov o Los Detectives Salvajes de Bolaño. El autor realiza una extraña elipsis. No hay nada de odiseaco. No hay momentos anecdóticos en la carretera Mérida-Tulum. ¿Qué es un viaje sin trayecto? Dos puertos, sin naufragio, sin mar. Con todo y todo, la definición de los personajes y los fantasmas que los rodean está tan bien lograda que la travesía se insinúa sin necesidad de ser escrita.
Es fácil dejarse llevar por una novela que se deja leer como si se viera película de acción; sin embargo, hay muchos vicios que no pasan desapercibidos. El narrador, metiche, inconsistente, no define su postura ante los personajes, no sabe si dialogar con ellos o no. Las descripciones ocurren al margen de la acción. Pareciera que varios capítulos podrían condensarse en uno solo para dar pie a huecos narrativos que la misma historia demanda. El planteamiento se extiende mucho más que el conflicto y su solución. El lenguaje collage es al mismo tiempo su mayor vicio y su gran virtud, ya que así como a veces deslumbra, en otras se enreda relatando eventos insignificantes estilísticamente. Para jugar con la gramática con esa ambición, primero hay que dominarla por completo. A veces parece que el autor escribe para sí mismo.
Con su tercer libro publicado, el autor ha llegado a un momento crítico. Las intangibles están ahí: creatividad, originalidad, sensibilidad, inteligencia, estilo, autenticidad. Sin embargo, para dar el salto de lo original a lo excepcional debe enfocarse en ceder un poco ante los vericuetos del lenguaje -aunque duela-, para encontrar el elemento que podría elevar su literatura a otro nivel: la claridad.
Dicho lo dicho, recomiendo de todo corazón la lectura de La continuación. Si eres joven, no hay excusa que valga para perdérsela. En caso de que el autor asuma este compromiso, no me queda más que citar la frase más hermosa del libro, repetirla, quitarme la pregunta de la boca y ponérsela en el oído a Juan Esteban para que nos la responda con su próximo libro:
“¿Qué nuevas especies de monstruos habitarán lo invisible?”

La continuación. Esbozo novelesco de la ruptura.
Juan Esteban Chávez Trava
Fondo Editorial del Ayuntamiento de Mérida, 2008

Narrativa/Carlos Martín Briceño*

CABRIOLAS*

Los detesta, le parecen repugnantes y sucios; dice que está cansada de limpiar las heces que dejan caer desde los abanicos de techo y de oírlos durante la madrugada. Es realmente tonta mi mujer; debería estar contenta: gracias a ellos no me he ido de la casa.
Ayer, durante la cena, Ofelia hizo un berrinche mayúsculo. Un pequeño excremento blanquecino en el borde de su taza de café con leche ocasionó todo. Aporreó las manos sobre el cristal que recubre la mesa:
– ¡Estoy hasta la madre de esos bichos asquerosos!
No hice caso. Me limité a sonreír para mis adentros y a engullir, sin levantar la vista del plato, el delicioso omelette de espinacas que ella me había preparado.

Lo que me hizo alzar la vista la primera vez que los descubrí fue su vivacidad. Vagamente me pareció comprender su propósito oculto: establecer un diálogo hipnótico, suplir la falta de lenguaje con sus agudos chasquidos. Sus pupilas, sobre todo, me llamaron fuertemente la atención: verdes e inescrutables canicas rodeadas de un cartílago rosa y suave. De sólo pensar que podría reflejarme en ellas, un escozor traspasó mi cuerpo.
Comencé por identificarlos: manchas, cicatrices, tamaño, color. De esta forma supe que eran cinco los minúsculos saurios que habitaban las alturas de mi casa. Tres en el área de la cocina y un par en el estudio. La piel de los primeros era oscura. Tenían los vientres hinchados –supongo que de tanta mosca– y acostumbraban salir de sus escondrijos durante la mañana. Los otros, esbeltos y transparentes, solían esperar mi presencia nocturna frente a la computadora para dar inicio a sus juegos. Fue este dúo el que ejerció mayor seducción sobre mí; había algo casi humano en ellos, pues a diferencia del trío de la cocina, no escapaban al notar mi persona; por el contrario, parecía llenarles de júbilo. Contorsionistas de las alturas, cada noche urdían nuevas cabriolas. Tal era su delicadeza que una suerte de envidia y fascinación por su forma de vida comenzó a gestarse en mi cerebro.
Una noche decidí que utilizaría una escalera para verles de cerca. Ofelia no sospechaba el motivo de mis frecuentes vigilias, creía que las exigencias de la editorial eran cada vez mayores (y ciertamente lo eran, pero a mí me tenían sin cuidado). A eso de las diez, antes de retirarse a la cama, mientras yo traducía comme amande a la attente de la prémiere morsure…, mi esposa vino al estudio:
–Pobre de ti, mira la hora que es. Ni siquiera ganas lo suficiente para vivir como Dios manda. ¿Hasta cuándo piensas continuar con ese trabajo de mierda?
Nada dije. Continué absorto en mi tarea sin levantar la vista del teclado hasta oír el portazo que indicaba su partida.
Apenas vieron mi figura ascender por la escalera, corrieron a refugiarse detrás de la reproducción del Toulouse-Lautrec que tanto le gustaba a Ofelia. Ansioso, me detuve en el tercer peldaño. Sabía que de un momento a otro iban a salir; sudaba y las sienes me latían con fuerza. A los pocos minutos uno de ellos comenzó a acercarse, arrastrando su vientre sobre la rugosidad de la pared, zigzagueando con ayuda de sus delicadas manecitas de cuatro dedos, hasta que se detuvo y fijó sus pupilas verdeazules en las mías. Entonces, en la profundidad de aquellas medias lunas de esmeralda, descubrí la entrada a un crepúsculo silente, un abismo de calma. Era inútil sustraerse a su terrible luz, al llamado de su fulgor y al influjo de aquella inteligencia superior, ajena a cuanto yo conocía. Quise apartarme pero el vértigo me lo impidió y en ese instante sentí un golpe de sol en los ojos.

Ahora sé que esto tenía que ocurrir. Después de todo, fui yo quien propició el llamado. Y no me arrepiento. He aprendido, entre otras cosas, a disfrutar de esta libertad en las alturas y a enriquecer la variedad de mis chasquidos. La noche de ayer fue para retozar; corrimos un buen rato hasta yacer uno encima del otro. Así permanecimos quietos, muy quietos, como petrificados, observando a Ofelia.

*Nació en Mérida, Yucatán, en 1966. Narrador. Miembro del consejo editorial de la revista literaria Navegaciones Zur. Premio Nacional de Cuento Beatriz Espejo 2003. Premio Nacional de la Universidad Autónoma de Yucatán 2004, en cuento. Mención de honor en el Certamen Nacional de cuento San Luis Potosí 2008. Ha publicado los libros de cuentos Al final de la vigilia (Editorial Dante, Mérida, 2003; SEP Colección El espejo de urania, México, DF, 2006) y Los mártires del Freeway y otras historias (Ficticia Editorial, México, DF, 2006 y 2008). Actualmente imparte el taller de narrativa en el Centro cultural “Elena Poniatowska” de la ciudad de Mérida.

Nuestro artista en portada

Manuel González*

Seducida y abandonada (Acrílico sobre tela, 150 x 150cm)


"La abstracción de González Díaz no sólo se caracteriza por lo lúdico del manejo de los colores, sino también por el equilibrio que ejerce en contraparte con una técnica pictórica refinada, elegante, en la que a diferencia de otros pintores abstractos mantiene una mesura y un control en sus trazos, en la finura de sus pinceladas, que se manifiesta en zonas activas pero claramente discernibles, conformadas en bloques unicelulares contenidos dentro de sí, dando la idea de figuras geométricas que en realidad no lo son". Ricardo E. Tatto

*José Manuel González Díaz, nace en la ciudad de León, Guanajuato el 7 de octubre de 1949, termina sus estudios en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Anáhuac en el Estado de México y comienza sus actividades como artista plástico en 1974. Desde ese año es catedrático de la Facultad de Arquitectura de Universidad Autónoma de Yucatán en el área de arquitectura y arte, impartiendo clases de taller de proyectos arquitectónicos y taller de expresión plástica.
Ha participado en numerosas muestras colectivas de pintura y escultura. Ha realizado 34 exposiciones individuales en espacios como: El MACAY, Teatro Daniel Ayala Pérez, Centro Cultural Olimpo, Centro Cultural “La Ibérica”; en las galerías, Akil, Manolo Rivero, José Peón Contreras, Universitaria, Space Centro Cultural y Teller; así como en las facultades de Arquitectura y Economía de la UADY.
Ha obtenido los siguientes reconocimientos: Premio de adquisición en la I Bienal de Pintura de Yucatán 1985; Mención en la V Bienal de Pintura de Yucatán 1993; Primera mención en la II Bienal de Pintura del Sureste 1995; Primera Mención en la Bienal de Pintura Yucatán 1997 y Medalla al Merito Artístico. También es miembro del Salón de la Plástica Yucateca.

martes 28 de octubre de 2008

Soma, Arte y Cultura N° 3 (Octubre, 2008)


Director General
Elfego Sosa

Director Editorial
Ricardo E. Tatto

Diseño
Edilberto Barrero Dávalos

Corrección de Estilo
Nadia Escalante Andrade
Ricardo E. Tatto

Colaboradores
Ricardo Andrade Jardí
Pedro César Beas
Jorge Carlos Cortazar
Nadia Escalante Andrade
Christian Núñez
Igor F. Solís
Ricardo E. Tatto

CRÉDITOS

Imágenes e Ilustraciones:
Jerónimo Freymann
Christian Núñez
Tony Peraza
Ricardo E. Tatto
Ugggo

Portada:
Ugggo
“Cabeza de guerra”
Tinta china sobre papel vegetal

Los artículos firmados y las imágenes son exclusivamente responsabilidad de sus autores. Patente del logo, registro de marca y derechos de autor en trámite.

Soma, Arte y Cultura:
Año 01 N° 3 Octubre 2008
Impresión y preprensa en
Mérida, Yucatán, México.

Editorial

Aunque mucha gente recibió con agrado los dos primeros números de Soma, me advirtieron que el número crítico siempre es el 3, por lo que si lograba pasarlo tendría el futuro asegurado. Si bien este comentario se hace en muchos sentidos, algo tiene de cierto: las primeras publicaciones de una revista son fundamentales para el sostenimiento futuro de la misma.
Es por ello que con gusto –y no menos incertidumbre– hemos llegado a la publicación de este nuestro tercer ejemplar, en espera de que lo cabalístico se resquebraje a favor de una constante evolución y desarrollo de ésta su revista de arte y cultura.
Y por las mismas razones tratamos de mejorar en cada edición ya que es mi filosofía esforzarse por un paulatino avance en todos los sentidos, ya que todo es perfectible sin aminorar la marcha por ninguna razón. Y es que en esto de las publicaciones y la cultura el tesón y la voluntad lo son todo si se quiere permanencia, en especial cuando uno aspira atisbar siquiera en la lejanía la trascendencia tan anhelada por tantos hombres, en este caso, revistas.
Precisamente ahora que hablamos de dichos menesteres, aprovecho mencionar que en Soma, Arte y Cultura, estamos de plácemes debido a que nuestra habitual colaboradora y correctora de estilo, Nadia Escalante Andrade, debido al talento de que es producto por esa constancia en el trabajo que antes mencioné, se hizo acreedora a la beca en poesía de la Fundación de Letras Mexicanas A.C., logro magnífico y justamente merecido que, esperamos, sea un paso más en su carrera literaria y, sobra decirlo, nos alegra a los miembros del equipo y a muchos amigos y conocidos de la Red Literaria del Sureste de la que es miembro fundador, que con orgullo la despidieron del terruño deseándole éxito en su proyecto.
Además, recibimos con agrado la valiosa colaboración de un nuevo diseñador, Edilberto Barrero, que como invitado especial, ha dotado los interiores de la revista con un estilo diferente que es impronta directa a su capacidad, por lo que esperamos que su intervención otorgue a la revista una personalidad más agradable y llevadera, con el único fin de complacer a nuestros lectores.
El blog de la revista continúa disponible para visitas, consultas, aplausos y mentadas de madre. Dudas, comentarios y colaboraciones, serán bien recibidas al correo habitual.

Que disfruten su tercera dosis de Soma, antes de que el corpus cultural comience a mostrar signos del síndrome de abstinencia…

Ricardo E. Tatto
somaculturarte@gmail.com - www.revistasoma.blogspot.com

Psicosomáti.Com

Espacio dedicado a los sitios más importantes y eclécticos en Internet así como en la blogósfera, con todo lo concerniente a temas relacionados con la cultura y las artes.

Unas Letras Industria Cultural
www.unasletras.com

Unas Letras es un sitio en el que encontrarás noticias culturales locales, nacionales e internacionales, así como una atractiva plantilla de 5 colaboradores que escriben de lunes a viernes, por lo que se actualiza continuamente cada semana.
Negrita
Cantalao
www.alvarosolis.blogspot.com

Blog del poeta tabasqueño radicado en Puebla, Álvaro Solís, donde encontrarán constantemente versos suyos de reciente producción así como artículos de terceros escritos sobre o en relación con su obra.

Fundación Letras Mexicanas A.C.
www.fundacionletrasmexicanas.org

Es una institución sin fines de lucro que manifiesta la intención de un grupo de mexicanos por el impulsar el desarrollo de la literatura en nuestro país. Su misión es la de apoyar la formación de escritores y estimular la investigación literaria, así como brindar servicio a la comunidad.

Hache
www.hyepez.blogspot.com

Blog del escritor y ensayista tijuanense Heriberto Yépez, con muestras de sus textos, links a sus más recientes publicaciones y enlaces a artículos relacionados y diversas publicaciones impresas nacionales.

Historias bajo el talón de hierro
www.hiperrealismodefondo.blogspot.com

Narrativa y periodismo charter de JM Servín. Blog del escritor y periodista, donde se pueden encontrar sus textos periodísticos, narrativos y reseñas literarias, así como enlaces a otros sitios y noticias de interés.

Música/Pedro César Beas

Nostalgia auditiva

La primera fiesta de cumpleaños que recuerdo fue la de mi quinto aniversario. En la tornamesa giraban, a treinta y tres revoluciones por minuto, Parchís, Burbujas y Emmanuel. Los dos primeros por elección propia y el último porque a mi madre le encantaba, importándole poco si yo entendía esas desgarradoras frases escritas por Manuel Alejandro; pero no sólo en las fiestas se ponía a girar la tornamesa: cuando mi madre cocinaba, José José, Raphael, Camilo Sesto y Sandro sonaban a todo volumen.
Para mediados de los años noventa llegó por primera vez a casa un reproductor de discos compactos. Mi madre, muy “moderna”, decidió tirar la colección familiar de elepés y comprar cedés. Nunca imaginé que después de casi quince años las ventas de discos compactos -ese formato que prometía “un sonido celestial”, que contaba con más capacidad de almacenamiento (70 minutos frente a los 45 del vinilo), y que “nunca” se rayaría porque no necesitaba, como las tornamesas, una aguja- caerían un 17% y las del elepé subirían un 36%. Además, tardé (tardamos) muchos años en aceptar lo que Elvis Costello venía afirmando ferozmente desde los años noventa: “nos están engañando, el vinilo suena mejor y por mucho”.
Meses atrás, en Los Ángeles California, volví a Amoeba, la tienda de discos culpable de que mi departamento luciera como un museo dedicado a la historia de la música. En Amoeba gasté durante muchos años mis ahorros y aprendí, desafortunadamente tarde, lo que no se debe hacer con las tarjetas de crédito: sobregirarlas. Sorprendentemente, en pleno 2008, la megatienda de discos luce distinta. Los estantes imponentes de cedés siguen ahí, sí, pero el vinilo goza de un merecido y protagónico espacio, algo impensable diez años atrás. Y es que ahora Radiohead, U2, David Sylvian, Depeche Mode, Medeski, Metallica, Broadcast, Stereolab y cientos de grupos vigentes han decidido publicar sus discos en elepé. Además, algunos sellos de culto, en diversos tipos de música, han optado por reeditar en vinilo esas obras que ahora nos resultan imprescindibles.
La muerte de los discos compactos está muy cerca. Según estadísticas, la mitad de los oyentes habituales de música, incluidos esos testarudos melómanos, jamás compran un disco, sino que deciden bajar música de Internet. Y es que la cosa está muy clara: la música en disco compacto no suena igual que la prensada en vinilo y existe, para fortuna de todos nosotros, la posibilidad de cargar en el bolsillo (iPOD) miles de canciones. Entonces, ¿quién en su sano juicio invertiría su dinero en discos compactos? De acuerdo con Billboard, la nueva generación está evitando el cedé, prefiere el mp3 y disfruta el fetichismo de poseer un artículo vintage: el vinilo.
Por lo visto, el viejo formato se niega a morir. Es la venganza de la nostalgia. ¿Qué esperar de ellos? Afortunadamente, lo de siempre: sonidos basados en la grabación mecánica analógica, calidad insuperable y el ritual, siempre encantador, de poseer un objeto en el que, a diferencia de los discos compactos, la fotografía, la tipografía y el diseño lucen mucho mejor.

*Pedro César Beas es un melómano desenfrenado. Produce y es locutor de Dijazz Radio, programa transmitido semanalmente por 102.5 FM, dedicado al jazz contemporáneo, y cuya cobertura abarca las ciudades de Tijuana, Tecate y San Diego, California. Organizador de Dijazz Sessions, conciertos de jazz en la ciudad de Tijuana, ha entrevistado a grandes personalidades del jazz, entre ellas: Tomasz Stanko (ECM Records), Erik Truffaz (Blue Note Records) y Jonas Kulhammar (Ayler Records).
www.myspace.com/radiodijazz,

Revista Soma

Es firme propósito de nuestra publicación mantener en buen estado el cuerpo de las neuronas, la estructura que conforma los conceptos de altos vuelos, la aspiración más sublime del hombre: expresarse mediante el arte y con ello crear culturas.

Para los adictos a estos afanes artísticos y culturales, les entregamos ésta su primera dosis procesada y preparada. SOMA está lista para ser consumida. Disfruten el viaje…

Ricardo E. Tatto

Director Editorial

Nuestra portada (Agosto, 2008)

Nuestra portada (Agosto, 2008)
Igor F. Solís "Drawing n.2" (Detalle)

Directorio

Director General
Elfego Sosa

Director Editorial
Ricardo E. Tatto

Diseño
Breve Diseño
Wendy Farías

Corrección de Estilo
Nadia Escalante
Ricardo E. Tatto

Colaboradores
José Ramón Enríquez
María Teresa Mézquita
Gerardo Alejos
Aarón Rosette
Nadia Escalante
Manuel Iris
Héctor Cabañas Marrufo

Imágenes e Ilustraciones
Tony Peraza
Omar Said Charruf
Ana Pedro Bastarrachea
Lizette Abraham
Ricardo E. Tatto

Portada:
Igor F. Solís
Grafito y lápices de colores sobre papel 40x50
"Drawing N°2" (Detalle)

somaculturarte@gmail.com

Soma, Arte y Cultura:
Año 01, N°1 Agosto 2008
2000 Ejemplares
Mérida, Yucatán, México.

Lanzamiento Revista Soma (2-Agos-08)

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Mérida, Yucatán, Mexico
SOMA es una publicación cultural enfocada al mundo del arte y sus distintas manifestaciones. Busca generar opinión y forjar una conciencia del quehacer artístico y cultural en Yucatán. SOMA constituye un opción viable para conocer la vida cultural de Mérida, al mismo tiempo que informa de una manera sencilla y clara acerca de los diferentes establecimientos que dan servicio a nuestra gente y a los visitantes nacionales y extranjeros.
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Soma, Arte y Cultura (Portada 6)
Año 01 N°6 Febrero 2009

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